viernes, 30 de diciembre de 2016

Ajuar

Benditos los cajones de tu pieza
que guardan la nocturna lencería
y el hilo de la blanca epifanía
que enmarca tu belleza.
Atuendos de sutil delicadeza
tejidos con pulsión de melodía,
enjambre de ambrosía,
ajuar de emperatriz y niña alteza.
Bendito el universo del bordado
y el viento que desnuda
la rosa de arrogante maquillaje,
la seda nobiliaria del pecado,
el oro de tu muda
y íntimo conjuro del encaje.


Del libro De diluvios y andenes.

jueves, 29 de diciembre de 2016

A usted

"Con una condición, que me dejes abierto el balcón de tus ojos de gata" (Joaquín Sabina)

A usted, señora, a usted, mi gata en celo,
algoritmo de amor en catarata,
que confunde tejados con el cielo
y se limpia la boca en mi corbata.
A usted que con dos besos desbarata
las horas torrenciales del desvelo,
de las vidas que lleva siendo gata
resérveme un abril de terciopelo.
Con las otras que restan, improvisa,
yo soy un partenaire en estas lides
de ver salir el sol cuando amanece.
Te espero en la cornisa,
si te urge mi boca me la pides,
maúlla cuando quieras que te bese.

Incluído en el Libro Llevarás en la piel
y publicado en MundoGato.

La que muerde tu boca

Ya ves, yo soy la gata que maúlla
con un tono de voz almibarado
y en la roja mansión de tu tejado
se incendia y se acapulla;
la que ardida patrulla
los turbios arrabales del pecado,
la que late febril a tu costado
y en orgasmos de angora se embarulla.
La que dice tu nombre y te convoca,
la que muerde tu boca
sumida en el ahogo de la urgencia,
la que dice que sí sobre tu cama
y en besos se derrama
con estrictos modales de obediencia.

Del libro Oceanario.
(Gracias Anny).

domingo, 25 de diciembre de 2016

Instrucciones de olvido

Hago cursos de buena convivencia,
resuelvo  crucigramas
y escribo en el olvido criptogramas
de oscura procedencia;
con rituales de pálida indolencia
arrojo tus recuerdos a las llamas
y fugo de tristeza por las ramas
del río de tu ausencia;
numero cada lágrima de llanto

y te callo en inglés y en esperanto
y en otros seis idiomas,
cuento erizos de mar si me desvelo
y me bajo del cielo
por no dar de comer a tus palomas.

Del libro Llevarás en la piel.
Foto: Katarzyna Rzeszowska.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Liturgia

De mis labios comulgas
y desnuda de toda vestimenta
te bates como un sol en la penumbra
de dos lunas opuestas.
Con estrictos rituales de liturgia,
en hábito de ofrenda,
exhibes un amor de seda rubia
y una salva de tórridas arengas.
Ardida en el umbral de las tinieblas,
volcánica y nocturna,
afilas el extremo de las flechas,
y roja de pasión y de lujuria,
si mando la tormenta,
accedes a cumplir y te diluvias.

Del libro De diluvios y andenes.


Señor desvestidor

Señor desvestidor cuando disponga
puede quitarme el peso del vestido,
usted sabe que el tema de la ropa
no va muy bien conmigo.
No hace falta valerse de maniobras
ni urdir disquisiciones sin motivo,
sólo bastan sus manos laboriosas
y el empeño cordial del buen vecino.
No soy de las que exponen argumentos
odiosos y confusos
para negar el tallo de mi cuerpo.
Si manda desnudarme me desnudo
y en plan de buen amor le pertenezco.
Reclame por lo suyo.

Del libro Oceanario.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Apetito

Primero fue tu piel, después el hambre
y el pulso de la sed y el arrebato
de arder desde el conjuro de la carne
lo mismo que dos tigres incendiarios.
Dichosos contrincantes
pulsando la secuencia de los astros,
sujetos al gobierno de la sangre
y al rojo imperativo de los labios.
Volcánico ademán de mordedura,
tizón de pan caliente
en la fragua ardentísima del fuego;
como lobos de amor en la nocturna
descarga de la fiebre
y en la tórrida yema de los dedos.

Del libro Llevarás en la piel.

