miércoles, 9 de enero de 2019

La bella durmiente

Andaba por el filo de las sombras,
con la sonrisa quieta,
urdiendo con hilvanes la redonda
matriz crepuscular de la madeja.
Íntimamente sola,
tan lejos de mis labios (y tan cerca),
herida por el paso de las horas
que sangra con rituales de tristeza.
Oscura y silenciosa,
como duerme la mar sobre las piedras
de indefinidas formas.
Viajero de la luz, brasa pequeña,
yo la besé en la boca.
Pero nada del mundo la despierta. ©

Del libro Oceanario
Pintura: Nicoletta Tomas Caravia
Recitado en el Montserrat y radio UAI

domingo, 23 de diciembre de 2018

Páramo

Con livianos modales de ternura
y los ojos azules de tan verdes,
me toma de la mano y me pregunta:
¿Volverás a quererme?
Cómo decir que nunca nadie nunca
nos querrá para siempre,
que el amor tiene el tono de la lluvia
entre gris torrencial y gris ausente.
Que sabe a soledades y penumbras,
a páramo de fiebre,
a lágrima de sal que se derrumba.
Mientras ella, de azules candideces,
no cesa en su discurso de liturgia.
—¿Volverás a quererme? ©

Del libro de poemas Oceanario.
Recitado en el Café Montserrat.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Soneto de juguete

"Todavía quedan islas con playas color azafrán"  JS.

Si me pierdo tras las lunas de aserrín
y me buscan los maderos de San Juan
avisadles que me he ido con Joaquín
caminito de las islas de azafrán.
Con agudo vozarrón de capitán,
mocasines de gamuza y el bombín, 

en tu boca de papel de celofán
dejo besos que te quiten el carmín.
Al embate de las olas de alquitrán
boga al viento mi seguro bergantín
con tu rojo corazón por talismán.
Melodrama de tus labios. Folletín.
No me dejes de plantón en el zaguán
traduciendo mis sonetos al latín. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Homero Manzi..

domingo, 25 de noviembre de 2018

Ocre

De miel, como las ramas del castaño,
terrosos como el tiempo de la infancia,
tus ojos de oro blando
espejan el costado de tu alma.
Oscuros como el humo de un cigarro
que sube por las márgenes del alba,
estrellas desprendidas de los astros,
de lumbre delicada.
Avellanas y nardos
en la selva floral de la nostalgia
y en la sed de mis labios.
De tan dulces, amargamente amargos,
como el sol que se pierde en la distancia.
Ocre luna de barro. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Tortoni.

jueves, 22 de noviembre de 2018

"Tú me llamas, amor, yo pido un taxi" (García Montero)

y cruzo la ciudad de madrugada
por sus calles cuajadas de rocío,
que baste nada más el hombro mío
para sanar tu herida mal curada.
Y oponerme al abismo de la nada
que corre por tus ojos como un río
con esa soledad de llanto y frío
que lanza su estocada.
Tú me llamas, amor, a cualquier hora,
y enciendo los albores de la aurora
con trizas de carbón y leña seca.
Pespunte por pespunte de costura,
hilván de la conjura
con hebras insondables de la rueca. ©

Del libro Oceanario
Pintura: Nicoletta Tomas Caravia
Recitado en el Manzi.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Quemadura

"Donde no puedas amar, no te demores" (Frida)

Restauro corazones, acredito,
esfuerzo, resultados, experiencia, 
no basta con decir: —Te necesito
ni hacer simulaciones de presencia.
Amarse es como un rito
de firme voluntad y persistencia,
un paso más allá del infinito
que rige la razón de la existencia.
No hacen falta diplomas ni papeles,
el íntimo contacto de las pieles
avala la conjura.
Amar es darse en brasas de la hoguera,
arder como madera
y ser en otros labios: Quemadura.  ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Homero Manzi y en la UNA.

lunes, 12 de noviembre de 2018

De colegio secundario

"El primer amor es una desesperanza dulce" (C. Clarke)

Con rimas de colegio secundario,
ya sabes, tironeaba tu pollera,
las trenzas del amor bibliotecario,
las risas al final de la escalera,
la profe de francés y el rutinario

trajín de la portera,
la vida en un pequeño diccionario
con prisas de querer a la carrera;

el beso del recreo de las nueve
y apuremos el paso porque llueve
con augurio de lágrimas plomizas.
Y a morirnos de sed y de tristeza
y a quemar los recuerdos en la pieza
y a soplar en el viento las cenizas. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en el café Montserrat y en radio Tupac
Jane March / El amante.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Cegada

"Es tiempo de lluvia, tiempo de amarse a media voz" (JMS)

