martes, 13 de febrero de 2018

Mujer llovida

Sobre tu espalda
dibujo amaneceres
de blanca luna

Mujer en oro y gris, melancolía
de verla diluirse si la beso,
cincel con que atravieso
sus labios de carmín y hechicería.
Febril artesanía
de esculpir el amor, hueso por hueso,
fatalismo que cae por su peso
sobre la boca mía.
Espiga de cristal, pena por pena,
temblor de luna llena
portando el contrapeso de su sombra.
Mujer de espuma leve
que rompe de tristeza cuando llueve
y llora torrencial cuando me nombra. ©

Del libro Oceanario.
Fotografía: Ivonne Lisieux.

Campal

Vienes a mí, desnuda y arrogante
y en las sombras avanzas
con la boca de viejas acechanzas
de algún dolor distante.
No te bastan las manos, desafiante
derribas el peñón de las alianzas
y con hambre de nuevas esperanzas
te llevas la alegría por delante.
Yo, guerrero de luz, cerco tu orilla,
militar maravilla,
con la bélica audacia de mis ojos.
Soy, de todos, el último enemigo,
que enfrentado contigo
dispara munición de besos rojos. ©


Del libro Oceanario.
Fotografía: Melania Brescia.
Recitado en Radio UAI.

domingo, 11 de febrero de 2018

Antigua ceremonia

"Hacíamos el amor a oscuras.
Tengo memoria táctil de esas noches"  (M.B.)

Procuro en castidad la rosa blanda
que ocultas tras la palma de la mano,
soy la noche que todo lo promueve,
exceso o abstinencia.
Tu cedes al imperio de la sangre
febril con que me nombras,
antigua ceremonia de los besos
al alba de tu boca debutante.
Te guardas para mí y eres tan mía,
allí donde la carne se convierte
en fuego primitivo.
Tumulto de la sed con que te rindes
de impúdica manera
al osado gobierno de mis labios. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.
Fotografía: Melania Brescia.

sábado, 10 de febrero de 2018

Sin mí

Pobre de ti sin mí y en carne viva,
mujer deshabitada,
gorrión en castidad, paloma helada,
barquito de papel a la deriva.
Igual que una pasión imperativa
que guardas en los pliegues de la almohada,
vigilia de tristeza delicada,
uncida de dolor, rosa cautiva.
Pobre de ti, sin mí y al desamparo,
sirena entre las olas de algún faro
de rojo carmesí.
Tan lejos del amor y del abrigo,
sin mí (pero conmigo),
estela de cristal. Pobre de ti. ©

Del libro Oceanario.
Foto: Alejandra Baci.

jueves, 8 de febrero de 2018

Tres veces

Me negarás tres veces, si es preciso
(en nombre de la pena), 
con un seco desgarro de azucena 
y un ajado verdor de paraíso. 
Corazón insumiso, 
en ayuno de sal y cuarentena, 
desgarrado dolor de luna llena 
que sangra de improviso. 
Amarga realidad, empeño vano 
de soltarte del nudo de mi mano,
sin fe de niña santa. 
Tres veces y tres más y otras quinientas, 
con lágrimas sedientas
que tiznan el umbral de tu garganta. ©

Del libro Oceanario.

Fotografía: Katia Chausheva.
Recitado en el Montserrat.

miércoles, 7 de febrero de 2018

Solitaria

Era tu soledad como  la sombra
que tira de los pliegues de tu falda,
hastío que te toma por la espalda,
te fatiga y te escombra.
Mi voz (que no te llama ni te nombra),
con crespones de luna te aguirnalda,
tristeza de color verde esmeralda
que intimida y asombra.
Tan última de todos y tan quieta,
al borde del abismo de un planeta
donde nadie te asiste.
Tan huérfana de luz que te deslumbre
en la cumbre
más alta de estar triste. ©

Del libro Oceanario.
Fotografía: Lilya Cornelli.

lunes, 5 de febrero de 2018

Estallido (fábula celeste)

A espaldas de Vulcano, su marido,
Venus juega al amor y a la escondida,
se sueña en otra cama desvestida
por un desconocido.
Las manos que le quitan el vestido
con apuro de roja bienvenida,
la tienen tan ardida,
que estrena cada noche un estallido.
Febril encantamiento
de un beso que le roba hasta el aliento
en las horas felices y feroces.
Desnuda y entregada,
al delirio de cada madrugada,
sin que importe el castigo de los dioses. ©

Del libro Oceanario.
Pintura: La Venus de Botticelli.

domingo, 4 de febrero de 2018

Nada

Se deshacía en mis manos
con notarial fatalismo,
pulpa de frutos amargos
de castidad y delirio.
Terco diluvio de marzo,
gota de espeso rocío,
en la vigilia del llanto
y en el rumor del olvido.
Se deshacía en mis manos,

humo, ritual, espejismo,
como la estela de un barco.
Nada retuve conmigo. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Imagen: Steve Hanks.
Recitado en Radio UAI.

