miércoles, 21 de julio de 2010

Niño de la noche


Joe Sorren

Con énfasis de ovillo
se tiende en el portal de alguna esquina
y vano de esperanzas se amotina,
con ilusión de grillo;
en el hueco raído del bolsillo
le sangra el universo de una espina
y el hambre que lo inclina
lo sigue como un perro lazarillo.
Sin canciones de cuna,
la noche es un escándalo de frío
con ojeras de lágrimas y hambruna.
Ese niño también es algo mío,
lagrimón de rocío
que corre por la cara de la luna.

Niño del hambre

En la llaga del hambre, cada día,
navega sobre un témpano de hielo,
sin milagro de peces en el cielo
ni migajas de santa eucaristía;
penitencia de oscura artillería
en acecho tenaz de largo duelo,
dentellada de pulpa de pomelo
sobre su boca fría.
Impiadosa vigilia de los dientes,
voraces y abstinentes,
al desgarro de un peso de tormenta;
evangelio de llanto con que ayuna
y en rigores de hambruna,
con astillas de luna se alimenta.

Incluídos en Llevarás...

55 comentarios:

Carlos dijo...

Voy muy temprano al trabajo y cuando ocurre (desgraciadamente casi todos los días) es un paisaje que te desgarra el alma, verlos, amontonaditos debajo de un hato de frazadas deshiladas, con estos fríos, provoca una insoportable sensación de rabia e impotencia.

Y uno deja unas moneditas en el jarrito, tratando de no hacer ruido para no truncarles el sueño, o les compra un café con leche con medialunas, que se reparten entre ellos, con una generosidad de la que debiéramos aprender.

Algo mal debe andar en el mundo para que un niño deba dormir en la calle.

Había dejado tiempo atrás otro soneto "niño del hambre", que hablaba de otra carencia intolerable en un país donde sobra de todo. Si alguno no lo vió, por ahí después vuelvo a subirlo.

Besos y abrazos.

Alegría. dijo...

Me has puesto la piel de gallina al leerte.
Reflejas muy bien el dolor, el desvalimiento, la frialdad, el desamparo, el no esperar nada más...
Un beso.

SAUVIGNONA dijo...

que triste :( ....esas cosas me desgarran y trato de no pensar en ello...mas en estos dias de frio trataba de no pensar en ello....y en los perros de la calle..
y yo me pregunto muchas veces donde esta el dios ese del que todos hablan...y le piden...


besos carlos y ojala algun dia no haya niños en la calle...

SAUVIGNNA

van dijo...

Me desarmaste!! :(

Me reulta INSOPORTABLE ver sufrir una criatura, es algo que no lo olvido por días y estos pichoncitos que viven en la calle totalmente desprotegidos y carentes de alimento y de amor me desarman.

En cuanto leí el soneto lo relacioné con el niño del hambre.

Mañana cuando veas a uno de ellos dale mi cariño, si??

Un beso enorme, Poe mío!

Aldabra dijo...

Carlos, cuanta razón tienes. Ayer mismo veíamos en las noticias, imágenes de un lugar de Nicaragua (creo) donde había una pequeña población que vivía cerca de un vertedero. Allí los niños rebuscaban entre la basura y se llevan los restos de lo que un día fue algo comestible, a la boca. Y yo me preguntaba ¿cómo es posible que siga sucediendo algo así en el s.XXI? ¿Porqué no paran esa barbarie los que pueden?, los políticos poderosos, la gente con posibilidades, esos artistas tan generosos (dicen) que son capaces de despilfarrar millones de dólares o euros en una fiesta de cumpleaños...

un homenaje muy sentido, Carlos, al menos con tu poema sigues sensiblizándonos a todos, intentando que esos niños no vivan olvidados e invisibles para muchos.

biquiños,

Carlos dijo...

Alegría, estas cosas son las que te hacen replantear muchas cosas acerca de la vida.

Un beso.

Carlos dijo...

Hola Sauvignona, cuando empieza el frío el dolor se nos vuelve lacerante, porque te preguntas cómo es que hacen para poder dormir a la intemperie, sin que se les quiebre la alegría de vivir.

