Natal
Patxi Velasco Fano
Allá van San José con la parienta,
camino de Belén, a tranco lento,
a censarse los dos en cumplimiento
de un edicto que Herodes reglamenta.
La Virgen, parturienta,
con los pechos redondos de alimento,
avanza por el surco polvoriento,
pesada su cintura y su osamenta.
Es hora de nacer y no hay cobijo
y la madre futura con el hijo
habrán de compartir sudor y manto.
Blanca espera de luna,
José en el otro extremo de la cuna
y María pariendo al niño santo.
Del libro Oceanario.