Y derramarse

Breve cielo,
tu cama de cristal y de trinchera
parece el escenario de una hoguera
donde escuece el desvelo.
A fuerza de quererte te cincelo
con modales de savia limonera,

oficio diligente de la espera,
vigilia del consuelo.
Con afanes de rojo desvarío
te surco como un río
al íntimo gobierno de la llama,
y erecto de ternura
me vuelco en el ojal de tu cintura
lo mismo que un licor que se derrama. ©

Del libro De diluvios y andenes.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Vigía

Rondó su piel como un ladrón novato,
discreto de modales, noche y día,
en terca ceremonia de arrebato
y en celo de jauría.  
Oculto en la tiniebla, como un gato  
de oscura compañía,  
sin orden ni cautela ni recato,  
igual que un mandamiento de porfía.  
Ella, ciega de ver pasión tan obvia,
jugando a ser la novia 
sin marido,  
mudó de corazón y vecindario, 
dejando el obituario
de su olvido.

Del libro Llevarás en la piel.

Herrumbre

Vigilia de este amor a la intemperie
sujeto a la tutela de la lluvia
que busca tu mirada en los espejos
tiznados de la noche.
Igual que un aguacero milenario
que corre por el mar de tus mejillas,
a cántaro de gotas estridentes
y lágrimas cobardes.
En nada quedarás, si nada fuiste,
si apenas nada fuimos,
dos náufragos de sed en el desierto;
lo mismo que despojos vulnerables
de barcos encallados
y herrumbre en el cristal de la memoria.

Del Libro de poemas Oceanario.
Ilustración: Antoine Josse.

martes, 20 de diciembre de 2016

Intemperie

Con livianos modales de ternura
y los ojos azules de tan verdes,
me toma de la mano y me pregunta:
¿Volverás a quererme?
Cómo decir que nunca nadie nunca
nos querrá para siempre,
que el amor tiene el tono de la lluvia
entre gris diluvial y gris ausente.
Que sabe a soledad y a rosa mustia,
a beso a la intemperie,
a lágrima de sal en la penumbra.
Y ella, que en cristales se disuelve,
reitera su discurso de liturgia:
—¿Volverás a quererme? ©

Del libro de poemas Oceanario.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Mademoiselle Amelie Poulain

"...Mais si je t'aime si je t'aime prends garde à toi!..."
(...pero si te amo, si te amo, ¡Cuídate!...)
Habanera, Opera Carmen


Piedritas arrojadas en el Sena
con tino de afinada puntería,
un hombre de cristal que se rompía,
dos cartas de pasión en cuarentena,
un gnomo polizón, un hada buena,
en dulce convivencia de alegría,
y el sueño de una niña que sabía
mirar del otro lado de la pena,
París, la Tour Eiffel y el albedrío
de amar en desvarío
con celo de afiebrado sentimiento,
dos fotos de carnet en la cabina,
el amor a la vuelta de la esquina
y el “había una vez” de tanto cuento.

Del libro Llevarás en la piel.

Menaje nupcial (cuento de acero inoxidable)

Romance de metal en la cocina, 
se casa el tenedor con la cuchara,
desfile de parientes y algazara 
de viernes de oficina. 
Ajuares con remiendos de cortina
destacan de la niña, mango y cara,
y el amante con ínfulas de vara  
exhibe su prestancia masculina.
Altivo y señorial (pero sencillo),
jurídico el cuchillo  
recita cuatro frases pertinentes, 
y la novia de cóncava ternura 
prendada del galán que la captura 
transige al apetito de sus dientes.

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Bob Carlos Clarke

domingo, 18 de diciembre de 2016

Tristeza mal habida

Más allá del cristal de la ventana 
intuyo una mujer que ya no existe,
que en brazos de otro hombre se desviste
con marital desgana.
La miro y se deshace, sombra vana
que en las sombras resiste,
ajena, solitaria, siempre triste,
tan última de besos y lejana.
Como Eva sin Dios ni  paraíso,
estrellando dos besos contra el piso
con rencores de enojo cotidiano.
Tristeza mal habida.
En mi sueño de darla por perdida
la suelto fatalmente de la mano.

Del libro Oceanario.
Dibujo: Jeremy Mann.

Jamás lluvia ninguna

"Y hay tanta soledad arrepentida..." C. Barocela.

