martes, 15 de diciembre de 2015

Crepuscular

Vestida con mis besos y desnuda
pareces una virgen de Leonardo,
igual que un dios gallardo
que en aras del amor se desanuda;
alondra en castidad, espina aguda,
de toda la tristeza te resguardo,
del crepúsculo tardo
y de la duda.
Y te miro dormir, sencilla y bella,
lo mismo que una estrella
fabulosa
sujeta a los humores de Morfeo,
y creo,
así se dormirá la rosa.


Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: El maestro Eduardo Urculo.

domingo, 29 de noviembre de 2015

Clasificados

Se necesitan musas con urgencia 
que alisen el reverso de la espina; 
favor de presentarse en la oficina. 
Horario a conveniencia. 
No hace falta rodaje ni experiencia 
ni besos de papel en tinta china 
ni glosarios de amor ni disciplina 
ni ayuno ni abstinencia. 
Dejar en la mesita de la sala 
estruendos de bengala 
y el ansia de volar de cada día. 
Lo que reste del viaje,
a fuerza de ternura y de coraje, 
habrá de suceder por cuenta mía. 

Del libro Llevarás en la piel. 
Pintura:Cellar. 

Inscripciones: Desde el lunes que viene, ocho de la mañana.
(Pueden ser impuntuales).

viernes, 27 de noviembre de 2015

Cuento para leer en la lluvia

La historia es la siguiente:

Una mujer-azul, de piel morena,
oculta en un rincón de la alacena
un beso germinal de boca ausente.
En horas de pasión y luna llena
lo sujeta en los labios, firmemente,
y lo muerde con hambre adolescente,
desmedida y obscena.
Con ayuno de siglos hinca el diente
(bacanal de azucena), 
para beber el néctar de su fuente.
Concluido el festejo de la cena
lo abandona en la arena
y lo libra al turbión de la corriente.

(Y se muere de pena).

Del libro Oceanario.
Fotografía: Kellylind.

sábado, 31 de octubre de 2015

Puntualidad

Cada lunes, puntual, como un tren suizo,
a las diez menos cuarto de la noche,
artillado de rabias rigurosas
tu dolor da tres golpes a la puerta.
En un cerco tiránico de espinas
despliega su noctámbulo quebranto
y rojo de nostalgia me conjura
con un ciego rencor de omnipotencia.
Sin ninguna razón, como escarmiento
por tanto beso vano,
enluta los rincones de la casa,
y vándalo de lágrimas y olvido,
con un terco ritual de pesadumbre
desata el vendaval de la tristeza.

Del libro Llevarás en la piel.
Obra: Joe Sorren.

lunes, 5 de octubre de 2015

Claustrofobia

Soledades, extramuros,
rejas, cadenas, cuchillas,
a las puertas de Melilla
la muerte tiene futuro.
Oscura tristeza, oscuro
sueño de pena y hambruna,
para trepar a la luna
hace falta una escalera,
con el hambre por bandera
no habrá vallado seguro.

África, llaga pendiente
en las orillas del cielo,
gota de acíbar de hielo
sobre la cruz de la frente;
tizón de brasa candente,
corte que no cicatriza,
luto de llanto y ceniza
que grita su desamparo,
boca ciega, mudo faro
de tempestad al poniente.

La vida, negra de vida,
se trepa por la alambrada
de los que no tienen nada,
con decisión convencida;
la sangre borda la herida
con un reguero de balas,
mueren al viento las alas
de los que viven con hambre,
detrás de un cerco de alambre
la humanidad se suicida. 
©

Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 2 de octubre de 2015

Llevarás en la piel

"Has estado tan lejos y te he tenido tan cerca...
Temo a las distancias" (A. Lanús)

Llevarás en la piel, como sellos 
de indeleble constancia, 
el estigma de todos mis besos 
abrasándote el cuerpo y el alma.
¡Qué me muera de amor si te miento,
qué no pueda nombrarte en palabras,
si consigues quitarte del pecho
este grave puñal de nostalgia!
¡Qué no habrá como yo quien te bese
con altiva pulsión de milagro
y en el cerco de sed de tus labios
de agonía te incendie!
¡Qué no habrá un amor tan amargo
ni tan dulce a la vez, como éste!

Del libro Llevarás en la piel.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Polvo


Gilles Vranckx

En larga soledad, frente al espejo,
te mentirás que nunca me quisiste,
y ausente de mi boca, de tan triste,
en íntima cadencia de cortejo
un diluvio de llanto desparejo
anegará la dicha que perdiste.
Tú dirás (convencida), que te fuiste,
yo diré que me alejo.
Y quedará el amor cerrando puertas,
ventanas y cerrojos,
con un peso final de sed cautiva,
y habrá un río de lágrimas desiertas
al filo de tus ojos
y polvo, nada más, en carne viva.

