lunes, 17 de septiembre de 2018

Dueles

"Fui tanto pra você, e hoje nada sou" (R y E Carlos)

Dueles ahora
en que pasan las horas
como cuchillas escandalosas
deshojando las rosas 
más amarillas.

Y dueles tanto,
aguacero de un llanto
que tizna el aire de desconsuelo,
triste lluvia del cielo
de Buenos Aires.

Dueles que dueles,
maldición de Luzbeles,
llaga y certeza de toda culpa
macerando la pulpa 
de la tristeza.

Rara conjura, 
arpón de dictadura
que ahonda el luto de no tenerte.
Caben todas las muertes
en un minuto. ©

Del libro Llevarás en la piel
Fotogtafía: Lylia Cornelli
Recitado en el café Montserrat

lunes, 13 de agosto de 2018

Seis vidas

Fuiste el último infante mohicano,
Robin Hood de mil causas perdidas,
sanador de ancestrales heridas
y "primer polizón" rumbo a Urano.
Ante todo mi amigo y mi hermano,
colector de manzanas prohibidas,
fogonero de estrellas ardidas,
gentilhombre de amor cortesano.
Cirujano de manos floridas,
hacedor del verano
y de lluvias de gotas crecidas,
monje zen tibetano,
gato en sombras, etéreo y liviano.
Te faltaron al menos seis vidas. ©

Carlos Casellas para Eduardo Casellas.
(o cinco o dos, pero nunca en esta que te fuiste)

sábado, 11 de agosto de 2018

Amor de morondanga

Pero tú no, tú no, tú no... (JMS)

Ya no quiero tu amor de morondanga
ni tu besopeluche de estropajo,
ni escarmiento de lágrimas ni andrajo
de labios de fritanga.
Por mí puedes bailar una pachanga
en la punta más alta del carajo
y arder con estertores de badajo
en congas domingueras de bullanga.
Simulacro de llanto compartido
y minga de promesas
en la tarde del último aguacero.
Cada quien con su parte del olvido,
el cloruro de sodio con que besas
ya no sala la carne del puchero. ©

Del libro De lunfa somos y De diluvios y andenes.

Pintura: La exquisita Jeanne Lorioz.
Recitado en el Tortoni.

viernes, 10 de agosto de 2018

Oceanario

"Mi piel nunca será la misma después de tus huellas"

Amé tu desnudez de carne blanca
con hambre de desvelos atrasados,
el llano mapamundi de tu espalda,
la cumbre de tus labios.
El íntimo jardín donde la escarcha
se vuelve un oceanario
de peces lujuriosos y de algas
que crecen como espigas a lo alto.
Tus muslos de papel y el trigo verde
de tus besos piadosos,
edénicos de miel y pan silvestre.
La roja cicatriz del gajo rojo,
el ánfora del gozo
y el fruto macerado de tu vientre. ©

Del libro Oceanario.
Fotografía: Juliet Kate.
Recitado en el Café Monserrat y en la UNA.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Canibalismo

Tan solo escribo
por rondar la galaxia
que tu navegas  ©

Con la yema de mis dedos te redimo,
argumento de litúrgico mandato,
como un gato
con las uñas en racimo.

Con el filo de la lengua te desato,
espesado manantial de lluvia y limo
con que intimo
te desnudes sin recato.
Con mis manos hago un nudo en tu cintura,
rito negro de conjura
en desorden varonil de fatalismo.
Boca y beso con que libo tu inocencia,
apetencia
de tribal canibalismo. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Fotografía: Kate Juliet
Recitado en el Café Montserrat.

lunes, 6 de agosto de 2018

Mojada

"J'ai tant rêvé de toi, tant marché, parlé, couché avec ton fantôme...  (Robert Desnos)

La lluvia de los dos, que era tan nuestra,
te la llevaste toda,
nomás echar la llave de la puerta
y quedarte sin mí, ajena y sola.
Las de rojo caudal y las pequeñas
que apenas si te mojan,
las que tiñen el barro de la tierra,
las que agrisan el llanto de la rosa.
Y huérfano de lluvias voy a ciegas,
como un barco mecido por las olas,
sin rastros de tormenta.
Empapada de amor, mojada toda,
la lluvia te persigue tan de cerca
que pareces un cántaro de gotas. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Tortoni y el Café Montserrat.

sábado, 4 de agosto de 2018

Amores miopes

"Su ojo ciclópeo se detiene en una sirena varada. Ella, cómplice, le cierra su único párpado con un beso de sal. ("Faro" - Sandra MontelMare)

El cíclope del mar mira a lo lejos,
con su ojo de astillas y de pena,
el lánguido perfil de una sirena
más allá de oxidados catalejos.
Una bruma de pálidos reflejos
le ciñe el corazón y en tal escena,
ella, casta y ajena,
emigra en un tumulto de vencejos.
Nada queda por ver, ni sal ni arena
ni nudo de intrincados aparejos
ni luz de luna llena.
Hay un coro naval en los cortejos
de amor en cuarentena
que hasta duele mirarse en los espejos. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Café Montserrat y en la Biblioteca Nacional.

viernes, 3 de agosto de 2018

Viento

"Alguna vez pensaste en el bar de Telmo donde te dibujo"

Si te sirve negarme, lo consiento,
no soy y nunca he sido
ni sangre, ni portento, ni latido,
ni culpa, ni alimento,
ni rabia, ni porfía, ni tormento,
ni fruto, ni alarido,
ni vigilia, ni beso, ni gemido,
ni llanto, ni escarmiento,
ni lágrima de sal, ni fundamento,
ni fiebre, ni estampido
ni río de saliva de tu aliento,
ni espanto de rencor despavorido,
ni pésame, ni olvido.

