sábado, 15 de febrero de 2014

Rituales

Ella suele morirse de amor los domingos de lluvia,
con un peso de culpa febril que le tizna la ropa,
fatalismo de un viejo dolor y una lágrima diurna
entintando el florido jardín con su sangre más roja.
Y se muere puntual a las seis, repetida liturgia
de clavarse el puñal del jazmín y el arpón de la rosa,
ejercicio de muerte ritual, magisterio de angustia
que enmudece el trinar de su voz y la besa en la boca.
Yo la he visto dejarse morir sin poder remediarlo,
deshacerse en veranos de luz y en orquídeas en armas,
con un beso de barro marrón que le nubla los labios;
ceremonia tribal de partir a la hora del alba,
cuando el cielo se rompe de azul y un diluvio de marzo
de piadosa tristeza infantil sin querer la desangra.


Del libro Oceanario.
Dibujo: Audrey Kawasaky.