lunes, 19 de noviembre de 2018

Quemadura

"Donde no puedas amar, no te demores" (Frida)

Restauro corazones, acredito,
esfuerzo, resultados, experiencia, 
no basta con decir: —Te necesito
ni hacer simulaciones de presencia.
Amarse es como un rito
de firme voluntad y persistencia,
un paso más allá del infinito
que rige la razón de la existencia.
No hacen falta diplomas ni papeles,
el íntimo contacto de las pieles
avala la conjura.
Amar es darse en brasas de la hoguera,
arder como madera
y ser en otros labios: Quemadura.  ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Homero Manzi y en la UNA.

lunes, 12 de noviembre de 2018

De colegio secundario

"El primer amor es una desesperanza dulce" (C. Clarke)

Con rimas de colegio secundario,
ya sabes, tironeaba tu pollera,
las trenzas del amor bibliotecario,
las risas al final de la escalera,
la profe de francés y el rutinario

trajín de la portera,
la vida en un pequeño diccionario
con prisas de querer a la carrera;

el beso del recreo de las nueve
y apuremos el paso porque llueve
con augurio de lágrimas plomizas.
Y a morirnos de sed y de tristeza
y a quemar los recuerdos en la pieza
y a soplar en el viento las cenizas. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en el café Montserrat y en radio Tupac
Jane March / El amante.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Cegada

"Es tiempo de lluvia, tiempo de amarse a media voz" (JMS)

No hay herida mayor que la creencia
de no saber si lloras o es la lluvia 
ese llanto caudal que se despeña
sobre la rosa mustia.
No hay forma de intuir en la contienda
si llueves por mi culpa
o el llanto de esas lágrimas secretas
devienen de algún rito de conjura.
Salvemos del celeste purgatorio
este lazo de amor que nos asiste
a modo de consigna.
Permite que retire los escombros
de aquellas cicatrices
que ciegan el cristal de tus pupilas. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Café Montserrat y en la UAI:

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Nunca

"Esa mujer se parecía a la palabra nunca" Juan Gelman

¿Cómo te llamas? Ella dijo Nunca,
lo mismo que un anónimo planeta
entre nubes de lágrima y espuma,
con su luna más roja y más pequeña.
Soy Nunca, en la tristeza de la lluvia,
en la boca del hombre que me besa
y en la gota caudal con que procuras
reverdecer la siembra.
Soy Nunca para ti, Nunca de nadie,
oráculo y misterio,
arcano de mujer impenetrable.
Como un hilo de nube en el desierto,
tenue brisa del aire
sujeta nada más de tu recuerdo. ©

Del libro Llevarás en la piel
Recitado en el Manzi y en el Café Montserrat

miércoles, 31 de octubre de 2018

En partes

Sola en la espesura del silencio,
seco el ramillete de las rosas,
cura las heridas de mi cuerpo,
sana el alma rota.
Deja que tu amor al descubierto
rija la nostalgia de las horas,
vela mis recuerdos,
bésame despacio, todo.Toda.
Líbrame de mí, no soy culpable
del rencor enemigo,
méceme en la cuna de tu mano. 
Voy tallada en partes,
dime que me quieres al oído,
déjame la boca entre los labios. ©

Del libro Oceanario
Pintura: Gustav Klimt

lunes, 29 de octubre de 2018

De diluvios y andenes

De diluvios y andenes
emerge nuestro amor en la distancia,
pluvial en el trajín de sus deberes
y amable de palabras.
Lo mismo que un jazmín entre laureles
de pétalos de savia,
expuesto al evangelio de sus leyes
y a líquidas andancias.
Urgencia de tu sed sobre mi boca
y el beso que resiste
urdido en un hilván de miel silvestre.
Con afanes de tarde tormentosa
la lluvia nos elige 
y somos como el agua, transparentes. ©

Poema que cierra el libro De diluvios y andenes.
Foto: By Carlos Casellas (portada del libro)
Edición: Pilar Casellas.
Recitado en el Manzi y en la APL.

lunes, 22 de octubre de 2018

Voyeur

La miraba a través de la ventana
con los ojos oscuros del deseo
(Julieta desvestida ante Romeo,
idílica y lejana).
Rehén de su mirada cotidiana,
jugaba a imaginar el serpenteo
del hilo de su piel como un trofeo
de fina porcelana.
Ella intuye su sombra silenciosa                  
doméstica y morosa
repite puntualmente el mismo rito.
Con fingido fastidio, ciega, muda,             
sin prisa se desnuda,
como diciendo: —Amor, te necesito. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: Fabián Perez.
Recitado en el Café Montserrat - Radio UAI

domingo, 21 de octubre de 2018

Jamás lluvia ninguna

"Y hay tanta soledad arrepentida..." C. Barocela.

