jueves, 17 de septiembre de 2015

Polvo


Gilles Vranckx

En larga soledad, frente al espejo,
te mentirás que nunca me quisiste,
y ausente de mi boca, de tan triste,
en íntima cadencia de cortejo
un diluvio de llanto desparejo
anegará la dicha que perdiste.
Tú dirás (convencida), que te fuiste,
yo diré que me alejo.
Y quedará el amor cerrando puertas,
ventanas y cerrojos,
con un peso final de sed cautiva,
y habrá un río de lágrimas desiertas
al filo de tus ojos
y polvo, nada más, en carne viva.

Del libro Oceanario.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Pretérito imperfecto

Lo mío con usted era un abismo
de hondura incandescente,
un beso en las heridas, simplemente,
rozando la ilusión de un fatalismo.
El peso de la fe o el ateísmo
de amarnos contra Dios, inciertamente,
desnudos y voraces, frente a frente,
en una bacanal de antagonismo.
Era (¿Era?)
Tizón arrepentido de una hoguera
de luz maravillada,
un beso en el umbral del desencanto
de amarnos tanto. Tanto,
y decirnos adiós como si nada.

Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 21 de agosto de 2015

Ronda

¡¡Juntos!!

Ha muerto un Les Luthiers y no hay manera
de no llevar el corazón herido.
Se fue Daniel. ¿Quién sabe dónde has ido?  
¿En qué nube viajera,
con el alma liviana y musiquera,
te fuiste rumbo al sol sin hacer ruido,
buscando en otro sitio parecido
el verde de otra verde primavera?
Dios que todo lo sabe
abrió de par en par, con doble llave,
el pórtico de un mundo paralelo;
y te llevó consigo de la mano,
donde siempre es verano,
en ronda con los ángeles del cielo. ©

Del Blog y del Face "De lunfa somos"

viernes, 1 de mayo de 2015

Programa Calidoscopio

Les dejo el audio del Programa Calidoscopio, a cargo de la poeta Ana Garrido, donde (creo, porque con la tecnología nunca se sabe) van a poder escucharme recitando algunos poemas lunfas, que están incluidos en mi próximo libro. Cambio y fuera.


miércoles, 29 de abril de 2015

Caricia rota

Renegarás del aire y del estío,
de mi boca que fue cincel y llama,
de la gota de sal que se derrama
y el llanto de rocío,
de la lluvia y el témpano de frío,
del mar contra la quilla de tu cama,
de mi mano que ya no te reclama
con rojo desvarío;
de la pena de ser caricia rota,
del pez y la gaviota,
del árbol, de la flor, del beso dado,
del reguero de espuma por la orilla,
de no ser la costilla
en mi costado.

Del libro Oceanario.

domingo, 5 de abril de 2015

Galiparlantes

Baudelaire y Rimbaud eran dos gatos
al vaivén de las noches parisinas,
confundiendo luceros con espinas
y espejismos de amor con arrebatos.
Con lunares de barro en los zapatos,
al abrigo de luces mortecinas,
rondaban el umbral de las vecinas
hilvanando bosquejos literatos.
Baudelaire y Rimbaud, galiparlantes,
de frac, galera y guantes,
gemelos, escarpines y corbatas;
bajo un cielo carmín de luna llena,
parientes de la pena,
con destino de amor, pero sin gatas.

Del libro De diluvios y andenes.

martes, 31 de marzo de 2015

Potestad


















Irrumpir en el piélago profundo,
escandalosamente,
con ansia de volcarme en el abismo
del íntimo secreto que preservas.
Inhóspito talud de tierra santa
que celas y proteges
del vándalo placer con que te ocupo,
portando el poderío de la flecha.
Con ímpetu de antiguas majestades
carcomo la raíz y la semilla
que late dentro tuyo;
inútil defender de mi arrebato
el canon imperioso con que aceptas
ceder la potestad del universo.

