Boda naval

Hoy toca un casi-cuento.
La merluza de mar y el pez espada,
cansados de jugar a la escondida,
deciden con firmeza sostenida,
unir lecho y morada;
ella llena de amor y en sal ardida
luce escamas de luna platinada,
él con verde mirada
le cierra los corales de su herida;
ah, los tiernos amantes,
(agua dulce del mar que los contiene
en un curso de líquida odisea),
fijan fecha de boda, Dios mediante,
el naufragio que viene,
cuando baje el turbión de la marea.




