domingo, 24 de noviembre de 2019

Me duelen estas manos

Me duelen estas manos de no usarlas contigo
en horas abundantes de luna desvelada,   
los besos afiebrados de escándalo y abrigo
que rondan tu mirada.
Me duelen estos labios de culpas y castigo
(insomnes centinelas de cada madrugada),
el ánimo doméstico de voz con que persigo
recuerdos de la nada.
Me duelen tantas cosas de ti que no conoces,
el íntimo exorcismo de besos y de bocas,
oscura penitencia del celo de los dioses
en todo lo que tocas,
la lluvia del otoño y el peso con que digo
me duelen estas manos de no usarlas contigo. ©

Del Libro Oceanario - Carlos Casellas
Recitado en el Tortoni y Radio UAI

jueves, 21 de noviembre de 2019

Mujeres

Admirativamente

Fuimos musas, militantes, mensajeras,
pecadoras, puritanas, heroínas,
aprendices, penitentes, hechiceras,
libertarias, adivinas,
amazonas, marilines, misioneras,
pitonisas, ifigenias, celestinas,
benazires, inocentes, milagreras,
mataharis, alfonsinas,  
artesanas, odaliscas, mirabales,
isadoras, celestiales,
con exceso de pudores y deberes, 
artemisas, magdalenas, giocondanas,
proletarias, soberanas.  
Simplemente fuimos todas las mujeres. ©

Incluido en los libros Llevarás y Oceanario.
Recitado en el Tortoni, el Montserrat y el Manzi.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Abyecta fila india del espanto

Se deslumbra con hombres eventuales
que avinagran el júbilo del gozo,
procaz agitación de altanería
oculta en un cubil de versos viles.
Bufones de arrogancia decadente,
como títeres sueltos de las manos,
morando los confines de las sombras
que llevan al umbral de los infiernos.
Abyecta fila india del espanto,
hilera de poetas aprendices
abandonad la presa.

En tanto el bien amado de sus sueños,
ajeno a tal asunto,
vigila el crecimiento de la rosa. ©

Del libro Oceanario - Carlos Casellas
Recitado en el Tortoni y Radio UAI

sábado, 9 de noviembre de 2019

Bucanera ( hoy toca cuento náutico)

"Amor no es literatura si no se puede escribir en la piel' (JMS)

La sirena de ultramar y el pez martillo
(como luz dominical que se derrama),
se desnudan al costado de la cama
de la frente hasta el tobillo.
Cual si fueran los extremos de un ovillo,
van tejiendo los hilvanes de la trama,
letanía de oro y llama
que repite su marítimo estribillo.
En la última embestida de la ola
la sirena mueve el fleco de su cola
y se eriza ciegamente de bravura.

Fuego lento que los quema sin apuro,
fatalismo de un conjuro.
Lo demás, sin excepción, literatura. ©

Del libro Oceanario.
Foto: Marvelous.

Recitado en el Manzi y el Café Montserrat.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Horizontal

Eres desnuda,
lo mismo que una estrella
que nadie alcanza © 

Mujer horizontal, amante plana,
diluvio de solsticio de verano,
amor, impulso llano
que a gajos de ternura se desgrana.
Tendida sobre el fin de la mañana,
vestal de un dios romano,
de cántico litúrgico y profano,
más vívida que el aire y más liviana.
Yaciente como un sol recién nacido,
estruendo de doméstico latido
que tizna de agua dulce lo que toca.
Al goce de mis labios ofrecida,
lo mismo que la vida
decúbito febril sobre mi boca. ©


Del libro Llevarás en la piel
Pintura: Eduardo Úrculo 
Recitado en el Tortoni y Café Montserrat
Recitado en el Manzi y el Montserrat

jueves, 31 de octubre de 2019

Un viejo blues

Con desvelo de notas taciturnas
tocaba un viejo blues pensando en ella,
evangelio sonoro de liturgia
desde el ritmo transido de las teclas.
(Tal vez no vuelva nunca).
Sol Fa Sol Do Re Mí. Vana tristeza,
y el eco rutinario de la lluvia
que repite su nombre sin respuesta.
En el pulso cansino de sus dedos
habita un torbellino de nostalgia,
de viejas cicatrices y recuerdos.
Melodías de antiguas remembranzas
que viajan en el tiempo
y suelen regresar como fantasmas. ©

Del libro Oceanario
Recitado en Radio UAI y en el Café Montserrat

miércoles, 23 de octubre de 2019

Fruta amarga

"Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio..."   JMS.

Yo que tuve tu amor entre los labios
como un río de sed inagotable,
espiga de trigal alimentario
para saciar el vértigo del hambre.
Que probé de la flor, semilla y cardo,
al alba de novicios despertares,
tu boca de carmín y el tallo blando
del celo de tu carne.
Yo que todo tomé por alimento,
tu vientre, tu cintura,
las ingles, el ombligo, la garganta;
hoy elijo ayunar y en el desierto
de este empeño de hambruna
ya no quiero morder la fruta amarga. ©


Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI y Café Montserrat

lunes, 21 de octubre de 2019

Pócima

Hacen falta dos velas y un caldero
donde fraguar el alba,
una brizna del negro de tu pelo
cayendo por el surco de tu espalda;
un último jazmín y el parpadeo
del mar de tus pestañas,
un diluvio caudal de llanto ajeno
y un enjambre doméstico de brasas.
Agitar con escándalo de fuego
el pastiche del agua
y verterlo en el pote de los tiempos.
Conjuro de oro y llama,
para beber a cántaros de viento
tres veces por semana. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI y en el café Tortoni.
Fotografía: Melania Brescia.

sábado, 19 de octubre de 2019

Contigo

"Donde no puedas amar, no te demores" (Frida K.)

