viernes, 20 de enero de 2017

Clasificados

"Que a yuyo del suburbio su voz perfume...  (HM)

Eximio bailarín arrabalero,
fetén de parlería,
busca nami que bata la poesía
lironda y musical de Baldomero.
Que teja madreselvas en damero
por enlazar su casa con la mía
y en el orre gotán de cada día
me bese con acordes de aguacero.
Que lleve en el ojal de la cintura
un celo de conjura
y un terco mandamiento de coraje.
Paloma en el trajín de un sueño vano,
tomada de mi mano,
pa´que bronque la grey del malevaje.


Del libro De Lunfa somos.
Ilustración: Carlos Killian.

miércoles, 18 de enero de 2017

Rosa morena

Escribí este soneto cuando ocurrió el desgarrador episodio de Ceuta y Melilla, (septiembre de 2005); en aquella oportunidad Médicos sin fronteras anunció haber localizado en el desierto de Marruecos a más de 500 inmigrantes subsaharianos, librados a su suerte. (Recuerdo que pensé cuántas niñas morirían al final del día).

Una niña de físico moreno
bajo el sol se calcina,
más delgada que el filo de una espina
por un negro crepúsculo de cieno.
Errante en un desierto de veneno,
derrotada camina,
con un peso de llanto en la retina
y el estigma carnal de un dios obsceno.
Sin un trozo de pan para la cena
el hambre la condena
con modales de culpa pavorosa.
Inocente rehén sobre la arena,
aterida sirena,
sentenciada al exilio de la rosa.

Del libro llevarás en la piel.
Fotografía: A. Asael y S. Rabemiafara.

lunes, 16 de enero de 2017

Clasificados

Busco mujer que juegue a la rayuela
(desde el umbral al cielo),
y del coto nocturno de su pelo
me nombre sigiloso centinela,
que gire del amor la manivela
de rodar panza arriba por el suelo
y ejecute desnuda el violonchelo
con arte de alta escuela;
que abandone el pudor improcedente
y que cuente
hasta diez cuando mi mano
decida atravesar ciertos umbrales,
inocente de besos y rituales,
lo mismo que una lluvia de verano. ©

Del libro Oceanario.
Pintura: Andrius Kovelinas.

domingo, 15 de enero de 2017

Con C (de Carlos)

Con C de corazón cuenta conmigo,
de clara compañía,                                                     
de cielo a contraluz, de cercanía,
del cuenco de cerezas de tu ombligo,
de cisne, de ceniza, de castigo,
de cuento, de canción, de cofradía,
de celda, de carmín, de cortesía,
de ciego de temor, pero contigo,
de cómplice carnal, de centinela
de cáliz, de canela,
del cuadro horizontal del crucigrama,
de clítoris, de culpa, de conjura,
de coto de clausura,
de cabes en el centro de mi cama.

Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía:Casellas boy.

sábado, 14 de enero de 2017

Ella duerme sola

Parece lluvia
ese llanto que llevas
en la mirada.


Colecciona, tenaz, besos de llanto,
cada cual con su vértice y su aurora,
un augurio de pena la devora
y el amor, otro tanto.
Exorciza la llaga del espanto,
lunar y redentora,
Cenicienta de lágrimas que llora
con oscuros rituales de quebranto.

Eterna soledad que te atraviesa,
promesa
de querer desde el asombro;
inerme corazón de lejanía,
antigua mujer mía
que rompes a llover cuando te nombro. ©


Del Libro Llevarás en la piel.

Singladura

La sirena nostálgica desgrana 
su gorjeo coral a cielo abierto,  
con augurios de dulce desacierto
se enamora de un pez cada mañana.
La quiso el tiburón con furia vana
a orillas del Mar Muerto 
y el cangrejo vocal le dio un concierto
con un chelo vienés y una campana. 
Hacen cola el delfín y el pez payaso 
y la niña de lágrimas de raso 
se quita las escamas del vestido.
Derrotero naval de noche oscura,
celeste singladura
en la cresta del último gemido.

Del libro Llevarás en la piel.
Dibujo: Nicoletta Ceccoli.

Casi cuento naval

Era un cielo “Gauguin” celeste claro
tiñendo el escenario de la arena
y en el medio del mar una ballena
más redonda que un aro.
Yo buscaba en las olas el amparo
de la boca más buena
y encontré en el azul una sirena
con los ojos color de un verde raro.
Fue después el amor y la conjura
de ceñir su cintura
con antiguos modales de ardimiento,
y atracar en el puerto de su ombligo
con la misma pasión con que lo digo.
Pero ese es otro cuento. ©


Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: Sergey Ishmaev.

viernes, 13 de enero de 2017

Espejismo

Una mujer en lluvia derramada,
con amante desgano,
se tumba en el solsticio de mi mano
lo mismo que una flor abandonada.
Desnuda y ofrendada,
con obscena virtud de amor profano,
estalla como un lirio de verano
que surge de la nada.
¿Será que lo soñé o ha sido incierto
este idilio de haberla descubierto
de pie frente al abismo?
No hay ninguna señal que la recuerde
y el mar de espiga verde
acaso sólo fuera un espejismo.

Del libro Oceanario.
Imagen: Katherine Jane Wood.

La Pena

Viene de ti la pena que me habita,
tiene tu voz y con tu voz me llama,
desclava las molduras de la cama
y andrajosa de amor llega a la cita.
Con arrestos de lágrima infinita
se trepa a lo más alto de la rama
y en diluvio de llanto se proclama   
amén de ley escrita.
Se jacta con tesón de ser La Pena,
oprobio de gangrena
erguida en el soporte de su pie,
custodia el devenir de los olvidos,
se pone tus vestidos
y reza con tu misma poca fe.

Del libro Oceanario.

La roja sed

Emerges de la sed y en sed te abruma
este imperio de sed en carne viva,
continente de un río de saliva
de nácar y de espuma.
La sed, la roja sed, la sed que suma
su presagio de sed imperativa,
lasciva
sed de mi que en sed perfuma.
Protocolo secreto del  bautismo,
abismo
de la sed que te atormenta.
Soy parte de la sed con que regreso
y el beso
que te tiene tan sedienta.


Del libro Llevarás en la piel.