Un beso.

Carlos dijo...

Hola Van, yo siempre recuerdo aquel post tuyo.

Es tremendo, yo cuando salgo para el trabajo todavía es noche cerrada, y los ves en los pasillos del subte, en los andenes de las estaciones, en las puertas de los negocios, y no solo son niños, a veces ves familias enteras, u hombres grandes, y es muy doloroso que para ellos la vida sea tan solo la sucesión de los días.

Un beso muy grande.

Carlos dijo...

Aldi, por cierto esto no solo pasa en la Argentina, el problema es que es un asunto mundial, y uno ve que se gastan fortunas en armamentos, en faraónicos proyectos de viajes interespaciales, en campañas proselitistas, sin que haya uno que pegue un grito de alerta.

También es cierto que por cada delincuente que "pasa apestando la tierra", hay mucha gente anónima que en silencio intenta cambiar algunas cosas, con el aporte de su pequeño granito de arena.

Un besote.

Carlos dijo...

Un niño en la calle / Armando Tejada Gomez y Angel Ritro.

A esta hora exactamente,
Hay un niño en la calle....
¡Hay un niño en la calle!
Es honra de los hombres proteger lo que crece,
Cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
Evitar que naufrague su corazón de barco,
Su increíble aventura de pan y chocolate
Poniéndole una estrella en el sitio del hambre.
De otro modo es inútil, de otro modo es absurdo
Ensayar en la tierra la alegría y el canto,
Porque de nada vale si hay un niño en la calle.
Todo lo toxico de mi país a mi me entra por la nariz
Lavo autos, limpio zapatos, huelo pega y también huelo paco
Robo billeteras pero soy buena gente soy una sonrisa sin dientes
Lluvia sin techo, uña con tierra, soy lo que sobro de la guerra
Un estomago vacío, soy un golpe en la rodilla que se cura con el frío
El mejor guía turístico del arrabal por tres pesos te paseo por la capital
No necesito visa pa volar por el redondel porque yo juego con aviones de papel
Arroz con piedra, fango con vino, y lo que me falta me lo imagino.
No debe andar el mundo con el amor descalzo
Enarbolando un diario como un ala en la mano
Trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
Golpeándonos el pecho con un ala cansada.
No debe andar la vida, recién nacida, a precio,
La niñez arriesgada a una estrecha ganancia
Porque entonces las manos son inútiles fardos
Y el corazón, apenas, una mala palabra.
Cuando cae la noche duermo despierto, un ojo cerrado y el otro abierto
Por si los tigres me escupen un balazo mi vida es como un circo pero sin payaso
Voy caminando por la zanja haciendo malabares con 5 naranjas
Pidiendo plata a todos los que pueda en una bicicleta en una sola rueda
Soy oxigeno para este continente, soy lo que descuido el presidente
No te asustes si tengo mal aliento, si me ves sin camisa con las tetillas al viento
Yo soy un elemento mas del paisaje los residuos de la calle son mi camuflaje
Como algo que existe que parece de mentira, algo sin vida pero que respira
Pobre del que ha olvidado que hay un niño en la calle,
Que hay millones de niños que viven en la calle
Y multitud de niños que crecen en la calle.
Yo los veo apretando su corazón pequeño,
Mirándonos a todas con fábula en los ojos.
Un relámpago trunco les cruza la mirada,
Porque nadie protege esa vida que crece
Y el amor se ha perdido, como un niño en la calle.
Oye a esta hora exactamente hay un niño en la calle
Hay un niño en la calle.

Carlos dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carlos dijo...

Versión completa del poema de Armando Tejada Gomez del libro Antología de Juan.

HAY UN NIÑO EN LA CALLE

A esta hora, exactamente,
hay un niño en la calle.

Le digo amor, me digo, recuerdo que yo andaba
con las primeras luces de mi sangre, vendiendo
una oscura vergüenza, la historia, el tiempo,
diarios,
porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados, conservadores,
asco,
cuando subo a la vida juntando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre:
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos y tesoros
poniéndole una estrella en el sitio del hombre,
de otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Dónde andarán los niños que venían conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados,
porque en este camino de lo hostil ferozmente
cayó el Toto de frente con su poquita sangre,
con sus ropas de fe, su dolor a pedazos
y ahora necesito saber cuáles sonríen,
mi canción necesita saber si se han salvado,
porque sino es inútil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.