Nada quiero contigo,
ni escándalo de piel ni amor encinto
ni el rojo laberinto
de tu ombligo
ni muérdago ni abrigo
ni el celo temerario del instinto
ni pena ni precinto
ni castigo.
Nada quiero, ni quiero
esquirlas de un diluvio pasajero
ni lágrima de sal que se derrama
ni luz de luna llena
ni solos ni descalzos en la arena

ni besos en la cama. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Café Montserrat.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Centaura

Afrodita de luz, Venus guerrera,
Nereida de los mares del infierno,
centaura (zarpa y cuerno),
Medusa de indomable cabellera;
pupila de Minerva, cancerbera,
sirena de dorado desgobierno,
Perséfone fatal del fuego eterno,
serpiente con la cola de Quimera.
Sibila de profético latido,
deleite de tus besos y estallido,
conjuro, cifra, clave.
Ariadna laberíntica y sonora,
novicia de Pandora,
que guardas la esperanza bajo llave. ©


Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Tortoni y en el Café Montserrat.

jueves, 3 de octubre de 2019

Puntualidad

Cada lunes (puntual como un tren suizo),
a las ocho y cincuenta de la noche,
el dolor da tres golpes a la puerta
e irrumpe con hostil descortesía.
Procaz y caprichoso
se apoltrona en el cuarto que era nuestro
y a grito destemplado, burdamente,
enumera las letras de tu nombre.
Al antojo cerril de su aspereza,
con marital confianza
se prueba el centenar de tus perfumes.
Yo me sumo al incordio que provoca
y ante el mínimo gesto de descuido
le pongo triple llave al dormitorio. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Katia Chauseva.
Recitado en el Tortoni y el Café Montserrat.

miércoles, 2 de octubre de 2019

La insoportable levedad del amor

"El amor vive precisamente porque está en él la posibilidad de su ausencia" (Kundera)

Igual que las mujeres de Kundera,
con ademanes breves,
te vuelcas en mis manos y te llueves,
más liviana que el aire y más ligera.
Ardida y pasional, niña viajera,
de todo te conmueves,
del plateado destello de las nieves
y del largo transcurso de la espera.
Con los labios volcánicos y leves,
urgente de premuras y de hoguera
devuelves cada beso que me debes.
Doméstica hechicera,
no hay nada de mi boca que repruebes,
igual que las mujeres de Kundera. ©

Del libro De diluvios y andenes
Fotograma de la película "La insoportable 
levedad del ser"
Recitado en el Café Montserrat y radio UAI.

domingo, 29 de septiembre de 2019

Z

"En su corcel, cuando sale la luna..."

Amarte como el Zorro, justiciero,
desnuda de los pies a la cabeza,
en la grave penumbra de la pieza
y en la noche del cálido aguacero.
Ser tu hombre primero
o el último de todos, no interesa,
con arte de sutil delicadeza,
osado, desenvuelto, aventurero.
Sin más armas que el arma de mis manos 
librarte de castigos y villanos
que astillen el cristal de tu hermosura.
Y bravo de pasión y de coraje,
a modo de tatuaje
marcarte con la Z la cintura. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Café Montserrat y en radio UAI.

viernes, 27 de septiembre de 2019

"Sin mi tu cama es ancha..."

"Ay mi amor, sin ti no entiendo el despertar"

A usted que duerme sola le aconsejo
revise los armarios de la pieza
no vaya a ser que el dios de la tristeza
se oculte en el revés de algún espejo.
Acaso un llanto viejo
le arañe la ilusión con aspereza,
la pena con arpones de certeza
avanza para atrás, como el cangrejo.
Si siente que otra boca la reclama
espíe por debajo de la cama
y cierre el corazón con doble llave.
Desnúdese del miedo.
Si es preciso quererla, yo me quedo,
palabra de escritor. (Usted ya sabe). ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Homero Manzi y en el Montserrat.

martes, 24 de septiembre de 2019

Cola de león

Un hambriento león de agraz melena,
severa la mirada,
camina por la selva enmarañada
buscando un tentempié para la cena. 
Un ayuno de larga cuarentena

y una dieta forzada 
lo tiene como fiera encarcelada  

mordiendo los yuyales de la arena.
En las mismas exiguas condiciones,
un ratón apetente

a fuerza de coraje se auto inmola.
—No sólo tienen hambre los leones,
exclama a voz batiente
y a la cuenta de tres muerde su cola. ©

Moraleja:

¿Cuántas veces en nombre del valor,
queda viuda la esposa del roedor?


Del libro Llevarás en la piel.
Ilustración: Peter de Séve.
Recitado en radio UAI.