sábado, 30 de abril de 2016

Centaura

Afrodita de luz, Venus guerrera,
Nereida de los mares del infierno,
centaura (zarpa y cuerno),
Medusa de indomable cabellera,
pupila de Minerva, cancerbera,
sirena de azaroso desgobierno,
Perséfone fatal de fuego eterno,
serpiente con la cola de Quimera,
Sibila de profético latido,
hoguera y estallido
de arder en un tizón de pulso grave,
Ariadna laberíntica y sonora,
novicia de Pandora,
que guardas la esperanza bajo llave.


Del libro De diluvios y andenes.

Instinto

En ti me desenredo de cardos y de espinas,
soy aire enamorado de cálida insistencia,
me llevan a tu boca pasiones clandestinas
de impúdica pendencia.
De ti traigo los ojos erectos de apetencia
y el beso irreverente de amor con que calcinas
el hambre de mis labios que liban a conciencia
la miel de tus colinas.
En ti, la piel en llamas de hogueras libertinas
en un ardor insomne de terca incandescencia
que emerge de las ruinas,
en tanto tu me quieras sin orden ni prudencia,
febril en el instinto del pulso que potencia
mis manos masculinas.

Incluído en Llevarás en la piel.

Cruella de Vil (Cuento reivindicatorio)


Cruella de Vil no es lo que aparenta
ni colecciona perros ni tapados,
detrás de sus ojitos almendrados
con dulce de vainilla se alimenta.
A fuerza de querer perdió la cuenta
de amores contrariados,
sin príncipes de cuentos encantados
que le calcen su pie de Cenicienta.
Con dálmata ternura
exhibe en blanco y negro la conjura
de su risa más blanda.
Yo la quise querer, pero no quiso,
acaso al Paraíso
se ingrese por su boca de lavanda.

Del libro Llevarás en la piel.

lunes, 25 de abril de 2016

Pactos

Ella tiene dos gatos y un amante
y unos ojos color verde tristeza,
en el cuarto menguante de su pieza
cierto pena la lleva por delante.
Cada lunes de lluvia, Dios mediante,

con severo talante de firmeza,
se jura terminar lo que no empieza
y peca de inconstante.
La lluvia del otoño la quebranta
y un recuerdo le tizna la garganta
con modales de triste bienvenida.
En el fin de la tarde
se acobarda del modo más cobarde
y pacta un armisticio con la vida.


Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Giorgy Kurasov.

sábado, 23 de abril de 2016

Astilla y fruto

En nombre del amor (astilla y fruto),
hundí en tu desnudez la recta espina,
allí donde el impulso se amotina
en pos de lo absoluto;
hoguera de lujuria y  de tributo,
cuando la sed calcina
el tallo de asistencia masculina
y el hueco de tu vientre, diminuto.
Vorágine mayúscula de un juego
de besos compartidos,
sin aire, ni respiro, ni sosiego,
al pulso pasional de dos latidos
en sangre concebidos,
fundando los orígenes del fuego


Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: Nicoletta.

jueves, 21 de abril de 2016

Centinela

Anaís se acuartela,
defiende el almenar de sus pezones,
las vastas extensiones
y el foso de la roja ciudadela.
Vigilante del alba, centinela
del deseo y sus dones,
custodia laberintos y balcones
a fuerza de coraje y de cautela.
Se resguarda del cardo y de la ortiga
y terca y enemiga
levanta murallones de concreto.
Sin embargo yo sé (y ella lo sabe),
donde esconde la llave,
y me cuenta al oído su secreto.

Del libro Oceanario.

martes, 19 de abril de 2016

Ritual

Debajo de la lengua te llevo humedecida,
dulcísimo alimento de unción sacramental,
para cerrar a besos el corte de la herida
con un epistolario de savia bautismal.
En brote de agua verde y en sal acontecida,
espuma de mis labios y almíbar torrencial,
igual que una sirena de escamas revestida,
mitad mujer desnuda, mitad un animal.
Al íntimo apetito piadoso de mis dientes,
voraces y apetentes,
en laico sacramento de rezo cuaresmal.
Debajo de la lengua, Nereida de las fuentes,
en salmo de tormentas y en gotas transparentes,
lo mismo que un presagio de lluvia universal.