Ya no nombra tu voz aquellas cosas
que nombrábamos juntos, 
los besos que dejabas en mi boca
con torrencial empeño de diluvio;
la llaga del adiós y la congoja
de ver morir la luna en el preludio,
mis manos que te privan de la ropa,
el junco de tu vientre tan desnudo.
Y afuera llueve tanto

que se nos vuelve mar esta nostalgia
de lágrimas oscuras.
Torrente que deslía por tus labios
y anega mi garganta,
como nunca jamás lluvia ninguna. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en Radio UAI.

Extravío

“Ella quiso barcos y el no supo que pescar" (J. Sabina)

He perdido un amor de carne y hueso,
de paso asistencial y gesto suave,
febril en su pulsión de boca grave
y largo en la delicia de su beso.
Amante corazón de leve peso
cerrando el ventanal con doble llave,
retoño que en mi mano, donde cabe,
se vuelve gris y espeso.
He perdido un amor, arenga vana
de lágrima liviana
y tarde de domingo que anochece.
Espina colosal que duele tanto,
acaso un llanto
de estricta soledad me lo regrese. ©

Del libro Llevarás en la piel.

Pintura: Pascal Chove.

Arquitecta


Ladrillo por ladrillo por ladrillo,
muralla, dique, almena,
levanta el edificio de su pena,
los dinteles, la puerta y el pasillo.
Con un lápiz celeste de bolsillo,
noctámbula y ajena,
concibe cada muro y enarena
el bosquejo final de su castillo:
—Aquí la habitación del desencanto,
la recova del llanto
y la sala real de estar tan triste,
la pieza de esperar sin fe ninguna, 
el foso de la luna
y el cuarto del amor (que ya no existe). ©

Del libro Oceanario.
Ilustración: Giorgia Kapetamaki

sábado, 17 de diciembre de 2016

Parco de amor

Con modales de tipo introvertido,                    pudoroso de amor le dio la mano,
sabía del impulso contenido
y el hambre franciscano.
Tenía cierta cosa del olvido,
estricto y espartano,
como un rayo de sol anochecido
o un anuncio de llanto cotidiano.
Ella en cambio, hoguera y estallido,
con tesón artesano 
se quitó la armadura del vestido,
y el hombre en su desgano,
quiso ser la razón de su gemido,
su exorcismo de sed y su verano. ©

Del libro Oceanario.
Dibujo (maravilloso), de Leandro Lamas.

Un viejo blues

Tocaba un viejo blues pensando en ella,
con desvelo de notas taciturnas,
y en el ritmo sonoro de las teclas
la nombra con un signo de pregunta.
—Amor, sol fa re mí, dulce tristeza,
quizás no vuelvas nunca.
Y un arpegio de sal en la tiniebla
lo ciñe con acordes de penumbra.
Con prolija constancia,
en el trazo cansino de sus dedos
habita un torbellino de nostalgia.
Es él y sus recuerdos
que la buscan, palabra por palabra,
en el hondo paisaje del silencio. ©


Del libro Oceanario
Recitado en Radio UAI.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Inicio

Génesis 1:27: Y Dios creo al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo; varón y hembra.

¿Cómo llamar las cosas a su paso?
Cavila Adán cercado por la duda?
Serpiente colosal, ave menuda,
confín de cielo raso.
¿Cómo decir adiós, Caín, fracaso,
diluvio universal, espina aguda?
¿Qué nombre llevarás mujer desnuda
al filo del ocaso?
¿De qué modo, tus muslos y tu pelo,
el círculo de sangre de tu celo,
tu sed de boca nueva?
¿Cómo nombrar las cosas por su nombre?
Preñez original, mujer del hombre.
Eva serás para mis manos. Eva. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: Alfa Robles.

martes, 13 de diciembre de 2016

Ficciones

Decía ser la Maga de Rayuela
(Cortázar de por medio),
para fugar del hábito del tedio,
que rojo de nostalgia la encarcela.
El Río de la Plata la desvela
sin luna de alquitrán y sin  remedio,
cautiva del asedio
de inventarse una vida paralela.
Era gris, de ese gris de tinte oscuro,
lo mismo que un conjuro
que a filo de puñales la traspasa;
una sombra difusa de si misma,
acaso una llovizna,
tan lejos de París (y de mi casa). ©

Del libro Oceanario.
Ilustración: Erika Kuhn.
Recitado en radio UAI.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Modi

"Cuando conozca tu alma, pintaré tus ojos"

Modigliani dibuja un desconsuelo
de tristeza callada
y ante tanta belleza deslumbrada
las botellas se apiñan por el suelo.
Reclina su cabeza la modelo
de cuello vertical y delicada,
nocturna su mirada
como pozos negrísimos de cielo.
La muerte lo vigila
y roza el arenal de su pupila
con un beso de frágil confidencia.
Infortunio de sed y vino tinto

y el hondo laberinto
de morir contra toda indiferencia.

