viernes, 29 de octubre de 2010

Eloísa Morán (hoy toca un casicuento)


Marta Dahlig / Umbrella Sky.

Había una vez...

Eloísa Morán, ilusionista,
tenía por virtud el desenfado
de amar en improperios de pecado,
con énfasis de artista;
impúdica y voraz, equilibrista,
sabía del olvido, demasiado,
los hombres del amor de su pasado
pugnaban por ser parte de la lista.
Hechicera lunar, encantadora,
allí donde el recuerdo se demora
y espuma de tristeza lo que toca;
yo la quise querer, (pero no quiso)
acaso al Paraíso
se ingrese por la puerta de su boca.


Incluído en Llevarás en la piel.



lunes, 11 de octubre de 2010

Nada


Mi amada Nicoletta.

Impulso fuimos
y al impulso del viento
nos deshicimos.


Esos dos que a filosa dentellada
compartían a besos
el hambre inagotable de los huesos
y el pan sacramental de la mirada;
esos dos, con el alma alborotada
de ayuno colosal y labios presos,
espesos
de pasión almibarada,
ya no mueren de amor ni de tormento
ni estallan contra el viento
de una estrella de luz amotinada;
igual que una postal de vidrios rotos,
oscuros y remotos,
esos dos, ya no se importan nada.


Soneto que integra el libro Llevarás en la piel.


martes, 5 de octubre de 2010

Mi ausencia (cuando sea)


Lettizia a la siesta / Fabián Perez

Será como un dolor imperceptible
que lleves anudado a la garganta,
sin estruendo de luces ni candiles,
a la hora del alba;
un destello de oscuras cicatrices
dirá su catecismo de palabras,
sin el beso de entonces ni la firme
carnadura del alma.
Un desgarro de sed, una galaxia
de náuticos reptiles
tiznando el espejismo de la escarcha;
una luna final que se destiñe
en el íntimo espacio de tu falda...
como el último eclipse.


Soneto incluído en el libro Llevarás en la piel.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Valentía


Brunette / Fabián Perez

Viene conmigo
una voz invisible
que te pronuncia.

Vengo de ti, soy soplo de tu aliento
y a tu abrazo de espuma me encarcelo,
no tengo más alivio que tu cielo
y a tu cielo me lleva todo viento;
si cobro de tu boca el alimento
y duermo en la penumbra de tu pelo,
en tus ojos defiendo rumbo y vuelo
de todo ensañamiento.
La seda de tus labios me sentencia
y no quiero perdón ni penitencia
que no mande tu voz sobre la mía,
ni sequía de besos, ni muralla;
¡Ay amor, no tendrás otra batalla
donde morir con tanta valentía!

Incluído en el libro Llevarás en la piel.



viernes, 17 de septiembre de 2010

Taitantos


Don Botero

Desnuda se contempla en el espejo,
con un guiño festivo de ternura,
la carne sigue dura
y vive dando clases de manejo;
mejor el vino añejo
y el tiempo disfrutado con hondura,
se palpa la cintura
y frunce divertida el entrecejo.
La guerra del amor pasa factura,
pero sigue de pie frente al Consejo
de la Magistratura;
ni armisticio, ni paso de cangrejo,
ni novicia, ni monja de clausura,
¡Es tiempo todavía de festejo!

Incluído en el libro Llevarás en la piel.

domingo, 5 de septiembre de 2010

BeZoo



En tu cuello de jirafa vampiresa
dejo un beso de amoroso recorrido,
yo, jirafo de tus ojos consentido,
me deshojo de pasión y sangre espesa;
ceremonia de los labios, feligresa
del oficio religioso del latido,
arrumaco, sortilegio compartido,
en la celda de tus manos, preso. Presa.
En tu cuello de jirafa, mandamiento
de columna interminable, barco al viento
navegando por un mar de cauce claro,
voy en busca de tu boca, noche y día,
ejercicio de ambulante travesía,
geografía, cielo abierto, puerto, faro.


Incluído en Llevarás en la piel.

sábado, 21 de agosto de 2010

Detrás del cuento



La niña de la roja caperuza
y el lobo ceniciento
ocultan tras las páginas del cuento
una historia de amor algo confusa;
el agreste animal de piel difusa
y la ninfa del viento,
urgidos por razones del momento,
arrojan por el aire cuero y blusa.
Unos años después la historia cuenta
que un engendro voraz y femenino
con las hojas de un árbol se alimenta,
incendiados los labios como llamas
y el pelo rojo vino,
trepada a lo más alto de sus ramas.


Del libro Llevarás en la piel.

martes, 27 de julio de 2010

Nocturnidades

La desnudó con fuegos de artificio
y manos laboriosas,
conocedor carnal de ciertas cosas
y amante del amor en ejercicio;
experto en tal oficio
obró nocturnidades deliciosas,
y un ángel de pericias prodigiosas
los puso en el umbral del precipicio.
El resto fue caer desde la altura,
desnudos y florales,
como tigres de roja dentadura,
feroces animales,
que se amaron por siglos, como tales,
librados a su propia desmesura.


