domingo, 31 de marzo de 2019

Antes del amanecer

¿Puede el amor más grande de tu vida durar sólo una noche?

Un abismo de brumas cerca Viena
y la lluvia que tizna los andenes,
inventario de olvidos y de bienes,
exorcismo de lágrimas de arena.
El adiós es un llanto en cuarentena,
con toma de rehenes,
sólo queda el desfile de los trenes
y el rojo laberinto de la pena.
Con rigores de terca disciplina
el tiempo los conmina
y el juego del amor se desvanece.
Presagio de un final y el desconsuelo
de ver romperse el cielo...
Y es Viena y es otoño. Y amanece. ©

De libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Café Montserrat.
Fotograma de la peli.

miércoles, 13 de marzo de 2019

Una mujer

"Tú eres el aire"  (m)

Una mujer desnuda y con sombrero
se escurre por la palma de mi mano,
llovizna interminable de verano.
(No sé porqué te quiero).
Estuario de la sed, abrevadero  
de llanto cotidiano,
el viento de su beso más liviano
desata un escarmiento de aguacero.
Antiguo corazón de aguamarina,
espina
en la garganta de mi pena.
Ondina nocturnal, virgen romana,
discípula profana,
tan última, tan mía, tan ajena. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Café Homero Manzi y en la APL

martes, 5 de marzo de 2019

Inicio

No te desnudes,
me basta con tus pies
a la intemperie.

Eres desde el inicio de ti misma
un junco interminable de belleza,
espiga laboriosa de amatista
librada al vendaval de la tormenta.
Tenaz faro de luz, paloma encinta
de lirios y de almendras,
deseando que mi boca te desvista
en términos litúrgicos de ofrenda.
Desnuda y vertical hueles a nardos
de pétalos silvestres
en la tarde poblada de silencio.
Sujeta al fatalismo de mis labios,
oceánica y celeste,
rozando el esplendor de lo perfecto. ©


Del libro Llevarás en la piel.

Recitado en el Montserrat y Radio UAI.

domingo, 3 de marzo de 2019

Gorrión

Gorrión en soledad, ave morena
que anidas en el hueco de mi mano.

¿Qué viento cotidiano,
despeina el universo de tu pena?
Alado corazón, niña sirena,
diluvio pasajero de verano,
liviano 

sortilegio de azucena.
El cielo se desarma de sencillo
y la luna de pan hecha un ovillo
abriga la vigilia de tu vuelo.
Al paso de tus alas peregrinas
te quito las espinas
y el aire es una forma del consuelo. ©


Del libro Oceanario.
Recitado en el Tortoni y el Manzi.