Del libro llevarás en la piel.

Pintura: Modi.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Fée verte

La tristeza durará para siempre (V. van Gogh)

Amanece en Arlés y Vincent sabe
que el azul de ese cielo
apenas brilla y cabe
en el blanco tapiz de su pañuelo;
y lo pinta de azul y vuela un ave
igual a su desvelo,
que tiene un tono grave
como el trágico tono de ese cielo;
amarillo de ausencia se acongoja
y teje una tristeza roja
y lila;
se desgarra de luz y se atormenta
y en verde sed de absenta
se mutila.

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: "La bahía de Sainte Marie" - V van G.

Perjurio

Eva sabe que miente
cuando dice que nunca me ha querido
y jura que soy parte del olvido
lo mismo que Luzbel o la serpiente.
—Me llevas en el centro de la frente,
latido por latido,
insomnio de tus noches y estallido
de arder en soledad, secretamente.
Si te sirve mentir miente y perjura,
yo soy la quemadura
que más arde.
Expone y argumenta,
bien sabes que al fragor de la tormenta
me llamarás del modo más cobarde. ©

Del libro Oceanario.
"Rachel Weisz"

sábado, 10 de diciembre de 2016

Arma blanca

Siempre queda una astilla del olvido
hurgando la garganta
y el acero templario de su filo
nos amputa la voz y la palabra.
Lo mismo que una flecha sin destino
que apunta al corazón en la distancia
nos lacera la rosa del estío
con hoja de arma blanca.
Tu me llevas contigo,
igual que una conjura de nostalgia
que repite mi nombre sin sentido.
Y en las horas amargas,
por quitarte la sed del beso mío
en hilvanes de ausencia te desangras. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en Radio UAI.

Dogma

Este cerco de besos con que anudo
tu piel incandescente
hasta tiznar el aire que respiras
y el pétalo de pan que te alimenta.
Volcánica porfía de adueñarme
del beso que defiendes
y móvil de la gula con que muerdo
el grano de la espiga milenaria.
Este pulso nupcial y poderoso
que gobierna mi sangre
con peso inexorable de certeza,
es el único dogma que suscribo
y el oro de la fe con que demando
el rojo catecismo de tu boca. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Descalza

Descalza,
sorteando los rigores de la lluvia
y el abismo del miedo.
Frente a cientos de tigres acechantes
que rondan el umbral de tu tristeza,
cuando rota la luna en el espejo,
se quiebran los cristales de tu llanto.
Huyendo del olvido,
con tropeles de pájaros insomnes
que anidan en el fondo de tu boca.
En puntitas de pie, depositaria
de besos que no dimos;
tan lejana de mí, tan imposible,
como un ángel a punto de inmolarse. ©

Del libro Llevarás en la piel. 
Recitado en Radio UAI.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Del amor inconcluso

 Y la vida siguió... (JS)

Decidió redactar el obituario
del amor inconcluso
y adujo las disculpas del olvido
con íntimos modales de docencia.
Terminada que fuera la vigilia
del ayuno y el llanto
separó las espinas de los besos
y puso los recuerdos a su nombre:
Ciertas noches febriles,
las cartas con postdatas incendiarias
y la lluvia novicia del otoño.
Después hubo otras noches y otras lluvias
que ya no fueron nuestras.
Y me fui del alcance de tus manos.

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Arlés

En desorden de lánguida pereza,
un espejo, dos sillas,                                           salvaguardan las horas amarillas
donde Vincent se muere de tristeza.
Sobra tanto dolor en esa pieza
de oscuras pesadillas,
que en la tela no crecen las semillas
ni se puebla de verdes la belleza.

Y las tardes de Arlés de tanto cielo
que niegan el consuelo
del jazmín verdecido y el clavel.
Un enjambre de nubes se desgaja...
El pincel tiene forma de navaja,
la navaja, modales de pincel. ©

Del libro Llevarás en la piel.
"La habitación" - V. van Gogh.