Incluido en Llevarás en la piel.
Fotografía: Katarzina Widsmanka.

miércoles, 21 de julio de 2010

Niño de la noche


Joe Sorren

Con énfasis de ovillo
se tiende en el portal de alguna esquina
y vano de esperanzas se amotina,
con ilusión de grillo;
en el hueco raído del bolsillo
le sangra el universo de una espina
y el hambre que lo inclina
lo sigue como un perro lazarillo.
Sin canciones de cuna,
la noche es un escándalo de frío
con ojeras de lágrimas y hambruna.
Ese niño también es algo mío,
lagrimón de rocío
que corre por la cara de la luna.

Niño del hambre

En la llaga del hambre, cada día,
navega sobre un témpano de hielo,
sin milagro de peces en el cielo
ni migajas de santa eucaristía;
penitencia de oscura artillería
en acecho tenaz de largo duelo,
dentellada de pulpa de pomelo
sobre su boca fría.
Impiadosa vigilia de los dientes,
voraces y abstinentes,
al desgarro de un peso de tormenta;
evangelio de llanto con que ayuna
y en rigores de hambruna,
con astillas de luna se alimenta.

Incluídos en Llevarás...

martes, 13 de julio de 2010

Naufragos

Vamos a tientas
y el olvido es un barco
de velas rotas.


Un descarte de besos
encalló en la bahía,
ya no fueron tus manos
ni atadura ni lumbre.
Aquel viento de entonces
que empujaba las velas
naufragó en las orillas
del confín de tu boca.
Soledades y jarcias
te llevaron muy lejos,
más allá de los mares,
donde nadie recuerda
que hay un cielo sin barcos
y un olvido de arena.


Del libro Oceanario.

miércoles, 7 de julio de 2010

Tamañá



Tamañá, mulatita del cuento,
a dormir con un sueño de flores,
en el suave decir de algún viento
llegarán para ti los amores;
tamañá, con los siete colores
y el abrigo de un sol en aumento,
por un beso de noches mejores
en el mar tropical de tu aliento.
Un arcángel moreno de luna
rondará sigiloso tu espalda
por las calles de Habana, la Bella,
cuando toque por fin la fortuna,
en el vuelo gentil de tu falda,
bailarán a tu voz las estrellas.

Incluído en Llevarás.

jueves, 1 de julio de 2010

Tu



Tu me pasas, ocurres, me sucedes,
legitimas en ti la maravilla,
surges de la manera más sencilla,
tiemblas, cedes;
desatas la atadura de las redes,
concedes la rompiente y la semilla,
te abalanzas de mar sobre la orilla,
derrumbas las paredes.
Modificas el curso del latido,
ensueño compartido
a salvo de egoísmos y de agravios;
aconteces, irrumpes, sobrevienes
y te obstinas de amor en los andenes,
con un beso de luz entre los labios.

Incluido en el libro Llevarás en la piel.

jueves, 20 de mayo de 2010

Noir

Encendió un cigarrillo
y apagó la cerilla con el dedo,
pensó en ella otra vez y tuvo miedo
de morir a traición en un pasillo.
Palpó el arma en el hueco del bolsillo
(su razón y su credo),
y la muerte con ánimo de enredo
lo siguió como un perro lazarillo.
—Demasiado dolor, pensó un momento,
y un reguero de balas en el viento
quebró la incertidumbre de aquel día.
Tal vez fuera la lluvia o la tristeza,
acaso la certeza
de saber que esa noche moriría.


Del libro Llevarás en la piel.
Dibujo: Raúl Allen.

viernes, 7 de mayo de 2010

Literatura al paso





Los dibujos son del pintor y arquitecto uruguayo
César Rodríguez Musmanno, para la ilustración del libro
“Bares en lluvia”.

En un bar de agitado movimiento,
la pena inapetente del poeta,
escribe del dolor, hora completa,
con tinta de su aliento;
detrás de la ventana, la silueta
de una niña ligera como el viento
se cruza ante sus ojos y al momento,
"pasó el amor", anota en su libreta.
Con el alma en unción de desvarío
apunta sobre el margen de la hoja:
"la lluvia nos aleja y hace frío
y un otoño de besos se deshoja,
la lágrima de llanto que nos moja,
parece un escarmiento de rocío"


Este soneto integra el libro Llevarás en la piel.

martes, 13 de abril de 2010

Nudo de tango


Carlos Killian

En el abrazo firme en que la toma
encierra una tristeza arrabalera,
como quien lleva presa una paloma
y la sostiene en besos, prisionera;
rescoldos de una hoguera,
el tango se conversa en mudo idioma,
evangelio de laica borrachera
que enlaza y amaroma.
La piel contra la piel, como desnudos,
en un cerco de impulsos y de nudos
que baja desde el alma a los talones,
lo mismo que una pena demorada
que lleva en el umbral de la mirada
un peso de redondos lagrimones.


Incluido en Llevarás...

jueves, 1 de abril de 2010

Niño del hambre



"Tener hambre es la cosa
primera que se aprende" (M.H.)

