jueves, 8 de diciembre de 2016

Del amor inconcluso

 Y la vida siguió... (JS)

Decidió redactar el obituario
del amor inconcluso
y adujo las disculpas del olvido
con íntimos modales de docencia.
Terminada que fuera la vigilia
del ayuno y el llanto
separó las espinas de los besos
y puso los recuerdos a su nombre:
Ciertas noches febriles,
las cartas con postdatas incendiarias
y la lluvia novicia del otoño.
Después hubo otras noches y otras lluvias
que ya no fueron nuestras.
Y me fui del alcance de tus manos. ©

Del libro Oceanario.

martes, 6 de diciembre de 2016

Letanía (canción de cuna naval)

"Esa es mi patria, alredeor no hay nada" (JS)

Al este de tus ojos (geografía
de barcos encallados en la arena),
peñón de Gibraltar, mujer-sirena,
navego por hacerte compañía.
Valiente travesía
sorteando el arrecife de la pena,
estuario musical de mar serena
donde busco tu boca con porfía.
Lejana patria mía,
antiguo continente de azucena
que abraza el espinel de la bahía;
estela del amor en cuarentena,
coral playa morena
que nombro con tesón de letanía.

Del libro Oceanario.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Nada

Impulso fuimos
y al impulso del viento
nos deshicimos


Esos dos que a filosa dentellada
compartían a besos
el hambre proletario de los huesos
y el pan de la mirada.
Esos dos con el alma alborotada
de ayuno colosal y labios presos,
espesos
de pasión almibarada,
ya no mueren de amor ni de ceguera
ni estallan en la hoguera
de una brasa de luz amotinada.
Igual que una postal de  vidrios rotos,
oscuros y remotos,
esos dos, ya no se importan nada.


Del libro De diluvios y andenes
Ilustración: Nicoletta

Y anocheces

Desnuda porque sí me perteneces
en piel y sangre entera,
abismo incandescente de la hoguera
donde tejes la noche y anocheces.
Al alba de tus blancas desnudeces
te tomo prisionera,
cautiva del deseo y carcelera
del rezo con que pido que me reces.
Ardor con que proclamas
ser parte imperativa de las llamas
que siempre van contigo;
astillas de mis huesos
con que enciendo la pira de tus besos
en el pozo redondo de tu ombligo.

Del libro Oceanario.

Nora y James

Se amaron (como tantos), a deshora,
a ráfaga de lágrimas y besos,
hirientes, pornográficos, obsesos.
James y Nora.
Rehenes del imperio de la aurora,
impúdicos y espesos,
urgencia de la sangre y de los huesos 
con terca voluntad devoradora.
Al filo conyugal de la locura,
los dos en la conjura
de arder en el delirio de la hoguera.
Rescoldos de lujuria pecadora,
James y Nora,
la última pasión. Y la primera.

Del libro Oceanario.
Ilustración: John Nolan

sábado, 3 de diciembre de 2016

La niña pez

La niña pez se quita piel y escama
de antigua castidad ultramarina
y en su vientre de almendras se adivina
el fuego de una llama.
Por el ancho desierto de mi cama
se vuelve, como el agua, cristalina,
oceánica y delfina
en olas de aguaverde se derrama.
Atlántica y coral roza mi frente
igual que una serpiente
que busca que mi boca la confronte,
y somos por imperio de la espuma
dos barcos en la bruma
cruzando el ventanal del horizonte.


Del libro Oceanario.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Nunca

Ella toma el contorno de su pena
y se vuelve tan ínfima y tan fina
que en su cama de nieblas se adivina
un insomnio de sábanas de arena.
Parece mar adentro una sirena
de nocturna tristeza submarina,
erecta como el filo de una espina
que sangra y que gangrena.
Encendida de amor me nombra en vano
y en el ánfora rota de su mano
estalla un temporal de dicha trunca;
agónica de lágrimas y besos
se sienta en el umbral de los regresos.
Pero él no vuelve nunca.

Del libro Oceanario.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Antigua ceremonia

"Hacíamos el amor a oscuras.
Tengo una memoria táctil de esas noches"  (M.B.)

Procuro en soledad la rosa blanda
que encubres en el hueco de tus manos,
soy la noche que todo lo confunde,
de exceso o abstinencia.
Tu cedes al gobierno de la sangre
febril con que me nombras,
antigua ceremonia de los besos
al alba de tu boca debutante.
Te guardas para mí y eres tan mía
allí donde la carne se convierte
en lluvia torrentosa;
imperio de la sed con que bautizas
de impúdica manera
la dulce tiranía de mis labios. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.
Pintura: Dido.

Naufragio

Hay un banco de plaza y una esquina
donde el dolor regresa,
una historia de amor y una promesa
con hábito de lágrima y espina;
una terca pasión que se amotina,
oceánica y espesa,
un ajado jazmín sobre la mesa,
una gota de sal en la retina;
un ayuno tenaz, un espejismo
de sed frente al abismo
de tu sombra,
un empeño de adiós que no se atreve,
una lluvia que llueve
y un naufragio de voz que no te nombra.

Incluído en el libro Llevarás en la piel.

martes, 29 de noviembre de 2016

Festín

Dispuso la vajilla
con arte de gourmet aficionado,
las copas de cristal y el azulado
mantel de redecilla.
(Colgadas del respaldo de la silla
las compras del mercado).
Ella vino vestida de pecado,
como suele venir la maravilla.
Liturgia terrenal de cita santa,
festín de la garganta
que corta con el filo de la roca.
Voraz, la desnudó con ardimiento,
y por toda promesa de alimento
se la llevó a la boca.


Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: Nicoletta.