viernes, 21 de febrero de 2020

Señor desvestidor


"Exquisita prudencia la de mi boca y la suya por ese dedo abeja que libó entre murmullos y distensiones golosas, las sucesivas floraciones de mi anémona nocturna". A G

Señor desvestidor cuando disponga
puede quitarme el peso del vestido,
usted sabe que el tema de la ropa
no va muy bien conmigo.
No hace falta valerse de maniobras
ni urdir disquisiciones sin motivo,
sólo bastan sus manos laboriosas
y su empeño cordial de buen vecino.
No soy de las que oponen argumentos
trillados y confusos
para negar los dones de mi cuerpo.
Si manda desnudarme me desnudo
y en plan de buen amor le pertenezco.
Reclame por lo suyo. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI

Rasgada

"Pareces una frágil sombrilla japonesa
 y cerca de ti aspiro, mi lánguida princesa,
 algo tan dulce y raro como el olor del té"  Théophile Gautier

Te quiero pasional, mujer ardida,
durmiendo a mi costado,
rumor de antigua sed, alborotado,
desde el íntimo pulso de tu vida.
Rasgada a la mitad, como partida,
al delirio del próximo pecado,
motín de intimidad, pubis tiznado
de sal humedecida.
Escándalo de piel, pecho y cobijo,
candente regocijo
librado al impudor que te gobierna.
Arrullo de garganta escandalosa,
serpiente laboriosa
reptando por el tallo de mi pierna. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI - Café Montserrat

jueves, 20 de febrero de 2020

De amor y de sangre

La Khalo, cada noche, Dios mediante,
se guarda en el regazo de Rivera,
paloma mensajera,
llevándose la vida por delante.
Sujeta al desvarío de su amante,
remonta por la cuesta de la hoguera,
lo mismo que el amor, novia primera
en hábito de pena sofocante.
Con lágrimas de llanto derramado,
se quieren demasiado,
avaros, recelosos, tercos, crueles.
Dos almas, Diego y Frida,
al filo de la sangre y de la herida,
ardiendo sobre brasas y pinceles. ©

Del libro Oceanario.
Pintura: Lisa Falzón.
Recitado en Radio UAI / Café Montserrat.

Serás

Génesis 1:27: Y Dios creo al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo; varón y hembra.

¿Cómo llamar las cosas a su paso,
Cavila Adán cercado por la duda?
Serpiente colosal, ave menuda,
vasija, cuenco, vaso.
¿Cómo decir adiós, Caín, fracaso,
diluvio universal, espina aguda?
¿Qué nombre llevarás mujer desnuda
al filo del ocaso?
¿De qué modo tus ingles y tu pelo,
el círculo de sangre de tu celo,
tu sed de boca nueva?
¿Cómo nombrar las cosas por su nombre?
Preñez original, mujer del hombre.
Eva serás para mis manos. Eva. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: Alfa Robles.
Recitado en el Tortoni - Café Montserrat - APL

miércoles, 19 de febrero de 2020

Floración

(Morir de amor es un milagro del que sólo se puede renacer) CC

Lleva puesto el amor como quien lleva
la piel del corazón o la camisa,
jugando al equilibrio en la cornisa
de la dicha más nueva.
Discípula volcánica de Eva,
se incendia de pasión a toda prisa,
con un beso en los labios improvisa
y con dos se subleva.
La saludan los dioses a su paso,
montada en el Pegaso
del asombro;
y yo que ya no creo en casi nada,  

rehén de su mirada,
me broto de jazmines si la nombro. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Tortoni - Radio UAI

martes, 18 de febrero de 2020

Almíbar

"Dónde ir si estás en todas partes" 

Huele a naranja tu pelo,
unción de miel en mis manos,
bruno de noche y espeso
como una luna de barro.
A verdeluz de romero,
a majestades de nardo,
a rosas de tallo nuevo
bajo la lluvia de marzo.
Huele a naranja tu pelo,
oscurecido milagro,

azahares entre los dedos
y almíbar sobre mis labios. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en el Tortoni.

