domingo, 17 de noviembre de 2019

Instinto

Decía don Leopoldo Marechal "con el número dos nace la pena". Cierto y doloroso, pero no exento de variantes más mundanas.

—Puro instinto, dijo él mientras urdía
las maneras de quitarle la armadura
verde malva del vestido de lunares.
De asistir al espectáculo del fuego
y encenderla en una turba de carbones,
como brasa incandescente de la hoguera.
¿Puro instinto? Dudó ella en el instante
de quedarse tan desnuda como pudo
en el íntimo escondite de su boca.
¡Con el número dos urge el deseo!
¿Y el amor? 
Utopías que el viento desmigaja. ©

Del libro Llevarás en la piel
Pintura: Mi amada Nicol
Recitado en el Tortoni y Radio UAI

Preceptos

"Deseo que seas locamente amada" (André Bretón)

Este terco rigor con que consigno
ayunos y preceptos,
como normas de un laico catecismo
que rige los modales de tu cuerpo.
Candencia notarial con que decido
arder en los umbrales del infierno,
unciéndote la piel con siete hilos
de siete nudos negros.
Proclamo ser la llama del delirio,
adánica tutela de gobierno
en lúdico ejercicio.
Soy el ángel volcánico del fuego
que exige insensatez y fatalismo
sin un mínimo vértigo de miedo. ©

Incluido en el libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Elisa Lazo de Valdez.

Recitado en Radio UAI y en el Tortoni.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Plegaria

Así en la tierra como en tus senos,
patria redonda de la alegría,
jazmín del aire, soles morenos,
pezón del sueño del alma mía.
Hora tras hora, día por día,
como panales de azúcar llenos,

fino dibujo de ingeniería,
así en la tierra como en tus senos.
Cielo fecundo, rito profano,

rojo verano
de desenfrenos.
Plural delicia, jirón de arena,
doble milagro de luna llena,
así en la tierra como en tus senos. ©


Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Café Montserrat y en Radio UAI.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Liturgia

De mis labios abrevas y comulgas
y desnuda de toda vestimenta
te bates como un sol en la penumbra
de dos lunas opuestas.
Con estrictos rituales de liturgia
y en hábito de ofrenda
exhibes un amor de seda rubia
y un deleite de júbilo y de fiesta.
Ardida en el umbral de las tinieblas
(volcánica y nocturna),
afilas el extremo de las flechas.
Confeso de valor y de lujuria,
ordeno el vendaval de la tormenta
y accedes a cumplir y te diluvias. ©

Del libro De diluvios y andenes.

Recitado en el Tortoni y en el café Montserrat.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Connubio

Mujer nupcial que estrenarás conmigo
pechos de miel y pubis de avellana,
virgen rubia de luz, vestal pagana
de la siembra y el trigo.
Letanía de premios y castigo,
embrujo del Edén y la manzana,
febril Eva liviana
que concedes la dicha que persigo.
Torrente vertical en donde pruebo
el nuevo
zumo espeso de tu fuente.
A cántaros de sed avariciosa,
en pos del espejismo de la rosa
de pétalo inocente. ©

Del libro Llevarás en la piel.

Recitado en el Manzi y el Café Montserrat.

sábado, 9 de noviembre de 2019

Bucanera ( hoy toca cuento náutico)

"Amor no es literatura si no se puede escribir en la piel' (JMS)

La sirena de ultramar y el pez martillo
(como luz dominical que se derrama),
se desnudan al costado de la cama
de la frente hasta el tobillo.
Cual si fueran los extremos de un ovillo,
van tejiendo los hilvanes de la trama,
letanía de oro y llama
que repite su marítimo estribillo.
En la última embestida de la ola
la sirena mueve el fleco de su cola
y se eriza ciegamente de bravura.

Fuego lento que los quema sin apuro,
fatalismo de un conjuro.
Lo demás, sin excepción, literatura. ©

Del libro Oceanario.
Foto: Marvelous.

