sábado, 29 de septiembre de 2012

Diluvios
















Pintura: Dido, Dido, Dido.

Si en el claro de tus ojos
una tristeza diluvia,
amarillamente rubia,
de lágrimas y de enojos,
yo tengo dos besos rojos,
que siempre llevo conmigo,
por si el dolor enemigo
cerca tu vientre ondulado,
para acampar al costado
meridional de tu ombligo.

Que nada nunca te duela,
ni la nostalgia ni el llanto,
mientras yo te quiera tanto,
con este amor centinela;
traza en la noche una estela
de blanco fulgor de estío
y llama, que el beso mío
será cobijo y amparo,
candil de estrellas y faro,
cumbre de luz y navío.

Del libro de poemas Oceanario.

viernes, 21 de septiembre de 2012

MontelMAReeee






















Photo by Peter Lindbegh

La sirena y el buzo, según cuenta  
un viejo capitán de la marina,  
sostienen una historia clandestina, 
que ha capeado el Monzón y la tormenta;
cada uno del otro se alimenta 
con besos de cereal y pan de harina 
y en el fondo del mar hay una esquina
donde late la boca turbulenta.   
Fatalismo de amor, nada que nada,
la sirena encantada
bendice la ilusión de no estar sola,
y el buzo de los mares navegados,
con los labios salados,
le besa las escamas de la cola.

Del libro Oceanario.

martes, 11 de septiembre de 2012

Parolaje lunfa





















Foto: Silvina Macri

viernes, 7 de septiembre de 2012

Fire

Niña precoz, de oscura capa roja,
busca salir con lobo solitario,
que frecuente su mismo vecindario
y la cite a las seis y la recoja.
Extraña paradoja,
se exige del carnívoro primario,
que a modo parroquial de rezo diario
la muerda, si morderla se le antoja.
No es preciso que el lobo, agreste y rudo,
se presente desnudo,
luciendo los colmillos de la fiera,
pero es bueno que traiga entre los dientes
un ayuno de noches insurgentes
y una boca litúrgica de hoguera.

Del libro De diluvios y andenes.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Don Quijote del Abasto






















Dibujo: Silvie Cristine Iurman.

Tanguero y entrador, de pinta rea,
encurdelao el coso,
rastrilla cada feca del Toboso
llamando en geringoso a Dulcinea;
embroca, parlamenta, campanea
en asuntos de tránsito amoroso,
si la yuta lo busca se hace el oso
y pianta del cotorro y de la aldea.
Peinado raya al medio y con Brancato,                    
sin alardes el ñato
se monta de un tirón a Rocinante,
y al tranco parejito del equino,
contra viento y molino,
se pone a tararear un tango rante.

Del libro De diluvios y andenes.

(5 de septiembre, Día nacional del Lunfardo y quien mejor que el Rey de las letras cervantinas, pa homenajear al rante idioma de los tauras)