lunes, 17 de febrero de 2020

Oración laica

Ella reza su amor de rodillas:
—Hombre mío que estás en mi cama
y febril se derrama
en hogueras de sol, amarillas.
Se aproxima en puntillas,
escalando el verdor de la rama,
paraíso de luz, roja llama,
como un cielo coral de cerillas.
Sortilegios y dones,
que se vuelvan mis labios, carbones, 
y tu beso, razón que sofoca.
—No me dejes caer, hombre mío,
corazón de rocío,
que me quiero guardar en tu boca. ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Tortoni y Café Montserrat

Liturgia

De mis labios abrevas y comulgas
y desnuda de toda vestimenta
te bates como un sol en la penumbra
de dos lunas opuestas.
Con estrictos rituales de liturgia
y en hábito doméstico de ofrenda
exhibes un amor de seda rubia,
de súplicas y arengas.
Ardida en el umbral de las tinieblas
(volcánica y nocturna),
afilas el extremo de las flechas.
Altivo de valor y de lujuria,
ordeno el vendaval de la tormenta
y accedes a cumplir y te diluvias. ©

Del libro De diluvios y andenes.

Recitado en el Tortoni y en el café Montserrat.

sábado, 15 de febrero de 2020

La sed

"Mi piel nunca será la misma después de tus huellas."

Emerges de la sed y en sed te abruma
este imperio de sed en carne viva,
exorcismo de sed a la deriva,
estela de la espuma.
La sed, la roja sed, la sed que suma
su proclama de sed imperativa,
lasciva
sed de mi que a sed perfuma.
Escándalo de sed que te bautiza,
ceniza
seminal que te alimenta.
Yo soy toda la sed y el hambre espeso
del beso
que te tiene tan sedienta. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI.

viernes, 14 de febrero de 2020

Ne me quitte pas

"Á ses pieds"

“No me dejes”, cantaba en voz baja,
con novicio rubor de vergüenza,
incendiando de soles la casa
como un rito marcial de contienda.
Arrebato de rojas palabras
en la cama de besos, revuelta,
y el ardor en un cerco de llamas
de agonías y sábanas negras.
Hoy que solo levantas murallas
de reproches y quejas,
sin poemas de amor ni posdatas,
nada queda de ti, lazos, vendas,
en la noche de azules tinieblas,
indecente, sin ropas, descalza.  ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Montserrat y Radio Sensitive.

jueves, 13 de febrero de 2020

Titiritero (puppeteer)

"Mojándolo todo..." (L.E. Aute)

Febril titiritero,
dirijo el mecanismo de tus manos
y al paso secuencial de los veranos
desato de la nada un aguacero.
Te llueves, por llover un año entero
de impúdicos diluvios cotidianos,
procaces, lujuriosos, puritanos,
del último al primero.
Espesa como miel y tormentosa,
la lluvia que procede de la rosa
floral que te sentencia,
con aires de nocturno fatalismo,
al borde del abismo
te pone a diluviar en penitencia. ©

Del libro Oceanario
Imagen: Inés Rychlik
Recitado en el Café Montserrat y Radio Sensitive

miércoles, 12 de febrero de 2020

Ella citaba a Almudena

"Soy un racimo de uvas y aguanto como puedo este oleaje creciente de su boca aguijoneándome al sol. Hasta que estallo. (A.Guzmán)

Con un terco entusiasmo de porfía
ella citaba a Almudena:
—Cuánto cuesta abandonarte,
lavarme de tu olor,
quitarme las huellas de tu peso...—
Entonces tu no hablabas del olvido
ni de las bocas parias
augurando finales inminentes.
Amantes afiebrados,
vivíamos del fruto de los besos
espiando en los amores de Almudena.
Pasatiempos prohibidos.
(Puedes llamarme tonto si lo quieres,
prefiero ser iluso que cobarde). ©

Del libro Oeanario

Recitado en el Montserrat y Radio UAI.

martes, 11 de febrero de 2020

Instinto

Decía don Leopoldo Marechal "con el número dos nace la pena". Cierto y doloroso, pero no exento de variantes más mundanas.

—Puro instinto, dijo él mientras urdía
las maneras de quitarle la coraza
verde malva del vestido de lunares
y atizar el espectáculo del fuego
(pira negra de carbones),
en escándalo de piel adolescente.
¿Puro instinto? Dudó ella en el instante
de quedarse tan desnuda como pudo
tras el íntimo cobijo de sus brazos.

