miércoles, 30 de noviembre de 2016

Antigua ceremonia

"Hacíamos el amor a oscuras.
Tengo una memoria táctil de esas noches"  (M.B.)

Procuro en soledad la rosa blanda
que encubres en el hueco de tus manos,
soy la noche que todo lo confunde,
de exceso o abstinencia.
Tu cedes al gobierno de la sangre
febril con que me nombras,
antigua ceremonia de los besos
al alba de tu boca debutante.
Te guardas para mí y eres tan mía
allí donde la carne se convierte
en lluvia torrentosa;
imperio de la sed con que bautizas
de impúdica manera
la dulce tiranía de mis labios. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.
Pintura: Dido.

Naufragio

Hay un banco de plaza y una esquina
donde el dolor regresa,
una historia de amor y una promesa
con hábito de lágrima y espina;
una terca pasión que se amotina,
oceánica y espesa,
un ajado jazmín sobre la mesa,
una gota de sal en la retina;
un ayuno tenaz, un espejismo
de sed frente al abismo
de tu sombra,
un empeño de adiós que no se atreve,
una lluvia que llueve
y un naufragio de voz que no te nombra.

Incluído en el libro Llevarás en la piel.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

"Otrarse"

Para Rembrandt

Pessoa se duplica
(una forma sutil de su protesta),
se divide por dos y se contesta,
se rompe, se bifurca, se replica.
Infiere su destino y sacrifica
cualquier banalidad y su respuesta,
redobla el laberinto de su apuesta,
se "otrosa", se critica.
Se mira en el abismo de otros hombres
y en todos reconstruye su mirada
de niño adolescente;
se encubre en el latir de tantos nombres.
Un modo de ser parte de la nada
o acaso ser Pessoa, solamente.

Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: Gilmar Fraga.

lunes, 21 de noviembre de 2016

Ateismo

Eres, desnuda, 
un festín fabuloso 
para mi boca.

Desnuda como un sol recién nacido
en mis brazos te ovillas 
y un embrujo de rojas maravillas 
pregona el ardimiento de un gemido. 
Rueda el negro vestido 
por el duro respaldo de las sillas 
y una lluvia de gotas amarillas 
augura el espiral del estallido. 
Somos peces de luz en el estuario
igual que un lucernario 
que azula el devenir de la marea. 
Suplicio y alborozo,
rehén del corazón más religioso 
y la piel, que es atea. 

Del libro Llevarás en la piel. 
Foto: Sabrina Darcos.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Chaplina

Mariposa, Chaplina, marioneta,
que sales al encuentro de mi boca,
barroca
soledad, niña poeta.
Arlequina que rondas el planeta
pero eliges vivir en nuestra casa,
payasa
tras la cola del cometa.
Duendemiga de pan, beso ciruela,
que deseas volar pero no vuelas
por quedarte conmigo;
amazona de amor como ninguna,
sol de luna,
que me llevas tatuado en el ombligo.


Del libro Llevarás en la piel.

jueves, 17 de noviembre de 2016

AviZoo

Zorro gris, receloso de encelo,
busca zorra de esbelta figura,
inclinada a la buena lectura,  
Baudelaire, Marechal, Pirandello.
Que destrabe las puertas del cielo
en motín de enconada conjura
con la llave de abrir la locura
de rodar de pasión por el suelo.
Y se prenda de fuego conmigo
(pura brasa encendida),
a la vez virginal y blasfema.
Si la zorra del cuento que digo
de algún modo se siente aludida
presentarse al final del poema.
 
