miércoles, 23 de agosto de 2006

Instrucciones



(con permiso de Don Mario, humildemente)

Uno: despertar con la sonrisa puesta.
Dos: animarse a duchar con agua fría.
Tres: esperar por el beso todavía.
Cuatro: llevar el corazón sobre la cresta;
Cinco: saber que todo tiene su respuesta.
Seis: renacer pertinaz de la agonía.
Siete: veinticuatro horas tiene el día.
Ocho: dejar la sinrazón de la protesta.
Nueve: descubrir el jazmín en la ventana.
Diez: cicatrizar el filo de la herida.
Once: agradecer el sol de la mañana.
Doce: reconocerte “bienvenida”.
Trece: portar el alma ultraliviana.
Catorce: enamorarse a tope de la vida.