Importan dos maneras de concebir el mundo.
Una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra,
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.

Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo del aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como una ala en la mano,
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándose el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida, recién nacida, a precio,
la niñez, arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son dos fardos inútiles
y el corazón, apenas una mala palabra.

Cuando uno anda en los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre
qué historia les concierne,
qué lugar en el mapa,
porque uno Norte adentro y Sur adentro encuentra
la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales
donde el azúcar sube como un junco del aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en las fábricas,
hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.

Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto, sus señoras tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son accionistas de los niños descalzos.

Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.

A esta hora exactamente,
hay un niño creciendo.

Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle. . .

Carlos dijo...

Existen al menos 18 millones de niños de la calle en la India, 40 millones en América Latina y cerca de 100 millones en todo el mundo. Chicos que nacen y mueren en las calles a causa de la pobreza, el abandono, o la desestructuración familiar (provocada por el abuso psicológico o sexual, o el alcoholismo). Todos ellos demuestran una falta importante de afecto ante una sociedad que los margina. Ya sea en Delhi, Yakarta, Durban o recientemente en muchos países del Norte, el número de niños de la calle continúa creciendo sin cesar.

Ningún niño escoge la calle
Buena parte de los niños de la calle mantienen algún vínculo familiar y sobreviven robando, pidiendo limosna, vendiendo periódicos o lustrando zapatos para ayudar, de esta manera, a completar los ingresos de sus familias. Son lo que conocemos como niños EN la calle.
Sin embargo, otros muchos han roto con todo vínculo familiar y hacen de la calle su modo de vida: los conocemos como niños De la calle. En este caso se trata de menores que viven en grupo con otros chicos, entorno a la figura de un líder, y se apoyan en la prostitución y los pequeños hurtos para sobrevivir.

La mayoría son adictos a las drogas, desde la heroína al pegamento común. En Estados Unidos y en Europa es la cocaína; para los niños y niñas de la calle en Centroamérica es algo mucho más simple pero igual de mortal. Pegamento para los zapatos. Narcóticos de base solvente, fácilmente disponibles y baratos. Estos solventes -tollueno, ciclohexano, etc.- llegan a una parte del cerebro de los niños y niñas suprimiendo las sensaciones de hambre, frío y soledad. Pero también hace que sus cerebros se desvanezcan, causando daños irreversibles e incluso la muerte repentina. La compañía que los produce ganas millones con ellos.

Según los datos de UNICEF, hay unos 40 millones de niños de la calle en América Latina, y más de la mitad de ellos inhalan pegamento de base solvente. En total, 20 millones de clientes que consumen alrededor de 20 millones de galones de pegamento al mes

Carles Vidal /Periodista especializado en desarrollo e infancia.

Aldabra dijo...

tu siempre tan certero, Carliños, que pena no haberme acordado antes de la canción de Mecano (que canté tantas veces) para ilustrar el post, porque le hubiera quedado que ni pintada.

en fin, otra vez será, queda en los comentarios gracias a ti.

biquiños,

Carlos dijo...

Aldi, yo también he cantado muchas veces la canción de Dalí, como tantísimas otras de Mecano. :)

Gracias a vos por llevarnos de viaje contigo. Sigo con la intriga de saber quien es la persona que está sentada debajo de tí. :)

Un gran beso.

seraquenoseve dijo...

Hace mucho años les daba la vuelta a estos niños, una amiga colega bibliotecaria, trabajo círculos de lectura con niños de la calle, aprendí mucho de ella y de ELLOS.

Abrazos Carlos!!!

Carlos dijo...

Hola Será, que bueno lo de tu amiga, decía en un comentario más arriba, que hay mucha gente que aporta de manera desinteresada su pequeño granito de arena.

Un beso grande.

Luzdeana dijo...

