Carta del ex novio de Cenicienta después del episodio del príncipe azul, los zapatos de cristal y el fallido matrimonio de palacio
—Ya ves, no te reprocho ni me quejo
ni firmo pagarés de furia vana,
no apedreo el cristal de tu ventana,
ni atravieso el espejo.
No condeno tu dicha ni festejo
tenerte ni tan cerca ni lejana,
no maldigo tu pie de porcelana,
ni te doy un consejo.
Apenas si menciono, Cenicienta,
que de tanto jugar al artificio
del príncipe encantado,
te dolerá mi amor más de la cuenta,
nadie olvida de oficio.
Elegiste al marido equivocado. ©
Del libro Oceanario.
Fotografía: Marat Safín
Recitado en el Tortoni y en el Café Montserrat

















