lunes, 25 de junio de 2012

Sino

















Lettizia a la siesta / Fabián Pérez.

Me exilias al olvido
con empeño de rabia fatigosa
y te muerdes los labios con encono
por acallar el eco de mi nombre;
oscura de silencios y nostalgias,
te vuelcas en un llanto de cenizas
y te quitas la piel como un vestido
que lleva cada marca de mis dedos.
Perjuras que soy nadie,
mientras fugas en medio de la lluvia,
lo más lejos posible de mi boca,
como quien huye en vano del recuerdo,
porque sabes que estoy adentro tuyo,
lo mismo que un latido de tu sangre.

Del libro Oceanario.

martes, 19 de junio de 2012

Puntual















Llega. Desgobernando el aire, llega,
blandiendo los furores en su mano,
volcánico de lumbres y mundano,
por el río de sed en que navega;
tizón de furia ciega,
lo mismo que un diluvio de verano,
al mando del impulso más tirano
y el íntimo bullicio que despliega;
puntual en el deleite de tu boca,
jirón, cristal de roca,
regente del instinto y estratega,
artífice resuelto de la vida,
a pulso de embestida,
llega. ¡Llega!

Del libro De diluvios y andenes.

domingo, 17 de junio de 2012

Herencia






















En ti me repetí, la misma arcilla
del timbre de tu voz, el gajo nuevo,
linaje de tu sangre donde abrevo
madero, viento y quilla;
Adán de tu benéfica costilla
soy la huella viril de tu relevo
y en tu herencia dinástica conllevo 
un legado de luz que me acaudilla;
porque dictas la ley del verbo mío,
afluente de tu río,
de tu orilla,
entraña desprendida de tu hueso,
en tu nombre regreso,
soy el árbol plural de tu semilla.

Del libro De diluvios y andenes.

viernes, 15 de junio de 2012

JLB






















El camino es fatal como la flecha,
pero en las grietas, está Dios que acecha. (J. L. Borges)

Ginebra o Zúrich (Suiza),               
las ciudades posibles de mi muerte,           
elección insondable de la suerte,                
hollín, polvo, ceniza;                            
la dicha es un temblor que inmoviliza                   
y en nada toda nada se convierte,               
los sueños sueños son, la vida inerte        
por un hueco del alba se desliza.         
Yo elegí para mí muerte extranjera,  
un destino frugal y un cielo viejo,      
más allá de mis ojos la ceguera                  
vislumbra el otro lado del espejo.  
Morir o no morir, es indistinto,                 
nadie puede escapar del laberinto.

Incluido en el libro De diluvios y andenes.

martes, 5 de junio de 2012

Che Cenicienta






















Papusa de percal, che Cenicienta,
sembrada de plantón en la cocina,
con la pilcha toraba de fajina,
haciendo de mucama y de sirvienta;
la madama del cuento te atormenta
jeteando de madrastra jacobina
y te pone a lijar con piedra china
el sopi de la casa polvorienta.
Se parla de un bailongo en el castillo
donde el hijo del Rey con alto brillo
designarárá mujer para su goce.
Aprontes de champán y contentura
y después del amor la mishiadura,
diez minutos pasados de las doce.

Incluido en el libro De diluvios y andenes.