En la llaga del hambre, cada día,
navega sobre un témpano de hielo,
sin milagro de peces en el cielo,
ni migajas de santa eucaristía;
penitencia de oscura artillería,
temblor de largo duelo,
dentellada de pulpa de pomelo
sobre su boca fría.
Impiadosa vigilia de los dientes,
voraces y abstinentes,
al desangre de un peso de tormenta;
evangelio de llanto con que ayuna
y en rigores de hambruna,
con astillas de luna se alimenta.

Incluido en Llevarás en la piel.

martes, 16 de marzo de 2010

Fieras


Nicoletta

Porque fuimos la sed y el hambre juntos,
y el prolongado ayuno de las bocas,
nos mordimos la carne, como fieras,
a besos, enjauladas;
bocado por bocado, pulpa virgen
de inocente sabor, canibalismo,
con los dientes de férrea mordedura,
cebados en el pulso de la sangre.
Tigres de amor, nos devoramos plenos,
el vientre, la cintura, la garganta,
en ofrenda labial de acercamiento,
y después de comer nos abrazamos,
como niños de blancas intenciones,
esperando la hora de la cena.

sábado, 27 de febrero de 2010

Un poco de autobombo (con las disculpas del caso)



Un poeta que enamora

Morocho, porteño y buen mozo. Escribe unos poemas que son como susurros en el oído del alma. Su poesía reviste las formas clásicas, especialmente el soneto en versos endecasílabos, que muchas veces combina con heptasílabos, lo que confiere a sus poemas una mayor contundencia en el ritmo, potenciando la belleza del discurso poético. Sin perjuicio de ello, emplea con idéntica solvencia diferentes metros y combinaciones de rima. Pero lo que seduce en la obra de Carlos es, sin duda, la elegancia del lenguaje que emplea, la fluidez de sus versos y su talento para vestir con el traje clásico y riguroso del soneto -o de otras formas sujetas a métrica y rima- una poesía moderna, actual.

Sus poemas figuran en diferentes páginas de la red virtual y en prestigiosas revistas literarias. En 2007 ha publicado Llevarás en la piel (Ed. De los Cuatros Vientos) y en la actualidad prepara un poemario que se editará próximamente.

Estoy convencida de que leer a Carlos nos puede cambiar el humor de la tarde, volvernos más dulces y más buenos u obligarnos a buscar a aquellos que amamos.

Uds. dirán si les sucede lo mismo. Aquí lo tienen.

Rafaela Pinto. (Artículo publicado en la Página Virtual "Medios en la Red")

lunes, 15 de febrero de 2010

Enjambre



Allí donde eres carne sin sosiego,
enjambre de impudor y de malicia,
donde sólo nos rige la novicia
prepotencia del juego;
donde todo se vuelve pulso y riego
de lluvia alimenticia
y en un beso sembramos la delicia
del jazmín y el espliego.
Donde un río de sangre se desquicia,
donde niegas y niego
otra sed que no lleve a la caricia,
allí somos por ley el hambre ciego
y el pan de la impudicia
de arder como dos lámparas de fuego.

Incluido en el libro Llevarás en la piel.

domingo, 7 de febrero de 2010

Inventario


Nicoletta (la grande)

Quema, roza, besa, hunde, arrasa,
muerde, toma, pide, siente, toca,
dedos, labios, muslos, brazos, boca,
fuego, llama, lumbre, leñas, brasa;
quita, prueba, rasga, roba, pasa,
niña, dama, hembra, virgen, loca,
playa, viento, suma, resta, roca,
cerco, lazo, cárcel, nudo, casa;
gota, llanto, sangre, pulso, savia,
odio, riña, lucha, celos, rabia,
grita, miente, calla, late, hiere;
tacto, roce, luto, carne, duelo,
pena, llaga, rito, beso, cielo,
rige, ruega, manda, mata, muere.

lunes, 1 de febrero de 2010

Frágil


La imagen pertenece a Marina Lie

Ella suele llorar por cualquier cosa,
una tarde de frío la acobarda
y el beso, cuando tarda,
y el pétalo marchito de la rosa;
que no muera ninguna mariposa,
ni el ángel de la guarda
desencante de amor su fe gallarda
de luz esplendorosa.
El silbato de un tren la desmadeja
y el otoño le enreja
cielo y casa,
un domingo de dos se desordena
y se escombra de pena
en medio de una lluvia que no pasa.


Incluido en el Libro Llevarás en la piel.

miércoles, 13 de enero de 2010

Devenir


La fotografía pertenece a Cesar Galicia.

Era enero sin más, catecismo
de volver a empezar, lumbre y duelo,
abordaje de cumbres y abismo
del amor y el desvelo;
evangelio de azar, fatalismo
de hondonadas y cielo,
certidumbre de luz y espejismo
del arpón de la sed y el consuelo.
Devenir circular de los días,
utopías
de un mismo inventario,
sortilegio de arder, albedrío
de tu beso en el mío,
comulgando de pan necesario.