Del libro Oceanario.

jueves, 19 de marzo de 2015

Tú - Yo (yo - tú)


Tú, tan de mi,
pedigrí de sirena perdida,
tú, dios sin fe,
Salomé de sangrar por la herida,
yo, Sandokán,
Rey de Siam que te quita el vestido,
yo, multitud,
Robin Hood de romper tu latido,
tú, Betsabé
tentempié del amor de mi vida,
tú, flor del mal,
estival habanera encendida,
yo, do re mí,
bisturí de rasgar el olvido,
yo, Belcebú,
deja vu de algún sueño prohibido,
tú, rien de rien,
terraplén de lluviosos andenes,
yo, Peter Pan,
ademán de subirme a los trenes,

tú, la mitad,
soledad de morir a mi lado,
yo, como tú,
rendibú de querer demasiado,
tú, porque sí,
frenesí de un temblor que sofoca,
yo, vis a vis,
cicatriz de morderte la boca.

Del libro Llevarás en la piel.

Dibujo: Francois Dubeou.

martes, 6 de enero de 2015

Niño de la luna

y tres reyes gatos
roban sus zapatos... (H. Ferrer)

Con énfasis de ovillo
se tiende en el portal de alguna esquina
y vano de esperanzas se amotina
con el sello del hambre en el orillo;
en el hueco raído del bolsillo
le sangra el universo de una espina
y el miedo que lo inclina
lo sigue como un perro lazarillo.
Sin canciones de cuna,
la noche es un escándalo de frío
y el alba una tristeza inoportuna;
ese niño también es algo mío
y no hay lumbre de luna
que vele su escarmiento de rocío.

Del libro De diluvios y andenes (incluído en la "Antología solidaria" / Artistas por Haití)
Pintura: Juanito Laguna de Antonio Berni.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Fée Verte

Amanece en Arlés y Vincent sabe
que el azul de ese cielo
apenas brilla y cabe
en el blanco tapiz de su pañuelo.
Y lo pinta de azul y vuela un ave
igual a su desvelo,
que tiene un tono grave
como el trágico tono de ese cielo.
Amarillo de ausencia se acongoja
y teje una tristeza roja
y lila;
se desgarra de luz y se atormenta
y en verde sed de absenta
se mutila.

Del Libro De diluvios y andenes.
Pintura: La bahía de Sainte Marie. / Vincent.
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI.

viernes, 15 de agosto de 2014

Gomías

 Casellas x Fernando Komel

Ya sea en el lunfardo del porteño
o en su chamuyo de hispanoparlante,
el quía en desafío frunce el ceño
y va para adelante.
Juna el mundo con lente de ser dueño
de alguna antología exuberante
y es que el tipo a pesar de ser pequeño
mira en torno con ojos de gigante.
Con troesmas de todas las alturas
y sus muchas lecturas,
farolea el cache que lo acredita,
arma una conjunción bien compadrita,
y como si tal cosa fuera poco,
nos copa cuore y coco.

Soneto compuesto por la Presi de la Academia Porteña del Lunfardo, Otilia da Veiga.

martes, 29 de julio de 2014

viernes, 11 de julio de 2014

Pichuco

 Franco Iturraspe

Se le cayó el bandola de las manos,
como una flor marchita,
la suerte de partir estaba escrita
en acordes de tangos suburbanos.
-Es hora de piantar, me voy hermanos,
cuiden todos de Zita,
la parca ya firmó la manuscrita
instrucción de yirar con los gusanos.
No quiero despedidas funerarias,
ni milongas de rezos, ni plegarias,
ni responso, ni duelos;
me llevo el bandoneón, nunca se sabe
con que sonora llave
se abrirá la cancela de los cielos.

Del libro Oceanario.

miércoles, 25 de junio de 2014

Mujer-violín

Una mujer violín de talle fino
sueña un hombre trombón de vara tiesa,
que la tome en sus brazos, niña presa
en lascivo rubor de torbellino;
que la vuelva botín de su destino,
con arpegios galantes de promesa,
y al impulso del son que la embelesa,
la torne cuenco y vino.
Que en adagio de cuerdas, bridas, taza, 
el sonoro trombón que la acoraza
de notas en manojos,
la desnude con fuerza de aguacero
y sostenga su eximio clavijero
con el puente soporte de sus ojos.

Del libro De diluvios y andenes.
      

sábado, 7 de junio de 2014