Conmueve esa composición entre la dureza de lo que cuenta y la belleza de tu poesía.
Es un gratísimo descubrimiento leer tus poemas. He visto en tu perfil que escuchamos la misma música :).
Te enlazo a mi sitio, con tu permiso. Gracias por tu visita.

Saludos.

Beatriz dijo...

Las casualidades hacen que a veces uno se encuentre en un lugar sembrado de exquisita esnsibilidad, de arte y emociones
He entrado en tu rincón sin pedir permiso, como se entra en el corazón.
Espero que me permitas seguir visitándote. Es un placer-
He trabajado con niños de la calle y ten la seguridad que ellos me han aportado a mí mucho más de lo que yo les pude dar a ellos-
Un saludo desde la solidaridad ante las injusticias-

van dijo...

Ay poe, cómo hago para desayunar después de haber leído todo esto?? :'(

Lo peor de todo es quienes debieran hacer algo por los chicos de la calle no hacen nada... vos recordás alguna campaña política que alguna vez haya propuesto algo?

Siempre recordas ese post tan chiquito mío, gracias!

Un besito inmenso.

Carlos dijo...

Hola Luz, si escuchamos la misma música ambos debemos ser buenas personas. :)

Es bueno poder conmoverse frente a situaciones de dolor e injusticia, e intentar cada uno desde su metro cuadrado, aportar un pequeño esfuerzo para que algunas cosas comiencen a cambiar.

Enláceme :) y gracias por pasar.

Un beso.

Carlos dijo...

Hola Beatriz, cuando se entra en el corazón de otro, pedirle que salga sería una descortesía; :) gracias a vos por entrar.

Estoy totalmente seguro que dando es cuanto más se recibe.

El placer y la alegría son míos.

Un beso grande.

Carlos dijo...

Van no fue mi intención arruinarte el desayuno, pero algunas cifras te llagan el alma.

Desde el poder fuera de cacarear bien alto nunca se hace nada. :(

Si, siempre me acuerdo de ese post.

Besote.

Alicia María Abatilli dijo...

Hola Carlos. Vivimos lo mismo día a día. Hacer algo es una urgencia. Todos lo podemos lograr.
Saludos.
Alicia

Carlos dijo...

Hola Alicia, como decía esta situación no solo es de la Capital, pasa en todas las grandes urbes y cada vez la cantidad de niños es mayor. Que haya un solo niño ya es un dolor insoportable.

Gracias por pasar.

Un saludo.

mi nombre es alma dijo...

Todos esos niños deberian ser nuestros, pero a veces ni les vemos.

Gracias por pasar por mi casa y como regalo de bienvenida un poema de Carlos Marzal en mi voz, pincha en pluscuamperfecto de futuro

Carlos dijo...

Hola "tu nombre es alma" :), lo triste de estos niños pareciera ser su condición de ser invisibles. :(

No he podido escuchar el recitado de tu voz. Seguiré intentando.

Un beso.

van dijo...

No me arruinaste nada, poetín, son cosas que no se ignoran, pero me amargó leerlo...

Poe mañana es el gran día! ;)

Ando apurada y nerviosa, por eso te dejo este mensaje tan a las apuradas y medio rarón.

Besitossss.

Carlos dijo...

:) si, Vange, yo te había dejado un comentario en Naufragios. :)

La fecha ya fue prevista,
Lucas ha dado permiso,
directo del Paraíso,
mañana llega Bautista.

(si la cigueña está lista) :)

Besote inmenso.

Eva Ruiz dijo...

Qué bueno esto de comprometerse y despertar conciencias.
Me encantó tu "Niño de la noche"
Saludos.

Carlos dijo...

Hola Eva, es bueno dejar que las letras nos "encanten" en el sentido más mágico del término.

Un beso.

Patricia 333 dijo...

Ese niño también es algo mío,
lagrimón de rocío
que corre por la cara de la luna.

Te puedo decir muchas cosas pero
mejor siente lo que siente mi Corazon,DOLOR mucho Dolor, aqui en Mexico al Igual que en todo el mundo hay miles
de Niños y no solo Niños que viven carentes de Todo , si uno no les da la mano
quien ???

