domingo, 27 de septiembre de 2015

Plegaria

 




















Nicoletta

Así en la tierra como en tus senos,
patria redonda de la alegría,
jazmín del aire, soles morenos,
pezón del sueño del alma mía.
Noche tras noche, día tras día,
cuencos de almíbar y sabia, llenos,

Venus del alba, miel de agonía,
así en la tierra como en tus senos.
Palomas tibias, juegos profanos,
caben tan justos entre mis manos

como un enjambre de amor sin frenos;
plural delicia, jirón de arena,
doble milagro de luna llena,
así en la tierra como en tus senos.


Del libro De diluvios y andenes.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Eva dice (primer diálogo de amor sobre la tierra)

"Hace frío sin tí, pero se vive" / Eva (en las palabras de R. Dalton)

Nada puedo negarte, nada niego,
diriges el pulsar de mi latido
y has sido
partícipe absoluto de este juego.
Temerario de besos y estratego,
adánico de luna y encendido,
te quise como nadie, sin olvido,
desde el íntimo vértigo del fuego.
Ordena y obedezco, cuadratura
del círculo de miel de la conjura
que troca la manzana en maravilla,
estigma del Edén en mi costado,
novísimo pecado
del óleo bautismal de tu costilla.

Del libro Llevarás en la piel.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Polvo


Gilles Vranckx

En larga soledad, frente al espejo,
te mentirás que nunca me quisiste,
y ausente de mi boca, de tan triste,
en íntima cadencia de cortejo
un diluvio de llanto desparejo
anegará la dicha que perdiste.
Tú dirás (convencida), que te fuiste,
yo diré que me alejo.
Y quedará el amor cerrando puertas,
ventanas y cerrojos,
con un peso final de sed cautiva,
y habrá un río de lágrimas desiertas
al filo de tus ojos
y polvo, nada más, en carne viva.

Del libro Oceanario.

martes, 15 de septiembre de 2015

Vestal

Se desnudó de piel, arquitectura
de fina platería,
y nunca entre mis brazos fue tan mía,
librada al bacanal de mi conjura.
Vestal, novicia oscura
en laica procesión de letanía,
hoguera de tus labios y herejía
de arder con vocación de quemadura.
Y fuimos la indecencia sin decoro
y el oro
de la carne impenitente,
lo mismo que dos náufragos en celo
rodando por el suelo,
allí donde nos lleve la corriente.

Del libro Oceanario.
Dibujo: Nelly Briceño.

viernes, 11 de septiembre de 2015

Fuego verde

Al roce incandescente de mi mano
ardió tu intimidad de piel resuelta,
dejando en el estuario de mis ojos
un sol de fuego verde.
Y fuimos la pasión en carne viva 
librada al fatalismo de la sangre,
como parias de sed en un desierto
de lágrimas de arena.
Igual que dos volcanes enfrentados,
de lava y de ternura,
en el íntimo nudo de las bocas,
nos amamos al límite del hambre,
sin culpa ni pudores,
huyendo del zarpazo de la muerte.

Del Libro Oceanario.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Pretérito imperfecto

Lo mío con usted era un abismo
de hondura incandescente,
un beso en las heridas, simplemente,
rozando la ilusión de un fatalismo.
El peso de la fe o el ateísmo
de amarnos contra Dios, inciertamente,
desnudos y voraces, frente a frente,
en una bacanal de antagonismo.
Era (¿Era?)
Tizón arrepentido de una hoguera
de luz maravillada,
un beso en el umbral del desencanto
de amarnos tanto. Tanto,
y decirnos adiós como si nada.

Del libro Llevarás en la piel.