Roja sed que los consume.
¡Con el número dos nace el deseo! ©

Del libro Llevarás en la piel
Pintura: Mi amada Nicol
Recitado en el Tortoni y Radio UAI

lunes, 10 de febrero de 2020

Preceptos

"Hay locuras que son dulces quemaduras" (Silvio)

Este blando rigor con que consigno
rituales y preceptos,
como normas de un laico catecismo
que rige los modales de tu cuerpo.
Este impulso de sed y de delirio
(adánica tutela de gobierno),
te ciñe el corazón con siete hilos
de siete nudos negros.
Roja voz del infierno con que cito
conjuras de profanos evangelios
para arder tu conmigo.
Soy el ángel litúrgico del fuego,
que al borde del abismo
confronta al Lucifer de tu deseo.  ©

“Preceptos” – Carlos Casellas
Del libro Oceanario

Ella suele dormir...

"Así pasaron los momentos pocos,
así pasaba la felicidad" (S. Rodríguez)

Ella suele dormir acurrucada
sobre el costado izquierdo, previamente
se quita las heridas de la frente
y retira el dolor de su mirada.
Él le muerde los labios como nada,
con empeños de prisa adolescente,
la ciñe entre su brazos, dulcemente,
a fuerza de porfía delicada.
La roza con los pies y las rodillas,

le inventa maravillas
y le miente promesas al oído.
Ella cierra su boca con un beso,
se pone por debajo de su peso,
y piensa, sin querer, en su marido. ©


Del libro De diluvios y andenes.

Recitado en la APL, en el Manzi,  Café Montserrat.

domingo, 9 de febrero de 2020

Heroísmo


(si he de desteñirme, me destiño siempre en azules)

Ir al fin del abismo,
donde el río caudal se vuelve viento,
sin culpa ni pecado ni tormento,
como quien busca el último espejismo.
Oscuro fatalismo
de infinito temblor en ardimiento,
lascivo y afiebrado sentimiento
urgido de pasión y de heroísmo.
Cruzar los arenales,
laberinto de junglas tropicales
de verdes espesuras.
Allí donde la noche se eterniza
y el ángel del deseo te bautiza
en nombre de profanas escrituras. ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI

sábado, 8 de febrero de 2020

Astilla

"Me empezaron a crecer
esperándote, esperándote
ramitas entre los pies
y flores entre las manos..." (Jairo)

Por acallar el eco de mi nombre
me vuelves a las sombras
y reprimes el hambre de tus besos
con los labios de sed en carne viva.
Rehén de tu tristeza,
en espuma de llanto te diluvias,
y te quitas la piel como un vestido
que lleva cada marca de mis dedos.
Empeño presuntuoso,
no hay rituales de oscuras fantasías
que te libren del peso de mi boca.
Voy siempre a tu costado,
astilla de cristal en las entrañas,
lo mismo que el torrente de tu sangre. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en el Tortoni, Café Montserrat, UAI

viernes, 7 de febrero de 2020

Destierros y soledades

Después de su destierro involuntario,
Eva boga al garete,
Dios se ha vuelto de pronto un adversario
y activa la función del molinete.
Esgrimiendo su rol de propietario
los echa del Edén y del banquete,
nadie quiso salir de intermediario
ni jugarse su puesto en el bufete.
En medio de la mar, los fugitivos
se ufanan de estar vivos
y encarnan la aventura del mañana.
—La culpa fue de Dios, mala fortuna,
no abjuramos del cielo ni la luna,
apenas si mordimos la manzana.

—Será si así lo quiso.
¡Qué grande va a quedarle el Paraíso!  ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Café Montserrrat t Radio UAI

jueves, 6 de febrero de 2020

Don Zorro (hoy toca cuento)


“Era tan apremiante la pasión restaurada, que en más de una ocasión se miraron a los ojos cuando se disponían a comer, y sin decirse nada, taparon los platos y se fueron a morirse de hambre y de amor en el dormitorio.” G G Márquez.
Don Zorro Varonil de Amorencelo
se viste, piel en ristre, de etiqueta,
y el viento que comanda su veleta
presagia maravillas por el cielo.
En lo alto, la luna de pomelo,
recorta el espiral de su silueta
y la zorra febril que lo completa
lo cerca con modales de desvelo.
Son tiempos de querer a mano llena
y saltearse la hora de la cena
por hambres más urgentes;
de comerse las bocas con descaro,
sin rituales de ayuno ni reparo,
con los ojos igual que con los dientes. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en Radio UAI y Café Montserrat.

