jueves, 29 de marzo de 2012

Don Quijote del Abasto


Raúl Arias

Tanguero y entrador, de pinta rea,
empecinado el coso,
rastrilla cada feca del Toboso
llamando en geringoso a Dulcinea;
embroca, parlamenta, campanea
en remanyes de tránsito amoroso,
si la yuta lo busca se hace el oso
y pianta del cotorro y de la aldea.
Peinado raya al medio y con Brancato,
el ñato
se monta de un tirón a Rocinante,
y al tranco parejito del equino,
contra viento y molino,
se pone a tararear un tango rante.

Incluído en el libro de Diluvios y andenes.

martes, 27 de marzo de 2012

Joaquín



Al canto de tu paso,
las pupilas derraman lagrimones
y en la noche viudal de tus canciones
se desangra la luna del ocaso;
acaso,
los fantasmas que cercan corazones
te ciñan la garganta con crespones,
frente al tártaro mismo del fracaso.
Cada día que vuelve, cada día,
repite la baldía
canción que desentona sombra y luz,
se trata de vivir como se pueda,
lanzando por el aire la moneda,
cara o cruz.

Incluido en el libro Llevarás en la piel.


lunes, 19 de marzo de 2012

Vuelta a casa



Los "chicos" (Joan Manuel y Joaquín) están de vuelta en Argentina.

Nuevamente los pájaros castizos
han volado de España a la Argentina,
navegando cien olas de anilina,
a galope de velas y de rizos;
desde el alma, gemelos indivisos,
Joan Manuel y Sabina,
con un claro fervor de fe marina,
le dan cuerda al reloj del Paraíso.
La orquesta del Titanic los ampara
y en tiempos de mal tiempo, buena cara,
mientras sobren bebida y alimentos;
sólo queda nadar hasta la orilla,
salvar el corazón y la vajilla
y confiarse a la rosa de los vientos.

domingo, 11 de marzo de 2012

Olivos y cipreses



11 de marzo,
y la muerte que viaja
sobre los trenes.


Sólo queda la marcha de los meses,
como un dolor cautivo
de sangre sin cerrar, imperativo,
y un recuerdo de olivos y cipreses;
no hay milagro de panes ni de peces,
ni exorcismos de duelo curativo,
solamente la ley del explosivo
y un silencio de olivos y cipreses.
En aras del agravio y el espanto
marzo vuelvo a doler como hace tanto,
igual que tantas veces…
Agonía de sal en los andenes,
por cuantos y por quienes,
y un responso de olivos y cipreses.

(22 olivos y 170 cipreses, uno por cada muerte del 11 de marzo del 2004 en Madrid)

Incluído en el libro Llevarás en la piel.


viernes, 9 de marzo de 2012

El último latido

Me duele más que a nadie Miguel entre las rejas,
flaquísimo de versos al pie de su agonía,
pastor de la palabra, cuidando sus ovejas
en la penumbra fría.
La muerte se acomoda en medio de sus cejas
y tiene nombre propio el nombre de ese día,
ovillo de rencores que teje sus madejas
con negra cobardía.
Me duele más que a nadie la pena de sus ojos,
heridas y cerrojos
que cierran para siempre su verbo enardecido;
será tal vez al alba de un marzo destemplado,
el rojo de tu sangre, la lanza en el costado
y el último latido.


Del libro De diluvios y andenes.
Miguel Hernández: 30-10-1910 / 28-03-1942.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Antología Junín 2011



La gente de Junín me ha hecho llegar la Antología Décima Convergencia Internacional de poemas JUNINPAIS 2011. Generosamente me han permitido encabezar la misma, en virtud de haber ganado dicho concurso, con la transcripción de cinco sonetos; a continuación figuran poemas de aquellas personas que obtuvieron el segundo y tercer lugar, como así también material de quienes se adjudicaron menciones especiales y una selección de versos del resto de los concursantes.

Esto me ha permitido revivir las increíbles sensaciones de aquella mágica noche de noviembre.

Asimismo se me ha solicitado el envío del material del poemario que van a editarme, ya que éste era uno de los premios puestos en juego. Será éste entonces mi futuro tercer libro que ocupará un preciado lugar en mi biblioteca junto con Llevarás en la piel y De diluvios y andenes.