domingo, 29 de noviembre de 2015

Clasificados

Se necesitan musas con urgencia 
que alisen el reverso de la espina; 
favor de presentarse en la oficina. 
Horario a conveniencia. 
No hace falta rodaje ni experiencia 
ni besos de papel en tinta china 
ni glosarios de amor ni disciplina 
ni ayuno ni abstinencia. 
Dejar en la mesita de la sala 
estruendos de bengala 
y el ansia de volar de cada día. 
Lo que reste del viaje,
a fuerza de ternura y de coraje, 
habrá de suceder por cuenta mía. 

Del libro Llevarás en la piel. 
Pintura:Cellar. 

Inscripciones: Desde el lunes que viene, ocho de la mañana.
(Pueden ser impuntuales).

viernes, 27 de noviembre de 2015

Cuento para leer en la lluvia

La historia es la siguiente:

Una mujer-azul, de piel morena,
oculta en un rincón de la alacena
un beso germinal de boca ausente.
En horas de pasión y luna llena
lo sujeta en los labios, firmemente,
y lo muerde con hambre adolescente,
desmedida y obscena.
Con ayuno de siglos hinca el diente
(bacanal de azucena), 
para beber el néctar de su fuente.
Concluido el festejo de la cena
lo abandona en la arena
y lo libra al turbión de la corriente.

(Y se muere de pena).

Del libro Oceanario.
Fotografía: Kellylind.

lunes, 23 de noviembre de 2015

Obsesión

Bonnard repite siempre el mismo cuadro, 
se copia, se reitera,
y al notable conjuro de su trazo
una mujer emerge de la tela.
La dibuja desnuda por el cuarto,
desnuda en el jardín, sobre la hierba,
cubriéndose los pechos con las manos,
los muslos, la cintura, la entrepierna.
Desnuda como un árbol
que crece vertical desde la tierra,
acaso su mujer de tantos años, 
o todas o cualquiera.
Con modales de púdica tristeza
Bonnard repite siempre el mismo cuadro. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Pierre Bonnard.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Destello de luz

Hay algo de tristeza en el abismo
del verde de tus ojos,
como un terco dolor imprescriptible
que rasga el horizonte de tus labios;
una pena sutil, un desconsuelo 
de pálida porfía,
cosido con hilvanes a tu boca 
cuando pueblas tu ausencia con mi nombre.
Un pozo de agua dulce,
una gota de sal involuntaria
que rueda por el mar de tus mejillas,
un destello de luz que se deshace
fugaz entre tus manos,
lo mismo que una flor en el desierto. ©

Del libro Llevarás en la piel.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Voy a la lluvia

“Mírame pronto
antes que en un descuido
me vuelva otro” (M Benedetti)

Voy a la lluvia (un modo del destierro),
y la lluvia me tizna de tristeza,
como un ángel de espinas al acecho
con lágrimas y flechas.
La lluvia es una forma del recuerdo,
litúrgica y blasfema,
que pronuncia tu nombre sin quererlo
con diluvial empeño de insistencia.
Entíbiame las manos con tu aliento,
no dejes que la lluvia me disuelva
con salmos de silencio
y antiguas oraciones de tiniebla.
Mírame siempre,
que la lluvia me vuele transparente.


Incluido en Llevarás en la piel.
Obra: Ernesto Bertani.

martes, 10 de noviembre de 2015

Los amantes del círculo polar















"Nunca tuve el corazón tan rojo"

Otto y Ana, redondos de tristeza,
desde el alma a los huesos,
en un cerco de lágrimas y besos
se quitan el sayal de la corteza.
Desnudos en la estepa de la pieza,
volcánicos y espesos,
con los ojos de curvos contrapesos
se buscan con febril delicadeza.
Presagio de avatares y de sinos,
estrellas y caminos
y aviones de papel por la ventana.
Trajín de un sueño roto,
el círculo polar, Finlandia, Otto,
y la muerte de Dios, la muerte y Ana.

Del libro de poemas De diluvios y andenes.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Tu ausencia (cuando sea)

Será como dejar la puerta abierta
y verte caminar hacia la calle
en andas de la pena más pequeña
que ronde por el aire.
Te llevarás la luna que era nuestra
y la última estrella de la tarde,
el cielo que te dí, la boca hambrienta,
las lágrimas cobardes.
Acaso partirás llorando a mares,
noctámbula y secreta,
con paso de furtivas levedades;
no harán falta preguntas ni respuestas,
ni pésame ni arengas
ni beso por callar ni Dios ni nadie. ©

Del libro De diluvios y andenes.