miércoles, 19 de noviembre de 2008

Cibeles (casi otra historia de amor)



“y al pasar por la Cibeles
quiso sacarla a bailar
un vals
como dos enamorados
y dormirse acurrucados
a la sombra de un león" (JS)

Atalanta e Hipómenes, leones
uncidos al carruaje de Cibeles,
agonizan al son de los cinceles
que moldean sus pétreos corazones;
diluidas en mármol sus facciones
y el añoso sudario de las pieles,
en tristes oropeles
avanzan al tronar de sus pulsiones.
Las melenas de avaro movimiento
apadrinan la sed de un sentimiento
que el celo de la Diosa no perdona,
avatares de rabia y de tormento,
tras un mar de cemento
se desgarra un león por su leona.

Incluido en el libro llevarás en la piel.