333 Besos mas uno mas para tu
Corazon :)

Patricia 333 dijo...

Aquel niño triste de rios y lagunas
que soñaba despierto como alcanzar la luna que a veces se perdía entre los yerbazales caminando por los surcos de los cañaverales

Recogiendo las flores del campo silvestre

así era su vida... su vida campestre
Así era su vida... así se entretenía porque de otras cosas, el nada sabía

Jugando con semillas de los cacahuetes porque los reyes nunca le trajeron juguetes

Aquel niño triste de tan poco tamaño que abandonó la escuela

No porque quisiera dejar de estudiar sino porque tenía que ir a trabajar trabajaba muy duro en invierno o verano y el machete le hacía llagas en sus manos.

Mis Niños Mexicanos , Con el machete en las manos para trabajar
la Tierra

333 Besos con dolor

Carlos dijo...

Hola Pato, estas situaciones tan desgarrantes te parten el alma, y si, pasa en casi todas las ciudades del mundo.

Ojalá que a medida que el mundo evolucione, estas llagas puedan ir cicatrizando.

Nadie puede ser feliz mientras haya un niño en la calle.

Un beso gigante.

Carlos dijo...

Pato, tu segundo texto me hizo recordar un bellísimo poema de Miguel Hernández.

El niño yuntero

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta,
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatifecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja ya y encallecida.

Empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

Empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

Contar sus años no sabe,
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja, y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvia y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepurtura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
resuelve mi alma de encina.

Le veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
u declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta,
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

¿Quién salvará a este chiquillo
menor que un grano de avena?
¿De dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

Patricia 333 dijo...

Que hermoso poema :)

333 Besitos

van dijo...

Qué lindo verso, lo leí en tonada "Martín Fierro", no sé porque me sonó así :)

Gracias Poe, por mail te cuento detalles.

Besos miles!

Ay ese último soneto que agregaste me desgarra!

Patricia 333 dijo...

al desgarro de un peso de tormenta;
evangelio de llanto con que ayuna
y en rigores de hambruna,
con astillas de luna se alimenta.


Si lo habia leeido antes gracias por
recordarmelo de nuevo

Besos Carlos , espero que tu mami este mejorcita . . . .

Carlos dijo...

Pato, el poema de Miguel Hernandez conlleva raramente un bello dolor.

Si, sé que habías leído mi poema antes, lo volví a colgar porque en algún punto tiene vinculación con el otro.

Un besote. (y gracias por tu deseo para con mi madre)

Carlos dijo...

Hola Van, el poema de MH, te sonó como el MF porque también está escrito en versos octasílabos y entonces ambos tienen la misma cadencia.

Felicitaciones por la otra noticia. :)

Beso grande para todos.

aminuscula dijo...

Ay, Carlos, has tocado donde más duele. Esos pequeños, en la calle, con tantísimo frío. ¿Y qué puede hacer la moneda si luego no será para ellos? Mejor, sí, algo caliente.

Las personas que no tienen nada, ya sean niños o adultos, siempre comparten lo poco que reciben. Yo los he visto compartir no sólo entre ellos, sino también con los animales de la calle.

Qué desgarrada me deja esto, Carlos.

Un beso

Carlos dijo...

Hola "a pequeñita" (pero grande, muy grande) :) y si, son situaciones que provocan un hondísimo dolor, y hace que uno se replantee un montón de cosas.

Ojalá que cada día que pase haya menos niños en la calle, hasta que no quede ninguno. Pensar que se gastan fortunas en misiles. :(

Un beso grande.

Carlos dijo...

EL NIÑO DE LA NOCHE / Miguel Hernández

Riéndose, burlándose con claridad del día,
se hundió en la noche el niño que quise ser dos veces.
No quise más la luz. ¿Para qué? No saldría
más de aquellos silencios y aquellas lobregueces.

Quise ser... ¿Para qué?... Quise llegar gozoso
al centro de la esfera de todo lo que existe.
Quise llevar la risa como lo más hermoso.
He muerto sonriendo serenamente triste.

