viernes, 25 de abril de 2014

Una mujer























   Nicoletta

"Me duele una mujer en todo el cuerpo" (JLB)

Una mujer sucede, se hace carne
en la pira de fuego de mis manos,
para saciar los límites del hambre
y el frío de los labios,
una mujer, minúscula en el aire,
ocurre como ocurren los milagros
y corre por el río de mi sangre
a pulso desbordado.
Acaso una mujer (y tu lo sepas),
de sándalo y espuma
y antiguo corazón en cautiverio,
me quite el pedernal de esta tristeza
que llega con la lluvia,
igual que el fatalismo del invierno.

Del libro Oceanario.

lunes, 21 de abril de 2014

Ohh París, París




















Para tomarte las manos,
Londres, Lisboa, Madrid,
o el solar del Vaticano,
pero te beso en París;
para decirte: —Te quiero,
una vez y cien y mil,
Venecia y sus gondoleros,
pero te beso en París;
para ceñir tu cintura,
Roma, Ginebra, Berlín,
con brazos de quemadura,
pero te beso en París;
para incendiarte de ganas,
las arenas de Tahití,
cita y danzón en la Habana,
pero te beso en París;
para quitarte la ropa
en voluptuoso striptis,
cualquier esquina de Europa,
pero te beso en París;
Milán para despedirme
(cuando me toque partir),
adioses en tiera firme,
pero te beso en París;
para marchar a tu lado,
la muralla de Pekín,
y colorín colorado...
Pero te beso en París.

Del libro Llevarás en la piel.

miércoles, 9 de abril de 2014

Gris de ausencia























Rutkus Arunas

Corazón roto,
sin palabra ni voto,
boca partida,

tristeza verde,
porque todo se pierde,
vida tras vida,

amor tan breve,
que en la lluvia se llueve,
como una herida,

lágrima vana,
encarnada manzana,
fruta prohibida,

pena que nombra
la pasión que la escombra,
arrepentida,

novia consorte,
vinagre en cada corte,
sal en la herida.

Del libro Oceanario.

lunes, 7 de abril de 2014

Amortango






















Olivia Cristal

Hay un pibe en Verona, consumido
en urgencia de besos al boleo
y una piba que en andas del deseo
le da cuerda al reloj de su latido,
y hay un tufo de bronca sin sentido
tiznando el aire reo
de tilingos rezongos de boxeo
y de rabias de amargo contenido.
Capullos y Montescos, pelandrunes,
que de lunes a lunes
chamuyan su mugriento parloteo,
y la parca que guarda en la maleta
el edicto del raje de Julieta
y los pelpas del piante de Romeo.

Del libro De diluvios y andenes.