Rasgada
Te quiero pasional, mujer ardida,
durmiendo a mi costado,
rumor de antigua sed, alborotado,
desde el íntimo aliento de tu vida.
Rasgada a la mitad, como partida,
a cuestas, incendiaria, del pecado,
mohín de ingenuidad, pubis tiznado
de sal humedecida.
Escándalo de piel, pecho y cobijo,
candente regocijo
librado al impudor que te gobierna.
Estruendo de garganta escandalosa,
serpiente laboriosa
reptando por el tallo de mi pierna. ©
Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI - Café Montserrat
