Del libro De diluvios y andenes.

martes, 15 de noviembre de 2016

Como un cielo de plomo

"Echo de menos tus manos, me conocían tan bien" (la chica del puente)

Me duelen estas manos de no usarlas contigo,
esta espina filosa a los besos clavada,
la lluvia interminable que tizna la mirada
de estos ojos que llevo con rencor enemigo;
me duelen estos labios de enconado castigo
que no llaman ni nombran el amor y la nada,
el pálido espejismo de luna destemplada,
sin aliento ni abrigo.
Me duele cada cosa como un cielo de plomo
de cobarde tristeza que se rompe en pedazos,
la voz deshilvanada con que te nombro, como
si una rosa de espanto germinase en mis brazos.
Y este otoño de nadie y el amor con que digo,
me duelen estas manos de no usarlas contigo.


Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Omnipotencia

Eva juega al olvido
y reparte a su modo la baraja,
la pena en la que viaja
la deja a contramano del latido.
Tiene un solo vestido
que le sirve de escudo y de mortaja,
en un beso de ausencia se desgaja,
igual que un lobo herido.
Embiste contra todo y se desboca
de piel y sangre nueva,
armada de un puñal y una cuchilla;
convierte en oro blanco lo que toca
y en rabia se subleva,
jurando que le sobra una costilla.

Del libro De diluvios y andenes.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Predicciones

El horóscopo augura sed y olvido
(tatuados en la palma de mi mano)
y lluvia para el resto del verano,
pero hoy no ha llovido.
Predice un desconsuelo concebido
con rigores de axioma cartesiano
y un discurso febril de amor lejano,
con nombre y apellido.
Anuncia tres domingos de tristeza
y un lunes de benéfica fortuna,
pero habrá que esperar ciertas señales
de azar o de certeza,
y buscar en la borra de la luna
un indicio de besos celestiales.

Del libro De diluvios y andenes.
Foto: Lilya Corneli.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Galiparlantes

Baudelaire y Rimbaud eran dos gatos
en la noche de sombras parisinas,                        confundiendo luceros con espinas  
y espejismos de amor con arrebatos.
Con migajas de hollín en los zapatos                 rondaban las esquinas 
al amparo de luces mortecinas
y al cobijo de versos literatos.
Ciudadanos del mundo, figurantes
nocturnos y distantes
maullando musicales serenatas.
Bajo un cielo carmín de luna llena,
parientes de la pena,
con destino nupcial, pero sin gatas. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: Leticia Zamora Méndez.

Herencia

En memoria de mis abuelos

Atesoro el recuerdo de su testa canosa
y el andar ceniciento de su paso bendito,               acunaba en sus manos un jardín infinito
donde ardía la rosa.                                                   Una pena de ausencia se llovía morosa
por sus ojos celestes, como un terco delito
de extrañar otro tiempo, otra luz, otro rito
de nostalgia forzosa.
Me contaba del aire, el arado y el trigo
y entre lunas de escarcha regresaba conmigo
a otra playa lejana,
era amigo del viento y en las noches volvía
a su patria de entonces con aquella porfía
de armazón catalana.

Del libro llevarás en la piel.

martes, 1 de noviembre de 2016

Antojo

Amar con el aliento estremecido
hasta quedar exánimes de besos,
sujetos a la boca hospitalaria
y al íntimo estallido.
Tan lejos del dolor y del olvido,
con el rojo discurso de los huesos,
desafiando la muerte temporaria
del último latido.
Agónicos los dos y necesarios
y vándalos y necios y apetentes
de vértigos sumarios,
devotos de rituales confidentes,
como lobos lunarios
librados al antojo de sus dientes.

Del libro Oceanario.
Pintura:Nicoletta.

Conjuro

Con besos de conjuro (brujería),
y ritos de dudosa procedencia,
seré desde el abismo de mi ausencia
un íntimo rumor de cercanía.
Hechizos, profecía
de quemarte la piel con insistencia
pulsión de voluntad, jurisprudencia
de llevar sobre ti la boca mía.

Augurio temerario,
aunque todo sostenga lo contrario,
no tendrás otra voz que te requiera
con tanta terquedad ni tanto celo
y en noches de desvelo,
seré la certidumbre de tu espera.

Del libro Llevarás en la piel.
Dibujo: Cécile Veilhan.