("me gusta como redactas, decís mucho pero 
tan sutilmente que parece que no dijeras nada, pero
uno se queda con la sensación de que lo dijiste todo") P.

miércoles, 5 de febrero de 2020

Fulana

Fulana le cuento que tengo un olvido
de antiguas ausencias y ajado perfil,
que lleva su nombre, su voz, su apellido,
su no sostenido, su pena de abril,
sus ojos de lluvia, su frágil latido,
aquella costumbre de guerra civil,
su ayuno de sueños, su negro vestido,
su ronco gemido de lunes fabril;
su larga vigilia de sed inconclusa,

su oficio de musa
de tinta y papel,
el llanto de acíbar, la estela de frío,
aquel azaroso temblor de rocío,
su beso de hastío, su luna de hiel. ©


Del libro De diluvios y andenes.

Imagen: Gilles Vranckx
Recitado en el Tortoni y en Radio UAI.

lunes, 3 de febrero de 2020

Amantes

"Los amantes callan. El amor es el silencio más hermoso"  

Apetentes, tenaces y desnudos,
en íntimo tumulto de latidos,
febriles, impetuosos, bendecidos,
ciegos, mudos;
desbordados de besos, testarudos,
como tigres de zarpas y rugidos,
hoguera de acechanzas y gemidos,
lazos, nudos.
Voraces como fieras al acecho,
con hambre insatisfecho,
ardido el corazón de fe devota.
Amantes de cristal en carne viva,
diatriba,
del instinto. Gota a gota. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI.

domingo, 2 de febrero de 2020

La coleccionista (II)

Colecciona con íntima porfía
postales de países olvidados,
insignias de soldados
y heroísmos de osada cobardía,
orgasmos de sonora melodía,
retales de puntillas y bordados
y un registro contable de pecados
de roja auditoría,
ojeras de cristal y vidrios rotos,
dos fotos
de un amor (acaso el mío),
maldiciones de cuentos de princesas
y lágrimas espesas
como semen amargo de rocío. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en la UNA y café Montserrat.

sábado, 1 de febrero de 2020

Un poquito caminando (María Elena)

Febrero del año 30,
verano de la alegría,
allá por Ramos Mejía,
perezosa y somnolienta.
Desgana de tarde lenta,
caserón, huerta, rosales,
cuatro gatos musicales
maullando canciones viejas
y detrás de aquellas rejas
un árbol con iniciales.

Entre el jazmín y la higuera,
la copa del limonero,
algún noviazgo ligero
y la caricia primera.
Voceaba la primavera
su melodía sonora
y el corazón a deshora
de arder a llama sonante,
se detenía un instante
por ver alzarse la aurora. 

Sonaba el tren a lo lejos
con alborozo de fiesta,
interrumpiendo la siesta,
tiznando los azulejos.
Como Alicia en los espejos,
sin pasado ni después,
tea five o clock en inglés
y el amor en castellano,
dicha de un gozo liviano
del derecho y del revés.

Mitad pudor, mitad pena,
de lo que fue y lo que no
y un tortugo en Pehuajó
a las orillas del Sena.
Acaso la luna llena,
de oscuro color café,
te fue dictando el porqué
de lo que sueñas cantando,
un poquito caminando           
y otro poquitito a pie. ©

"Un poquito caminando" - Del libro Oceanario - Subido a Facebook - Recitado en el Tortoni - Café Montserrat y Radio UAI - Foto: María Elena Walsh (Feliz cumple Reina)

viernes, 31 de enero de 2020

Violeta

¡Cuánto será mi dolor! (Violeta)

Violeta sube a los cielos,
con un camisón violeta,
arriba, callada y quieta,
estrena llanto y pañuelos.
En procesión de desvelos
rueda la luna incompleta
y hay una herida secreta
de espinas y desconsuelos. 
Al canto de su guitarra
se rompe Violeta Parra
en gajos de pena rubia.
Y un ángel negro de olvido,
entre rasguido y rasguido
se desdibuja en la lluvia. ©

Del libro Oceanario
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI
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