jueves, 5 de marzo de 2015

Katmandú

¿Recuerdas Katmandú y abril y el cielo
de los años sesenta,
el valle de Nepal tras la tormenta,
guarecidos los dos bajo tu pelo?
¿Recuerdas recordar con cuánto celo
juntábamos los granos de pimienta,
de sal, de anís, de menta,
de pulpa de limón y de pomelo?
Y en presencia de Buda,
te quitabas la túnica y desnuda,
con modales de cópula templaria,
bebías del estuario de mis besos,
de lágrimas, espesos,
como quien reza a Dios una plegaria.

Del libro Oceanario.
Pintura: Yannick Corboz.

14 comentarios:

Carlos dijo...

con modales de cópula templaria...

Carlos dijo...

Los años 60 fueron años de cambios, ideales y utopías. Y el Rock no fue ajeno a ese momento. El movimiento contracultural por excelencia de aquellos años llamado Hippismo desbordó los límites de San Francisco (EEUU), donde había nacido, y comenzó a expandirse por todo el mundo.

Fue así, como nació el corredor turístico llamado “La Ruta de los Hippies” que terminaba en la ciudad de Katmandú, capital de Nepal en el continente asiático. Hasta allí entonces se dirigían gran cantidad de jóvenes en busca de nuevas experiencias culturales, místicas y espirituales y también en busca de cannabis legal y a bajo costo.


Pronto, la céntrica calle de la capital nepalí llamada Jhhonchen Tole se convirtió en la patria chica de estos pintorescos y exóticos visitantes que llegaban luego de atravesar las regiones de Turquía, Irán, Afganistán, Pakistán e India.

Katmandu

La ciudad de Katmandú situada a los pies del cordón montañoso del Himalaya limita al norte por la República Popular China y al sur con La India.

Con el paso del tiempo, la calle Jhhonchen Tole cambió de nombre. Los habitantes de esta importante ciudad de Nepal la comenzaron a llamar Freak Street (Calle de los raros) ya que en esta arteria se concentraban la mayoría de estos pintorescos visitantes.

A lo largo de toda su historia el Rock le rindió homenaje a la ciudad capital de Nepal con canciones como “Estallando desde el océano” del álbum de Sumo llamado Divididos por la felicidad del año 1985, “Trafico por Katmandú” interpretada por Fito Páez y registrada en su disco de 1992 El amor después del amor, “Katmandú” del Lp de Pappo Buscando un amor de 2003 y “Tal vez mañana” del álbum registrado en 2007 por Skay Beilinson, ex guitarrista de Los Redonditos de Ricota y que lleva por título La marca de Caín.

Carlos dijo...

Katmandú1 (en nepalí: काठमांडौ) es la capital y ciudad mayor de Nepal. Con una población de 1.442.271 habitantes (en 2006), está situada en el valle del mismo nombre en Nepal central, en las cercanías del río Vishnumati, a una altura de 1317 msnm.

La ciudad antigua se caracteriza por la gran cantidad de templos y palacios budistas e hinduistas y su enorme cantidad de imágenes de gatos, la mayoría de ellos del siglo XVII. Muchos de estos monumentos han sido por desgracia dañados por terremotos y la contaminación. En el valle de Katmandú se encuentran siete sitios clasificados por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.

Rembrandt dijo...

“….el valle de Nepal tras la tormenta,
guarecidos los dos bajo tu pelo … ”

Has elegido un lugar emblemático para tu soneto, el mundo ha cambiado pero hay sentimientos que perduran, recordar aunque duela un poco forma parte de lo que nos hace.

Un placer leer tus versos Poeta, además los “agregados” son siempre excelentes.
Te beso
REM

María Bote dijo...

"Bebías del estuario de mis besos"

Gracias por tu bello poema y por tu excelente documentación sobre Katmandú en los años sesenta.

Besos. María

Tita dijo...

Realmente bueno Carlos, me encanta.

bebías del estuario de mis besos.
de lágrimas, espesos...

Gracias por tu explicacion,muy interesante.

Un besote enorme.

Carlos dijo...

rem, Katmandú tiene el poder evocativo de la metáfora de ser aquel lugar al que nunca se llega, y a pesar de eso uno igual sigue yendo, empecinadamente.

Un beso

Carlos dijo...

Gracias a ti María por pasar a leer y por comentar.

Un beso.

Carlos dijo...

Gracias Ana, me alegra que te haya gustado.

Katmandú, un lugar inalcanzable.

Un beso.

Carlos dijo...

como quien reza a Dios una plegaria...

Anónimo dijo...

No creo que este se pueda imaginar lo mucho que lo extraño.

Carlos dijo...

Anónimo, ante todo espero que sea Anónima, porque soy hétero y me gustan las mujeres.

Cuéntole que me desorienta un poco la redacción del comentario, tal vez haya querido decir "no creo que "usted" pueda imaginar lo mucho que lo extraño..., o que específicamente "este" poema, es el que le provoca un grado de extrañeza mayor al habitual, sea como sea, supongo que si no fuese tan cobardona, se animaría a blanquear quien es y me escribiría a mi correo, que intuyo debe tener. Quien le dice, tal vez el extrañamiento sea mutuo.

Beso.

Anónimo dijo...

Mmmmm .... la redacción se debe a que es un fragmento de la canción Katmandú, de Pappo. ¿Por qué él la ha redactado así? No lo sé.

Por otro lado, estoy absolutamente convencida que el sentimiento es mutuo.

Besos.
Anónima

Carlos dijo...

No conozco la canción de Pappo, pero es evidente que hay una falla de redacción literaria en el armado de la oración.

Respecto de su convencimiento absoluto, digamos que usted tiene una ventaja sobre mí, porque sabe que yo soy yo.

(me tranquiliza saber que es "anónima")