Niño dos veces niño: tres veces venidero.
Vuelve a rodar por ese mundo opaco del vientre.
Atrás, amor. Atrás, niño, porque no quiero
salir donde la luz su gran tristeza encuentre.

Regreso al aire plástico que alentó mi inconsciencia.
Vuelvo a rodar, consciente del sueño que me cubre.
En una sensitiva sombra de transparencia,
en un íntimo espacio rodar de octubre a octubre.

Vientre: carne central de todo lo existente.
Bóveda eternamente si azul, si roja, oscura.
Noche final en cuya profundidad se siente
la voz de las raíces y el soplo de la altura.

Bajo tu piel avanzo, y es sangre la distancia.
Mi cuerpo en una densa constelación gravita.
El universo agolpa su errante resonancia
allí, donde la historia del hombre ha sido escrita.

Mirar, y ver en torno la soledad, el monte,
el mar, por la ventana de un corazón entero
que ayer se acongojaba de no ser horizonte
abierto a un mundo menos mudable y pasajero.

Acumular la piedra y el niño para nada:
para vivir sin alas y oscuramente un día.
Pirámide de sal temible y limitada,
sin fuego ni frescura. No. Vuelve, vida mía.

Mas, algo me ha empujado desesperadamente.
Caigo en la madrugada del tiempo, del pasado.
Me arrojan de la noche. Y ante la luz hiriente
vuelvo a llorar desnudo, como siempre he llorado.

Aldabra dijo...

Veo que has añadido el otro poema del que hablabas en un principio, así ha quedado una entrada perfecta.

bicos,

Carlos dijo...

Gracias Aldi, si, lo había dejado tiempo atrás y lo volví a poner porque me pareció que cerraba el espíritu del post.

(que se te hagan leves las vacaciones del quía) :)

Un besote.

Unmasked (sin caretas) dijo...

Muy tuyo, lleno de melancolia, realidad, pero no duele tanto por la forma de tus palabras.

Me encanto. Me he perdido varios, ire de a poco para leer todo.

Siempre me hace bien leerte

un abrazo carlosman siempre

Petra

Carlos dijo...

Hola Petruska, tanto tiempo, espero que tus cosas marchen un pelín mejor. Es bueno verte por casa.

Uno trata de contarlo desde cierto vuelo literario, pero igual duele mucho.

Siempre, Pía.

Patricia 333 dijo...

Mas, algo me ha empujado desesperadamente.
Caigo en la madrugada del tiempo, del pasado.
Me arrojan de la noche. Y ante la luz hiriente
vuelvo a llorar desnudo, como siempre he llorado.


Que puede uno decir :(

Si vuelven a llorar como siempre han llorado

Un abrazo fuerte fuerte hoy no dejo besos mejor un fuerte abrazo
y no deja de llover y tantos niños tantos sin hogar

Carlos dijo...

Pato, ayer lloviò por aquì, pero hoy hizo un lindo dìa.

Miguel Hernàndez siempre nos deja un nudo en la garganta.

Acepto entonces los 333 abrazos. :)

van dijo...

Poe mío, paso a dejarte un beso enorme, ya todo se va encaminando gracias a Dios! :)

Muaskkkkk!!

Aldabra dijo...

He leído hora mismo lo de tu phonocámara porque sabes que de vez en cuando te visito en Fotogravida.
Espero que tu problema haya tenido solución y que puedas seguir fotografiando.

biquiños,

Carlos dijo...

Me tranquiliza verte Van, ayer me quedé preocupado, que suerte que todo marcha mejor; manteneme al tanto.

Un besote.

Carlos dijo...

Si, Aldi, un baón, :( pero np piedro las esperanzas, y si no srà otro; a fotografiar que se acaba el mundo. :)

Un beso grande en el yeso, a la altura de la rodilloa. :)

Luz dijo...

Hermosos fantasmitas de ropita sucia...yo me los encuentro en las paradas, las estaciones de tren y te parte el alma cuando te piden que les compres algo de comer en algún kiosco :-(
Qué bronca y qué impotencia!!!
Besos Charly

Carlos dijo...

Si, Luz, andan por muchos lados en total estado de indefensión. :( Nos duelen mucho.

Un beso.