No hay herida mayor que la creencia
de no saber si lloras o es la lluvia 
ese llanto caudal que se despeña
sobre la rosa mustia.
No hay forma de intuir en la contienda
si llueves por mi culpa
o el llanto de esas lágrimas secretas
devienen de algún rito de conjura.
Salvemos del celeste purgatorio
este lazo de amor que nos asiste
a modo de consigna.
Permite que retire los escombros
de aquellas cicatrices
que ciegan el cristal de tus pupilas. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Café Montserrat y en la UAI:

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Nunca

"Esa mujer se parecía a la palabra nunca" Juan Gelman

¿Cómo te llamas? Ella dijo Nunca,
lo mismo que un anónimo planeta
entre nubes de lágrima y espuma,
con su luna más roja y más pequeña.
Soy Nunca, en la tristeza de la lluvia,
en la boca del hombre que me besa
y en la gota caudal con que procuras
reverdecer la siembra.
Soy Nunca para ti, Nunca de nadie,
oráculo y misterio,
arcano de mujer impenetrable.
Como un hilo de nube en el desierto,
tenue brisa del aire
sujeta nada más de tu recuerdo. ©

Del libro Llevarás en la piel
Recitado en el Manzi y en el Café Montserrat

miércoles, 31 de octubre de 2018

En partes

Sola en la espesura del silencio,
seco el ramillete de las rosas,
cura las heridas de mi cuerpo,
sana el alma rota.
Deja que tu amor al descubierto
rija la nostalgia de las horas,
vela mis recuerdos,
bésame despacio, todo.Toda.
Líbrame de mí, no soy culpable
del rencor enemigo,
méceme en la cuna de tu mano. 
Voy tallada en partes,
dime que me quieres al oído,
déjame la boca entre los labios. ©

Del libro Oceanario
Pintura: Gustav Klimt

lunes, 29 de octubre de 2018

De diluvios y andenes

De diluvios y andenes
emerge nuestro amor en la distancia,
pluvial en el trajín de sus deberes
y amable de palabras.
Lo mismo que un jazmín entre laureles
de pétalos de savia,
expuesto al evangelio de sus leyes
y a líquidas andancias.
Urgencia de tu sed sobre mi boca
y el beso que resiste
urdido en un hilván de miel silvestre.
Con afanes de tarde tormentosa
la lluvia nos elige 
y somos como el agua, transparentes. ©

Poema que cierra el libro De diluvios y andenes.
Foto: By Carlos Casellas (portada del libro)
Edición: Pilar Casellas.
Recitado en el Manzi y en la APL.

lunes, 22 de octubre de 2018

Voyeur

La miraba a través de la ventana
con los ojos oscuros del deseo
(Julieta desvestida ante Romeo,
idílica y lejana).
Rehén de su mirada cotidiana,
jugaba a imaginar el serpenteo
del hilo de su piel como un trofeo
de fina porcelana.
Ella intuye su sombra silenciosa                  
doméstica y morosa
repite puntualmente el mismo rito.
Con fingido fastidio, ciega, muda,             
sin prisa se desnuda,
como diciendo: —Amor, te necesito. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: Fabián Perez.
Recitado en el Café Montserrat - Radio UAI

domingo, 21 de octubre de 2018

Jamás lluvia ninguna

"Y hay tanta soledad arrepentida..." C. Barocela.

Ya no nombra tu voz aquellas cosas
que nombrábamos juntos, 
los besos que dejabas en mi boca
con aluvial empeño de diluvio.
Se nos fueron las horas,
la luna despuntó su piel de luto
y el cielo de agonía y de congoja
se nos volvió de pronto tan oscuro.
Afuera llueve tanto

(como nunca jamás lluvia ninguna),
con tanta dictadura de nostalgia.
Hojarasca de lágrimas de barro,
ya no quedan ni signos de pregunta,
ni adiós como la última palabra. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en Radio UAI y en el Manzi.

jueves, 18 de octubre de 2018

Sola

Como la soledad de los sepulcros
de mármoles de nieve,
en la tarde estival de los diluvios
y en el beso que muere en los papeles.
Sola, sin la tutela de los justos,
setenta veces siete,
con un rigor de sed casi litúrgico.
La más sola de todas las mujeres.
Penoso desvarío,
como una herida sórdida y antigua
de rojas cicatrices.
Tan de nadie y sin mí (Pero conmigo).
Sola, como el amor que no te busca,
sola como el amor que no te sigue. © 

Del libro Oceanario
Recitado en el Tortoni.

martes, 16 de octubre de 2018

Paloma

No recuerdo ni como me quisiste
ni con cuanta porfía,
ni recuerdo las horas de alegría
ni el tiempo solitario de estar triste.
Si recuerdo la tarde que te fuiste
labial de cobardía,
pasando de la sed del alma mía.
(El amor es un tiempo que no existe).
Después la oscuridad, la noche muda,
nostalgia de tenerte tan desnuda
y tan sin resistencia.
Paloma de cristal echada a vuelo,
huyendo por el cielo
en larga oscuridad de penitencia. ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Tortoni