Sólo viento.

Del libro Llevarás en la piel.

Fotografía: Carter Flinn.
Recitado en el Tortoni.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Humo

"Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia"  JS.

Huid de las mujeres inflamables
que estallan como pompas de ceniza,
tizones de ficticias estridencias
y de sustancia vana.
Apenas son fingidos oropeles
de pálido y obsceno maquillaje,
artificio de amor que se deshoja
al capricho del viento.
Hogueras de ficciones literarias,
hollín, humo y escombros
que duran una lluvia de verano.
Falacia incandescente
que se deshace en brumas de la noche,
lo mismo que un estruendo de bengalas. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Tortoni.

martes, 31 de julio de 2018

Nella bocca del lupo

"Imagino estar dentro de un soneto tuyo"

No des un paso más, no digas luego
que no te puse al tanto,
es difícil volver desde el latido
sin indicio de daños personales.
No des un paso más, te lo prevengo,
no hay regreso posible;
por el filo central de la navaja
caminamos al borde del abismo.
Lo mejor es rendirse de antemano
y avivar la fogata del deseo
siete veces al alba.
Dejarse ir, igual que la corriente,
y en la boca del lobo
ceder al desgobierno de la sangre. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Café Montserrat y en Radio UAI.

lunes, 30 de julio de 2018

Trasluz

"La música es el tipo de arte que está más cerca de las lágrimas y la memoria"  (O. Wilde)

Un ronco saxofón parte la noche
con un do de afonía
que suena a castidad de beso torpe
en los ojos de lágrimas novicias.
Detrás de su dolor se oculta un nombre
de tristeza infinita,
arpegio solitario de sus sones
tiznado de nostalgias amarillas.
En la pieza doméstica y oscura,
al compás de sus notas,
una mujer insomne se desnuda.
Por el piso, el reguero de su ropa,
y al trasluz de la luna
el último refugio de sus bocas. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Tortoni.

sábado, 28 de julio de 2018

Clitóris

Clitóris se llama mi gata de angora,
es suave y confiada,
con dulces modales de princesa mora
parece una estrella de luz delicada.
Niña exploradora,
de espuma de seda su cola erizada,
con cierto desgano maúlla a deshora
y trepa a lo alto de la madrugada.
Clitóris se ovilla cuando tiene frío
y en un rumoroso temblor de rocío
se tiende a la orilla de la chimenea.
Felina de besos,
en un arrebato de sueños espesos
se desborda en aguas, como la marea. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: M Marumatsu.
Recitado en el Café Montserrrat.

viernes, 27 de julio de 2018

Derramarse

Y arder desde el torrente de la sangre...

Llega. Desgobernando el aire, llega,
blandiendo los furores en la mano,
litúrgico y profano
por el surco febril en que navega.
Insomne vendaval de furia ciega,
diluvio de verano,
al mando del impulso más tirano
y el íntimo delirio que despliega.
Puntual en el deleite de tu boca,
turbión, cristal de roca,
garante de los besos y estratega.
Artífice supremo de la vida,
a pulso de embestida,
llega. ¡Llega!

Del libro De diluvios y andenes.
Fotografía: Théo Gosellyn.
Recitado en el café Montserrat.

miércoles, 25 de julio de 2018

Devotos y aprendices

"Te leo sentada, con las piernas cruzadas, en algún sillón del país de ninguna parte..."

En ayuno de besos te desvistes
delante de mis ojos,
no hay estela de piel que no descifre
ni argumento de labios pudorosos,
ni manos sin arder ni cicatrices
ni sal ni vidrios rotos,
ni blanco desaliento de jazmines
ni lágrimas innúmeras de polvo.
Sólo cuenta la sed con que te nombro
y el hambre incontenible
con que cerco la luna de tu rostro.
Sin nada que negar ni desdecirse,
nocturnos y devotos,
igual que dos amantes aprendices. ©

Del libro De diluvios y andenes.

Fotograma de la Peli La insoportable levedad del ser. Recitado en el café Montserrat.

Nunca más

"Una mujer se ha perdido"  (Silvio Rodríguez)

Igual que Cenicienta,
perdiste el zapatito del deseo,
otra vez a las clases de solfeo
y a ponerte la misma vestimenta.
Nunca más al trajín de la tormenta
del íntimo ajetreo,
el rito de rezar a un dios ateo,
la sed de andar hambrienta.
Otra vez los horarios de oficina,
el peso del hastío,
la cárcel conyugal de la rutina.
Sin la llama del rojo desvarío
de arder como una selva, clandestina,
entre el último adiós y el beso mío. ©

Del libro Oceanario.
Fotografía: Theo Gosellin.
Recitado en el Tortoni.