Recitado en el Manzi y el Café Montserrat.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Horizontal

Eres desnuda,
lo mismo que una estrella
que nadie alcanza © 

Mujer horizontal, amante plana,
diluvio de solsticio de verano,
amor, impulso llano
que a gajos de ternura se desgrana.
Tendida sobre el fin de la mañana,
vestal de un dios romano,
de cántico litúrgico y profano,
más vívida que el aire y más liviana.
Yaciente como un sol recién dormido,
estruendo de doméstico latido
que tizna de agua dulce lo que toca.
Al goce de mis labios ofrecida,
lo mismo que la vida
decúbito febril sobre mi boca. ©


Del libro Llevarás en la piel
Pintura: Eduardo Urculo 
Recitado en el Manzi y el Montserrat

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Nadie

Desde el olvido
un conjuro de letras
hila tu nombre.

Nadie dice tu nombre
con esta santidad con que lo enuncio
frente al altar profano de la noche,
igual que una plegaria de perjurio.
Azul vocabulario de los dioses,
te nombro y te desnudo 
con las manos festivas de canciones
y los labios de besos absolutos.
—Amor, digo tu nombre
con porfía de llantos y diluvios,
como parte esencial de mis labores.
Liturgia religiosa de un conjuro
de millares de voces
que atenazan mi nombre con el tuyo. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Tortoni y el Montserrat.

sábado, 2 de noviembre de 2019

De agua

Esta noche quiero ser de agua,
que tu seas de agua” (Alejandra Pizarnik)

Cuando en agua te vuelvas
yo quiero ser un cántaro de barro
y náufrago de sed sobre la tierra
mojarme en la saliva de tus labios.
Acuático del verde de la selva
y blando del rocío de los astros,
cuando en agua te vuelvas
yo quiero ser un cántaro de barro.
Si en agua te conviertes
yo quiero ser el cuenco donde bebas
el líquido caudal de los acuarios.
Alquimia de diluvios y torrentes,
cuando en agua te vuelvas
yo quiero ser un cántaro de barro. ©

Del libro De diluvios y andenes.

Recitado en radio UAI y en el Tortoni
en homenaje a Alejandra Pizarnik.

jueves, 31 de octubre de 2019

Un viejo blues

Con desvelo de notas taciturnas
tocaba un viejo blues pensando en ella,
evangelio sonoro de liturgia
desde el ritmo transido de las teclas.
(Tal vez no vuelva nunca).
Sol Fa Sol Do Re Mí. Vana tristeza,
y el eco rutinario de la lluvia
que repite su nombre sin respuesta.
En el pulso cansino de sus dedos
habita un torbellino de nostalgia,
de viejas cicatrices y recuerdos.
Melodías de antiguas remembranzas
que viajan en el tiempo
y suelen regresar como fantasmas. ©

Del libro Oceanario
Recitado en Radio UAI y en el Café Montserrat

lunes, 28 de octubre de 2019

Diluvio

"Algunas cosas se hacen tan nuestras que las olvidamos" (Antonio Porchia)

Hoy casi no me dueles, sólo heridas
de pálida presencia
delatan el esbozo de tu ausencia
como nubes de formas desvalidas.
Apenas un rumor, una abstinencia
de lágrimas vertidas,
tejidas
con un hilo de inocencia.
Ya no dueles, amor, doliste tanto,
océano vastísimo de un llanto
de acuático torrente;
diluvio universal de pena vana,
tal vez mañana
me vuelvas a doler, salvajemente. ©

Del libro Llevarás en la piel.

Recitado en el Café Montserrat y APL

sábado, 26 de octubre de 2019

Eva amante

—Nada puedo negarte, nada niego,
diriges el temblor de mi latido
y has sido
partícipe absoluto de este juego.
Virtuoso y estratego,
adánico de lunas y encendido,                        

decretas la pulsión del estallido
y el empeño litúrgico del fuego.
Ordena y obedezco, cuadratura
del círculo carnal de la conjura
que troca la manzana en maravilla.
Estigma del Edén en mi costado,
amado
portador de la costilla. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Tortoni y el café Montserrat.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Fruta amarga

"Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio..."   JMS.

