viernes, 19 de diciembre de 2008

Niño del hambre



En la llaga del hambre, cada día,
despierta inapetente de consuelo,
sin milagro de peces en el cielo
ni alimento de blanda eucaristía;
apetito de terca rebeldía
dentellada de pulpa de pomelo,
herida cuaresmal de negro duelo,

ayuno de agonía.
Impiadosa vigilia de los dientes,
voraces y abstinentes,
a pasos de un abismo de tormenta;
una zarpa de hambruna lo condena
y en un grave mordisco de gangrena,
con astillas de luna se alimenta.

Soneto incluido en "Llevarás en la piel"

sábado, 13 de diciembre de 2008

Verde


Foto: Carlos Casellas

Era verde la rosa de su pena,
herida por el látigo del viento,
con su tallo de pálido sustento
y el follaje de larga cuarentena;
lo mismo que un desierto de azucena
de espesa soledad en movimiento
que toma su alimento
del exiguo torrente con que cena.
Delgada cicatriz de savia verde
y encanto cotidiano,
como un río de barro que se pierde
por el cielo del último verano,
queriendo nada más que la recuerde
y siga de su mano.


Del libro Oceanario.