Ya no nombra tu voz aquellas cosas
que nombrábamos juntos, 
los besos que dejabas en mi boca
con aluvial empeño de diluvio.
Se nos fueron las horas,
la luna despuntó su piel de luto
y el cielo de agonía y de congoja
se nos volvió de pronto tan oscuro.
Afuera llueve tanto

(como nunca jamás lluvia ninguna),
con tanta dictadura de nostalgia.
Hojarasca de lágrimas de barro,
ya no quedan ni signos de pregunta,
ni adiós como la última palabra. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en Radio UAI y en el Manzi.

jueves, 18 de octubre de 2018

Sola

Como la soledad de los sepulcros
de mármoles de nieve,
en la tarde estival de los diluvios
y en el beso que muere en los papeles.
Sola, sin la tutela de los justos,
setenta veces siete,
con un rigor de sed casi litúrgico.
La más sola de todas las mujeres.
Penoso desvarío,
como una herida sórdida y antigua
de rojas cicatrices.
Tan de nadie y sin mí (Pero conmigo).
Sola, como el amor que no te busca,
sola como el amor que no te sigue. © 

Del libro Oceanario
Recitado en el Tortoni.

martes, 16 de octubre de 2018

Paloma

No recuerdo ni como me quisiste
ni con cuanta porfía,
ni recuerdo las horas de alegría
ni el tiempo solitario de estar triste.
Si recuerdo la tarde que te fuiste
labial de cobardía,
pasando de la sed del alma mía.
(El amor es un tiempo que no existe).
Después la oscuridad, la noche muda,
nostalgia de tenerte tan desnuda
y tan sin resistencia.
Paloma de cristal echada a vuelo,
huyendo por el cielo
en larga oscuridad de penitencia. ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Tortoni

viernes, 12 de octubre de 2018

Espía

Quiero ser en la noche el que terco te espía,
invisible y ajeno, como una sombra muda,
quitarte de la boca los miedos y la duda
de incierta profecía.
Quiero ser quien te escolte hasta la cama mía
y artillado de besos ser el dios que te escuda,
desnudarte de prisa, Monalisa desnuda
de mi melancolía.
El que ayune de celos vigilando tu pieza,
otoñal de tristeza
como la lluvia larga que camina contigo.
Quiero ser el olvido que olvidarte no sabe
y el que incendia la nave
de la playa sin nombre que rodea tu ombligo. ©

Del libro Oceanario.
Ay Marión, Marión...
Recitado en el Café Montserrat.

lunes, 1 de octubre de 2018

Adieu

—Aznavour, lo reclaman del cielo,
no me han dicho quién es,
un arcángel de origen francés
con un tono de gran desconsuelo.
Ha dejado el horario del vuelo,
esta noche a las diez,
no hay un solo pasaje después.
Lo acompaño en el duelo.
Cualquier cosa le aviso al gerente,
si se trata de un trámite urgente,
por favor, digamé:
Pasaportes, papeles, la visa,
y Aznavour con su eterna sonrisa
le pidió que le suba un café. ©

Carlos Casellas
Academia Porteña del Lunfardo
Foto: Reuters

domingo, 23 de septiembre de 2018

Pares

Tenían en común la sed y el hambre
y el cine de Truffaut y el desconsuelo
de ver menguar la luna debutante
por el azul del cielo.
Amaban a la par a Proust y a Sartre,
a Cohen, a Serrat, a Pirandello,
la horas de París por esas calles
al viento de tu pelo.
Eran uno los dos y en tal certeza
desnudos por el piso de la pieza 
se comían a besos de impudicia. 
Amantes consumados,
se buscaban por todos los costados
y huían por el hueco, como Alicia. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: Proust.
Recitado en Radio UAI y en el Café Montserrat.

lunes, 13 de agosto de 2018

Seis vidas

Fuiste el último infante mohicano,
Robin Hood de mil causas perdidas,
sanador de ancestrales heridas
y "primer polizón" rumbo a Urano.
Ante todo mi amigo y mi hermano,
colector de manzanas prohibidas,
fogonero de estrellas ardidas,
gentilhombre de amor cortesano.
Cirujano de manos floridas,
hacedor del verano
y de lluvias de gotas crecidas,
monje zen tibetano,
gato en sombras, etéreo y liviano.
Te faltaron al menos seis vidas. ©

Carlos Casellas para Eduardo Casellas
(o dos o cinco, para hacer otras cosas,

pero en esta hiciste todo lo que soñaste)

viernes, 10 de agosto de 2018

Oceanario

"Mi piel nunca será la misma después de tus huellas"

Amé tu desnudez de carne blanca
con hambre de desvelos atrasados,
el llano mapamundi de tu espalda,
la cumbre de tus labios.
El íntimo jardín donde la escarcha
se vuelve un oceanario
de peces lujuriosos y de algas
que crecen como espigas a lo alto.
Tus muslos de papel y el trigo verde
de tus besos piadosos,
edénicos de miel y pan silvestre.
La roja cicatriz del gajo rojo,
el ánfora del gozo
y el fruto macerado de tu vientre. ©

Del libro Oceanario.
Fotografía: Juliet Kate.
Recitado en el Café Monserrat y en la UNA.