martes, 13 de junio de 2017

A salvo

Tiene que haber un sitio de tu cuerpo,
de terrenal reparo,
donde sembrar la rosa de los besos
y regarla con lágrimas de llanto.
Un punto cenital del universo
donde tiempo y espacio
se rompan en un grito de silencio
sujeto al abordaje de mis manos.
Acaso el paraíso de tus labios,
tus ingles o tus senos
o el verde de tus ojos solitarios.
Un sitio de los dos, privado y nuestro,
donde poner a salvo
el último retoño del recuerdo.

Del libro De diluvios y andenes.

13 comentarios:

Carlos dijo...

el último retoño del recuerdo...

Carlos dijo...

César Santos nació en el año 1982 en Santa Clara, Cuba. A los 13 años emigró a Estados Unidos. Estudió en Miami Dade College y en New World School of the Arts antes de viajar a Florencia. En Florencia cursó estudios de artes plásticas en la Angel Academy of Arte, siendo discípulo de Michael Jhon Ángel, quien a su vez fuera estudiante de Pietro Annigoni, uno de los pintores contemporáneos más destacado de Italia.
Regresó a Miami, donde desarrolló su propuesta estética de fusionar ambas representaciones artísticas: lo clásico y lo contemporáneo, ambas representaciones yuxtaponiéndose dentro de su pintura.
En su obra se observa una manifiesta influencia del renacimiento, de los maestros del siglo XIX y de la actualidad, influencia que combina con una gran maestría y una impecable técnica.
Establece una armonía entre lo natural y lo conceptual, dando como resultado trabajos provocativos y dramáticos.
Ha sido galardonado con numerosos reconocimientos, incluyendo el primer premio del concurso patrocinado por el Museo Metropolitano de Arte.
Santos ha tenido exposiciones en diferentes lugares de los Estados Unidos, Europa y Latinoamérica, incluyendo el Villa Bardini Museo de Florencia, Italia, la Galería Nacional en Costa Rica y el Frost Museo de Arte en Miami, Florida.

Carlos dijo...

”El Sincretismo del siglo XXI

Los jóvenes pintores que nacieron en la segunda mitad del siglo XX son herederos de una tradición de cinco siglos de pintura naturalista y de una ruptura de esta tradición durante el siglo XX, a favor de soluciones que de alguna manera empalman con las formas del arte prerrenacentista y tribal.
César Santos pone sobre sus lienzos esta dicotomía que algunos pretenden ignorar y hace de ello su arte. “Mi tiempo – me comentó en una ocasión – tiene necesariamente que ser sincrético; y yo lo digo abiertamente. A veces lo grito”.
El sincretismo es una postura filosófica que trata de la conciliación de doctrinas diferentes, un mecanismo social que atenúa la confrontacion entre tendencias antagónicas que compiten por un espacio vital.
En esta etapa de su obra, César Santos acomete la tarea de acomodar en un lienzo las dos tendencias mas sobresalientes de los últimos seis siglos, haciendo uso de depuradas técnicas de representacion formal adquiridas durante sus estudios en la academia italiana y de su dinámica capacidad de crear encuentros plásticos donde estas tendencias interactúan de un modo vivaz e impredecible.
El elemento aglutinante que permite estos audaces rendezvous es una mezcla muy personal de sensibilidad artística, irreverencia, ingenio y, como chispa que inflama su creatividad, un humor que a veces es caústico o irónico.
El objetivo último de la obra sincrética es la formación de un nuevo ámbito plástico que establezca sus propios valores, pero como todo proceso evolutivo genuino, necesita afianzarse en las etapas anteriores, hasta que la asimilación de las diferentes tendencias se exprese en una unidad.
“Al final – nos dice Santos – obtendremos un producto mas genuino con mayor capacidad de explorar nuevas rutas creativas. Lo mejor de los dos mundos.”

San dijo...

Creo Carlos que todos buscamos ese sitio en el cuerpo de la persona que amamos. Un lugar donde cobijarnos o donde perdernos.
Bellisimo.
Un abrazo.

Carlos dijo...

Hola San. Gracias.

Un lugar por lo menos, en la historia de dos personas, donde algún recuerdo sobreviva.

A veces del amor no queda nada.

Otro abrazo para ti.

Carlos dijo...

Tania, espero que estés bien.

Sandra Montelpare dijo...

Buen día, Carlos.
Un soneto de imágenes antitéticas y de metáforas. La metáfora que más me gusta es la de la boca como un espejismo. Buena esa. Aunque también la de los ojos como enjambre de luz no se queda atrás.

Qué sé yo... Es que lo de los recuerdos tienen tanto de páramo y de barro. Dicen que son como los zapatos, por más que tengas muchos, siempre te ponés los mismos.
Creo que los recuerdos los guardo en la espalda.
Besos grises de lluvia van.

Carlos dijo...

Hola Sandra, podría decir, poéticamente hablando, que toda boca de mujer es un espejismo. :)

Tal vez la sabiduría consista en retener solamente un par de buenos recuerdos y desechar el resto. En eso estamos.

Humm, portar los recuerdos en la espalda, habla tener "lomo" para saber cargarlos. Bien por eso.

Yo los llevo en la punta de los dedos, por eso se me caen y se pierden.

Besos de recordar los besos.

tita dijo...

Ya estoy de vuelta Carlos,un largo fin de semana disfrutado con mis hermanas,a mi vuelta a Salamanca una nevada tremenda en primavera.

Tu soneto no podia ser de otra manera que genial.

Siempre hay un lugar en el cuerpo de la persona amada,donde sembrar los besos y perderse en el tiempo y en el espacio,y esto es bonito recordarlo siempre.

Un beso grande


Carlos dijo...

Bienvenida Ana, has vuelto. :)

Por allí nieva en primavera y nosotros andamos con un otoño en casi mayo de 28 grados.

Qué bueno que te gustó el soneto.

Un besote.

Carlos dijo...

Martes 13, no te cases ni te embarques...

Carlos dijo...

"Paraíso sin ti yo lo rechazo..." (Antonio Gala)

https://www.youtube.com/watch?v=V1aSfJBx3Mk

Carlos dijo...

"No creo en más infierno que tu ausencia... (Antonio Gala)

https://www.youtube.com/watch?v=nEn5efE6jsg