Del libro Oceanario.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Pretérito imperfecto

Lo mío con usted era un abismo
de hondura incandescente,
un beso en las heridas, simplemente,
rozando la ilusión de un fatalismo.
El peso de la fe o el ateísmo
de amarnos contra Dios, inciertamente,
desnudos y voraces, frente a frente,
en una bacanal de antagonismo.
Era (¿Era?)
Tizón arrepentido de una hoguera
de luz maravillada,
un beso en el umbral del desencanto
de amarnos tanto. Tanto,
y decirnos adiós como si nada.

Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 21 de agosto de 2015

Muera la muerte




























       Buen viaje Daniel.

Ha muerto un Les Luthiers y no hay manera
de no llevar el corazón herido.
Se fue Daniel. ¿Quién sabe dónde ha ido?  
¿En qué nube viajera,
con el alma liviana y musiquera,
partió con discreción, sin hacer ruido,
buscando en otro sitio parecido
el verde de otra verde primavera?
Dios que todo lo sabe
abrió de par en par, con doble llave,
el pórtico de un mundo paralelo,
y lo llevó consigo de la mano,
con un gesto cordial y cotidiano,
donde juegan los ángeles del cielo.

Dibujo: Nico Boixader.

viernes, 1 de mayo de 2015

Programa Calidoscopio

Les dejo el audio del Programa Calidoscopio, a cargo de la poeta Ana Garrido, donde (creo, porque con la tecnología nunca se sabe) van a poder escucharme recitando algunos poemas lunfas, que están incluidos en mi próximo libro. Cambio y fuera.


miércoles, 29 de abril de 2015

Caricia rota

Renegarás del aire y del estío,
de mi boca que fue cincel y llama,
de la gota de sal que se derrama
y el llanto de rocío,
de la lluvia y el témpano de frío,
del mar contra la quilla de tu cama,
de mi mano que ya no te reclama
con rojo desvarío;
de la pena de ser caricia rota,
del pez y la gaviota,
del árbol, de la flor, del beso dado,
del reguero de espuma por la orilla,
de no ser la costilla
en mi costado.

Del libro Oceanario.

domingo, 5 de abril de 2015

Galiparlantes

Baudelaire y Rimbaud eran dos gatos
al vaivén de las noches parisinas,
confundiendo luceros con espinas
y espejismos de amor con arrebatos.
Con lunares de barro en los zapatos,
al abrigo de luces mortecinas,
rondaban el umbral de las vecinas
hilvanando bosquejos literatos.
Baudelaire y Rimbaud, galiparlantes,
de frac, galera y guantes,
gemelos, escarpines y corbatas;
bajo un cielo carmín de luna llena,
parientes de la pena,
con destino de amor, pero sin gatas.

Del libro De diluvios y andenes.

martes, 31 de marzo de 2015

Potestad


















Irrumpir en el piélago profundo,
escandalosamente,
con ansia de volcarme en el abismo
del íntimo secreto que preservas.
Inhóspito talud de tierra santa
que celas y proteges
del vándalo placer con que te ocupo,
portando el poderío de la flecha.
Con ímpetu de antiguas majestades
carcomo la raíz y la semilla
que late dentro tuyo;
inútil defender de mi arrebato
el canon imperioso con que aceptas
ceder la potestad del universo.

Del libro Oceanario.

jueves, 19 de marzo de 2015

Tú - Yo (yo - tú)


Tú, tan de mi,
pedigrí de sirena perdida,
tú, dios sin fe,
Salomé de sangrar por la herida,
yo, Sandokán,
Rey de Siam que te quita el vestido,
yo, multitud,
Robin Hood de romper tu latido,
tú, Betsabé
tentempié del amor de mi vida,
tú, flor del mal,
estival habanera encendida,
yo, do re mí,
bisturí de rasgar el olvido,
yo, Belcebú,
deja vu de algún sueño prohibido,
tú, rien de rien,
terraplén de lluviosos andenes,
yo, Peter Pan,
ademán de subirme a los trenes,

tú, la mitad,
soledad de morir a mi lado,
yo, como tú,
rendibú de querer demasiado,
tú, porque sí,
frenesí de un temblor que sofoca,
yo, vis a vis,
cicatriz de morderte la boca.

Del libro Llevarás en la piel.

Dibujo: Francois Dubeou.

martes, 6 de enero de 2015

Niño de la luna

y tres reyes gatos
roban sus zapatos... (H. Ferrer)

Con énfasis de ovillo
se tiende en el portal de alguna esquina
y vano de esperanzas se amotina
con el sello del hambre en el orillo;
en el hueco raído del bolsillo
le sangra el universo de una espina
y el miedo que lo inclina
lo sigue como un perro lazarillo.
Sin canciones de cuna,
la noche es un escándalo de frío
y el alba una tristeza inoportuna;
ese niño también es algo mío
y no hay lumbre de luna
que vele su escarmiento de rocío.

Del libro De diluvios y andenes (incluído en la "Antología solidaria" / Artistas por Haití)
Pintura: Juanito Laguna de Antonio Berni.