lunes, 21 de noviembre de 2016

Ateismo

Eres, desnuda, 
un festín fabuloso 
para mi boca.

Desnuda como un sol recién nacido
en mis brazos te ovillas 
y un embrujo de rojas maravillas 
pregona el ardimiento de un gemido. 
Rueda el negro vestido 
por el duro respaldo de las sillas 
y una lluvia de gotas amarillas 
augura el espiral del estallido. 
Somos peces de luz en el estuario
igual que un lucernario 
que azula el devenir de la marea. 
Suplicio y alborozo,
rehén del corazón más religioso 
y la piel, que es atea. 

Del libro Llevarás en la piel. 
Foto: Sabrina Darcos.

jueves, 17 de noviembre de 2016

AviZoo

Zorro gris, receloso de encelo,
busca zorra de esbelta figura,
inclinada a la buena lectura,  
Baudelaire, Marechal, Pirandello.
Que destrabe las puertas del cielo
en motín de enconada conjura
con la llave de abrir la locura
de rodar de pasión por el suelo.
Y se prenda de fuego conmigo
(pura brasa encendida),
a la vez virginal y blasfema.
Si la zorra del cuento que digo
de algún modo se siente aludida
presentarse al final del poema.
 
Del libro De diluvios y andenes.

martes, 15 de noviembre de 2016

Como un cielo de plomo

"Echo de menos tus manos, me conocían tan bien" (la chica del puente)

Me duelen estas manos de no usarlas contigo,
esta espina filosa a los besos clavada,
la lluvia interminable que tizna la mirada
de estos ojos que llevo con rencor enemigo;
me duelen estos labios de enconado castigo
que no llaman ni nombran el amor y la nada,
el pálido espejismo de luna destemplada,
sin aliento ni abrigo.
Me duele cada cosa como un cielo de plomo
de cobarde tristeza que se rompe en pedazos,
la voz deshilvanada con que te nombro, como
si una rosa de espanto germinase en mis brazos.
Y este otoño de nadie y el amor con que digo,
me duelen estas manos de no usarlas contigo.


Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Omnipotencia

Eva juega al olvido
y reparte a su modo la baraja,
la pena en la que viaja
la deja a contramano del latido.
Tiene un solo vestido
que le sirve de escudo y de mortaja,
en un beso de ausencia se desgaja,
igual que un lobo herido.
Embiste contra todo y se desboca
de piel y sangre nueva,
armada de un puñal y una cuchilla;
convierte en oro blanco lo que toca
y en rabia se subleva,
jurando que le sobra una costilla.

Del libro De diluvios y andenes.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Predicciones

El horóscopo augura sed y olvido
(tatuados en la palma de mi mano)
y lluvia para el resto del verano,
pero hoy no ha llovido.
Predice un desconsuelo concebido
con rigores de axioma cartesiano
y un discurso febril de amor lejano,
con nombre y apellido.
Anuncia tres domingos de tristeza
y un lunes de benéfica fortuna,
pero habrá que esperar ciertas señales
de azar o de certeza,
y buscar en la borra de la luna
un indicio de besos celestiales.

Del libro De diluvios y andenes.
Foto: Lilya Corneli.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

In memorian

En memoria de mis abuelos

Atesoro el recuerdo de su testa canosa
y el andar ceniciento de su paso bendito,               acunaba en sus manos un jardín infinito
donde ardía la rosa.                                                   Una pena de ausencia se llovía morosa
por sus ojos celestes, como un terco delito
de extrañar otro tiempo, otra luz, otro rito
de nostalgia forzosa.
Me contaba del aire, el arado y el trigo
y entre lunas de escarcha regresaba conmigo
a otra playa lejana,
era amigo del viento y en las noches volvía
a su patria de entonces con aquella porfía
de armazón catalana.

Del libro llevarás en la piel.

martes, 1 de noviembre de 2016

Antojo

Amar con el aliento estremecido
hasta quedar exánimes de besos,
sujetos a la boca hospitalaria
y al íntimo estallido.
Tan lejos del dolor y del olvido,
con el rojo discurso de los huesos,
desafiando la muerte temporaria
del último latido.
Agónicos los dos y necesarios
y vándalos y necios y apetentes
de vértigos sumarios,
devotos de rituales confidentes,
como lobos lunarios
librados al antojo de sus dientes.

Del libro Oceanario.
Pintura:Nicoletta.