Del libro De diluvios y andenes.

lunes, 18 de abril de 2016

S.O.S

Por quitarse la escafandra de platino,
la pareja de astronautas desespera,
hay un íntimo desborde clandestino
y dos bocas al abismo de la hoguera.
Con bisagras de aluminio neoyorquino,
bajo el casco de metal, la cremallera,
se resiste a los apremios del destino,
mientras pasan los planetas en hilera.
 Aquí Houston (la pareja se precave),
que nos manden de inmediato pinza o llave,
según dicta el protocolo del viajero,
en la próxima misión reglamentaria,
como norma humanitaria,
embarcar en la cabina un cerrajero.

Del libro Oceanario.
Dibujo del “troesma” Roberto Marín (http://oloratrementina.blogspot.com.ar)

viernes, 15 de abril de 2016

Como la lluvia

Con un viejo paraguas made in China
y un incierto desvelo de entrecasa
volvías de la lluvia de la esquina
como un dolor que pasa.
Descalza, con el alma peregrina,
de brumas y de brasa,
tenías por costumbre y por rutina
volver igual que un tren que se retrasa.
Mojada de los pies a la cabeza
trepabas a mi pieza,
lo mismo que una gata vulnerable,
y cierta y testaruda,
furioso temporal, rosa desnuda,
te llovías de un modo interminable.

Del libro Oceanario.

lunes, 11 de abril de 2016

La insoportable levedad del amor

Igual que las mujeres de Kundera,
con ademanes leves,
te vuelcas en mis manos y te llueves
más liviana que el aire y más ligera;
ardida y pasional, niña viajera,
de todo te conmueves,
del dorado destello de las nieves
y del tiempo finito de la espera.
Con secretos modales de conjura
abriste la cifrada cerradura
del amor y la hoguera,
y después del volcánico estallido,
te lanzaste a las aguas del olvido,
igual que las mujeres de Kundera.

Del libro de poemas Oceanario.
Fotograma de la peli de Philip Kaufman.

viernes, 8 de abril de 2016

Boda naval

Hoy toca cuento.

La merluza de mar y el pez espada,
cansados de jugar a la escondida,
acuerdan con firmeza sostenida
unir lecho y almohada.
La "merluccius" coral, comprometida,
febril y enamorada,
lo besa con la boca almibarada
en la orilla de sal amanecida.
¡Ah, los tiernos amantes!
(Agua tibia de mar que los contiene
en esquiva liturgia de odisea),
ponen fecha de nupcias, Dios mediante,
el diluvio que viene,
cuando baje el turbión de la marea.


Del libro Llevarás en la piel.

domingo, 3 de abril de 2016

Diluviarte

A punto de tomarte por sorpresa,
a espaldas del amor y el hambre mío,
bautizo de oro azul tu desvarío
de impúdica princesa;
con besos de aguamiel, a la francesa,
presido el abordaje de tu río,
silvestre regadío
que ofrece su cosecha más espesa.
Diluvio que mi boca determina,
licor de agua divina
que bebo con la prisa del viajero
exausto que en un beso se descansa,
mujer dominical de lluvia mansa,
yo soy el portavoz de tu aguacero.

Del libro Oceanario.

viernes, 1 de abril de 2016

Fulana

Mengana si te vas con el zutano
yo / tu fulano / no me mataré.
(M. Benedetti)


Fulana le cuento que tengo un olvido
de antiguas ausencias y ajado perfil,
que lleva su nombre, su voz, su apellido,
su sexto sentido, su lluvia de abril,
la pena de siempre, su no sostenido,
aquella costumbre de guerra civil,
su ayuno de sueños, su negro vestido,
su ronco gemido de lunes fabril,
el terco talante de sed inconclusa,
su oficio de musa
volcado en poemas de tinta y papel,
jirones del alma, exilio de besos,
aquel desvarío de amor en los huesos,
su casa de sombras, su luna de hiel.

Del libro Llevarás en la piel.
Ilustración: Jeanne Lorioz.