sábado, 18 de abril de 2015

Fire

Niña precoz, de oscura capa roja,
busca salir con lobo solitario,
que frecuente su mismo vecindario
y la cite a las seis y la recoja.
Extraña paradoja,
se exige del carnívoro primario
que a modo parroquial de rezo diario
la muerda si morderla se le antoja.
No es preciso que el lobo, agreste y rudo,
se presente desnudo,
luciendo los colmillos de la fiera,
pero es dable que traiga entre los dientes
un ayuno de noches insurgentes
y una boca litúrgica de hoguera. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en Radio UAI.

8 comentarios:

Carlos dijo...

pero es dable que traiga entre los dientes...

Tita dijo...

Cuanto fuego entre el lobo solitario y la niña precoz, un lujo.

Carlos repasaba yo este finde LLEVARAS EN LA PIEL y que gusto recordar y releer tus sonetos CLASIFICADOS,ANGELES ROTOS,SOLEDAD que me llega tanto,una maravilla,simplemente gracias por hacerme disfrutar leyendote.

Un beso enorme.

Carlos dijo...

Aquí me ves, Ana, puesto a develar la verdadera historia detrás del cuento. :)

El otoño europeo es un buen clima para leer los sonetos "Casellas". jeje.

Gracia a vos por ser una fiel lectora. Un beso grande.

Carlos dijo...

la muerda si morderla se le antoja...

Mar y ella dijo...

Se las trae ese tan mentado lobo....que la muerda,que la muerda !!! jijij

Carlos dijo...

Humm, mentado porque te muerde con dientes de menta... ;)

Si, que la muerda, que la muerda.

(encantado de conocerla)

Carlos dijo...

niña precoz de oscura capa roja...

Anónimo dijo...

Sumergida en la ventana
contemplo la lluvia
astillarse en la vereda.

Los pájaros anidan
en mi pollera blanca
el silencio juega con sus pliegues.

Desato el pelo
se trenzan las madreperlas
la luna suave se desliza.

Salgo a caminar
para encontrar ahora,
sí, ahora,
tu boca.