jueves, 25 de diciembre de 2014

Fée Verte

Amanece en Arlés y Vincent sabe
que el azul de ese cielo
apenas brilla y cabe
en el blanco tapiz de su pañuelo;
y lo pinta de azul y vuela un ave
igual a su desvelo,
que tiene un tono grave
como el trágico tono de ese cielo.
Amarillo de ausencia se acongoja
y borda una tristeza roja
y lila,
se desgarra de luz y se atormenta
y en verde sed de absenta
se mutila.

Del Libro De diluvios y andenes.
Pintura: La bahía de Sainte Marie. / Vincent.

viernes, 15 de agosto de 2014

Gomías

 Casellas x Fernando Komel

Ya sea en el lunfardo del porteño
o en su chamuyo de hispanoparlante,
el quía en desafío frunce el ceño
y va para adelante.
Juna el mundo con lente de ser dueño
de alguna antología exuberante
y es que el tipo a pesar de ser pequeño
mira en torno con ojos de gigante.
Con troesmas de todas las alturas
y sus muchas lecturas,
farolea el cache que lo acredita,
arma una conjunción bien compadrita,
y como si tal cosa fuera poco,
nos copa cuore y coco.

Soneto compuesto por la Presi de la Academia Porteña del Lunfardo, Otilia da Veiga.

martes, 29 de julio de 2014

viernes, 11 de julio de 2014

Pichuco

 Franco Iturraspe

Se le cayó el bandola de las manos,
como una flor marchita,
la suerte de partir estaba escrita
en acordes de tangos suburbanos.
-Es hora de piantar, me voy hermanos,
cuiden todos de Zita,
la parca ya firmó la manuscrita
instrucción de yirar con los gusanos.
No quiero despedidas funerarias,
ni milongas de rezos, ni plegarias,
ni responso, ni duelos;
me llevo el bandoneón, nunca se sabe
con que sonora llave
se abrirá la cancela de los cielos.

Del libro Oceanario.

miércoles, 25 de junio de 2014

Mujer-violín

Una mujer violín de talle fino
sueña un hombre trombón de vara tiesa,
que la tome en sus brazos, niña presa
en lascivo rubor de torbellino;
que la vuelva botín de su destino,
con arpegios galantes de promesa,
y al impulso del son que la embelesa,
la torne cuenco y vino.
Que en adagio de cuerdas, bridas, taza, 
el sonoro trombón que la acoraza
de notas en manojos,
la desnude con fuerza de aguacero
y sostenga su eximio clavijero
con el puente soporte de sus ojos.

Del libro De diluvios y andenes.
      

sábado, 7 de junio de 2014

miércoles, 9 de abril de 2014

Gris de ausencia























Rutkus Arunas

Corazón roto,
sin palabra ni voto,
boca partida,

tristeza verde,
porque todo se pierde,
vida tras vida,

amor tan breve,
que en la lluvia se llueve,
como una herida,

lágrima vana,
encarnada manzana,
fruta prohibida,

pena que nombra
la pasión que la escombra,
arrepentida,

novia consorte,
vinagre en cada corte,
sal en la herida.

Del libro Oceanario.

lunes, 7 de abril de 2014

Amortango






















Olivia Cristal

Hay un pibe en Verona, consumido
en urgencia de besos al boleo
y una piba que en andas del deseo
le da cuerda al reloj de su latido,
y hay un tufo de bronca sin sentido
tiznando el aire reo
de tilingos rezongos de boxeo
y de rabias de amargo contenido.
Capullos y Montescos, pelandrunes,
que de lunes a lunes
chamuyan su mugriento parloteo,
y la parca que guarda en la maleta
el edicto del raje de Julieta
y los pelpas del piante de Romeo.

Del libro De diluvios y andenes.

sábado, 29 de marzo de 2014

Delirios





















Kike Paya Saura

La amante de van Gogh, naifa papusa,
le pide que la pinte sin la ropa,
y el quía, que la sueña hasta en la sopa,
le quita las enaguas y la trusa;
todo gesto banal sirve de excusa
y a lomo de pinceles la galopa,
la nami, complaciente, que no es opa,
cotiza sus encantos de ser musa.
Acaso el holandés, que está tan solo,
conoce de memoria el protocolo
que oculta por debajo de la falda,
y loco de remate por la mina,
con óleos de alcanfor y tinta china
le pinta girasoles en la espalda.

Del libro Oceanario.

jueves, 27 de marzo de 2014

martes, 25 de marzo de 2014

sábado, 15 de febrero de 2014

Rituales

Ella suele morirse de amor los domingos de lluvia,
con un peso de culpa febril que le tizna la ropa,
fatalismo de un viejo dolor y una lágrima diurna
entintando el florido jardín con su sangre más roja.
Y se muere puntual a las seis, repetida liturgia
de clavarse el puñal del jazmín y el arpón de la rosa,
ejercicio de muerte ritual, magisterio de angustia
que enmudece el trinar de su voz y la besa en la boca.
Yo la he visto dejarse morir sin poder remediarlo,
deshacerse en veranos de luz y en orquídeas en armas,
con un beso de barro marrón que le nubla los labios;
ceremonia tribal de partir a la hora del alba,
cuando el cielo se rompe de azul y un diluvio de marzo
de piadosa tristeza infantil sin querer la desangra.


Del libro Oceanario.
Dibujo: Audrey Kawasaky.

miércoles, 29 de enero de 2014

Nada






















Antoine Josse

Nada retuve de ti, ni la rosa ni el viento,
nada, ni el mar salitral acunando gaviotas,
vano espejismo de luz que te quiso en silencio
desde la piel visceral y el añil de las sombras;
nada que pinte de azul el rosal del invierno,
nada que pueda probar que te tuve en la boca,
gesto de rabia infantil con los ojos abiertos, 
terco responso de sed y de noches lluviosas;
nada, ni estela de sal ni de lágrimas rotas,
nada, ni llanto de miel escarchando pañuelos
ni la vigilia ritual de quitarnos la ropa,
nada, ni guerra civil, ni arenal de recuerdos,
luna nupcial de papel que en tu voz se deshoja...
Nada, ni verte partir, ni esperarte despierto.

Del libro Oceanario.

lunes, 13 de enero de 2014