Rotunda

La novia de Botero es muy delgada,
extraña paradoja,
con el fino volumen de una hoja
que pesa casi nada.
Ligera, transparente, delicada
(ni la lluvia la moja),
con un dejo nocturno de congoja
que le tizna el azul de la mirada.
Y Botero la pinta, contundente,
redonda como un sol incandescente
en alguna galaxia paralela.
Rotunda, terrenal y decisiva,
igual que un corazón en carne viva
que emerge victorioso de la tela. ©

Del libro Oceanario (De la serie Señora de tal).
Pintura: Alejandro Botero.

sábado, 3 de febrero de 2018

Mujer-carabela

Poema encontrado en una botella, hacia finales del Siglo XII, en las costas australes del mar de la China.

Hechicera del mar, reina mía,
corazón de novela,
en tu boca de besos que pela
se consuma cualquier fantasía.
Yo, barquito de azul travesía,

a babor, viento y vela,
te designo mujer-carabela
de las islas del sur de Bahía.
Robinsona de luna al garete,
bergantín de juguete
con un alma de amor incompleta.
Por sortear el peñón y la ola
(tan herida y tan sola),
te mereces un novio poeta. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en Radio UAI.

Cobarde

A la orilla del mar sirena ignota
soñaba con un príncipe marino,
que la amara por ley de su destino
con paciencia devota.                                                    Al paso de la ola más remota,
de vaivén cristalino,
portaba aquel amor crepusculino
un peso inexorable de derrota.
Cuatro besos de sal en carne viva
le tiznaban de pena                                                        la cola de almidón y piel cobarde.
En medio del dolor a la deriva,
con excusas de arena,
fugó por los abismos de la tarde.

Del libro Oceanario.
Ilustración: Mira Nedyalkova.

viernes, 2 de febrero de 2018

Final del cuento

Pena y hastío
de tu amor junto al mío,
cruel melodrama.
Negro desvelo
de confundir el cielo
con nuestra cama.

Vana porfía
de tu boca en la mía,
tristeza rubia.
Consuelo vano
de negarnos la mano
bajo la lluvia.

Beso cobarde
sobre el fin de la tarde
de cada día.
Derramadero
de lágrimas de enero,
melancolía.

Luna de hieles,
funeral de claveles
de rojo espanto.
Promesa rota
de contar cada gota
de cada llanto.

Paciencia hueca
de girar en la rueca
del sentimiento.
Ya no te quiero,
ni a la izquierda del cero.
Final del cuento. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Foto: Alina Lebedeva.

Clasificado frutal

Busco mujer con pechos de oro y grana,
de verde corazón y florecida,
que muerda nuevamente la manzana

más prohibida.
Deliciosa su boca en la mañana,
miel de almíbar ardida,
liviana

como un beso de partida.
Con las manos de azúcar limonera,
su vientre de cristal y su cadera
del espeso licor que mana el higo.
Arrebato de azahar, semilla y brote,
del escote
hasta el gajo del ombligo. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI.

sábado, 27 de enero de 2018

Adiós

"Los amores cobardes...  (SR)

Rompecabezas
de una cierta tristeza
desangelada,
que nos enlaza
con la terca coraza
de su mirada.
Fuimos apenas
el jirón de una pena
desgarradora,
amargo fruto
del más breve minuto
de largas horas.
Dos soledades
de ruinosas ciudades
en cuarentena,
como dos ríos
que tiritan de frío
sobre la arena.
Tan sin abrigo,
como dos enemigos
del mismo bando,
que no han sabido
enfrentar al olvido,
como ni cuando.
Las cicatrices
de las horas felices
vendrán conmigo.
Adiós, me dices,
como dos aprendices.
Adiós, te digo.


Del libro Oceanario.
Fotografía: Kataryna Rzeszkowska.

viernes, 26 de enero de 2018

Nicanor

Chile - 1914 / 2017

Ha muerto Nicanor, antipoeta,
"cabeza fría, corazón caliente",
con tres cruces de versos en la frente,
a toque de retreta.
El viento de la vida en la veleta
detuvo su trajín, eternamente,
y el tiempo, cuesta abajo en la corriente,
puso llave a la puerta más secreta.
Tenaz "tierrafirmista decidido",
no podrá la cizaña del olvido
lograr que la palabra quede quieta.
Te has ido Nicanor (mentira vana,
ayer por la mañana).
El hermano más hondo de Violeta. ©

Recitado en Radio UAI.