sábado, 31 de octubre de 2015

Puntualidad

Cada lunes, puntual, como un tren suizo,
a las diez menos cuarto de la noche,
artillado de rabias rigurosas
tu dolor da tres golpes a la puerta.
En un cerco tiránico de espinas
despliega su noctámbulo quebranto
y rojo de nostalgia me conjura
con un ciego rencor de omnipotencia.
Sin ninguna razón, como escarmiento
por tanto beso vano,
enluta los rincones de la casa,
y vándalo de lágrimas y olvido,
con un terco ritual de pesadumbre
desata el vendaval de la tristeza.

Del libro Llevarás en la piel.
Obra: Joe Sorren.

viernes, 9 de octubre de 2015

Culpables

Cada céntimo infame que se gasta
en balas y misiles,
sobre el hambre de niños inocentes
que pugnan por llevarse hasta la b0ca
un mendrugo de pan por alimento
y un sorbo de agua fresca,
según el inventario de las culpas
nos será doblemente reclamado.
A cada cual su parte,
y ante tanto canalla indiferente
habrá que demostrar si fuimos justos,
de acción y de palabra,
y en manos de algún dios inapelable
encomendar el alma de la especie. ©

Del libro Llevarás en la piel.

lunes, 5 de octubre de 2015

Claustrofobia

Soledades, extramuros,
rejas, cadenas, cuchillas,
a las puertas de Melilla
la muerte tiene futuro.
Oscura tristeza, oscuro
sueño de pena y hambruna,
para trepar a la luna
hace falta una escalera,
con el hambre por bandera
no habrá vallado seguro.

África, llaga pendiente
en las orillas del cielo,
gota de acíbar de hielo
sobre la cruz de la frente;
tizón de brasa candente,
corte que no cicatriza,
luto de llanto y ceniza
que grita su desamparo,
boca ciega, mudo faro
de tempestad al poniente.

La vida, negra de vida,
se trepa por la alambrada
de los que no tienen nada,
con decisión convencida;
la sangre borda la herida
con un reguero de balas,
mueren al viento las alas
de los que viven con hambre,
detrás de un cerco de alambre
la humanidad se suicida. 
©

Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 2 de octubre de 2015

Llevarás en la piel

"Has estado tan lejos y te he tenido tan cerca...
Temo a las distancias" (A. Lanús)

Llevarás en la piel, como sellos 
de indeleble constancia, 
el estigma de todos mis besos 
abrasándote el cuerpo y el alma.
¡Qué me muera de amor si te miento,
qué no pueda nombrarte en palabras,
si consigues quitarte del pecho
este grave puñal de nostalgia!
¡Qué no habrá como yo quien te bese
con altiva pulsión de milagro
y en el cerco de sed de tus labios
de agonía te incendie!
¡Qué no habrá un amor tan amargo
ni tan dulce a la vez, como éste!

Del libro Llevarás en la piel.