Yo que tuve tu amor entre los labios
como un río de sed inagotable,
espiga de trigal alimentario
para saciar el vértigo del hambre.
Que probé de la flor, semilla y cardo,
al alba de novicios despertares,
tu boca de carmín y el tallo blando
del celo de tu carne.
Yo que todo tomé por alimento,
tu vientre, tu cintura,
las ingles, el ombligo, la garganta;
hoy elijo ayunar y en el desierto
de este empeño de hambruna
ya no quiero morder la fruta amarga. ©


Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI y Café Montserrat

lunes, 21 de octubre de 2019

Pócima

Hacen falta dos velas y un caldero
donde fraguar el alba,
una gota de lluvia por tu pelo,
una lágrima azul recién llorada,
el último jazmín de tallo nuevo
con las hojas más blandas,
un diluvio raudal de llanto ajeno,
una brizna minúscula de brasas.
Verter con delicado movimiento,
poción de espuma y agua,
hasta colmar el límite del cuenco.
Beber a discreción por la mañana,
como quien muerde fuego,
y sentir que nos quema la garganta. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI y en el café Tortoni.
Fotografía: Melania Brescia.

sábado, 19 de octubre de 2019

Contigo

"Donde no puedas amar, no te demores" (Frida K.)

Nada quiero contigo,
ni escándalo de piel ni amor encinto
ni el rojo laberinto
de tu ombligo
ni muérdago ni abrigo
ni el celo temerario del instinto
ni pena ni precinto
ni castigo.
Nada quiero, ni quiero
esquirlas de un diluvio pasajero
ni lágrima de sal que se derrama
ni luz de luna llena
ni solos ni descalzos en la arena

ni besos en la cama. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Recitado en el Café Montserrat.

jueves, 17 de octubre de 2019

Letras al paso

En un bar de agitado movimiento 
la pena inapetente del poeta 
escribe del dolor, hora completa, 
con tinta de su aliento. 
Detrás de la ventana la silueta 
de una niña ligera como el viento, 
desfila ante sus ojos y al momento, 
-pasó el amor-, anota en su libreta. 
Febril en su extravío 
apunta en el reverso de la hoja: 
-La lluvia nos aleja y hace frío 
y un otoño de besos se deshoja, 
la lágrima de lluvia que nos moja 
parece un escarmiento de rocío-  ©

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: César Rodríguez Musmanno.
Recitado en Radio UAI y en el Tortoni.

domingo, 13 de octubre de 2019

Mentiras veniales

Casi, casi, un bolero de amor.

—Dime que me quieres, miénteme al oído,
bajito, bajito, como una oración,
inventa con besos el juego prohibido
de la perdición.
Palabras, palabras sin ley ni sentido,
esquela de sueños en algún buzón,
que con un poema te salve de olvido,
que Joaquín nos cante en una canción.
Amante del alba, que el cielo te guarde
del amor cobarde,
espina y cardón.
Miénteme te quiero, después será tarde.
¿No ves como arde
la resina en llamas de tu corazón?  ©

Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: Sarah Bishop.
Recitado en el Café Montserrat y Radio UAI

miércoles, 9 de octubre de 2019

Centaura

Afrodita de luz, Venus guerrera,
Nereida de los mares del infierno,
centaura (zarpa y cuerno),
Medusa de indomable cabellera;
pupila de Minerva, cancerbera,
sirena de dorado desgobierno,
Perséfone fatal del fuego eterno,
serpiente con la cola de Quimera.
Sibila de profético latido,
deleite de tus besos y estallido,
conjuro, cifra, clave.
Ariadna laberíntica y sonora,
novicia de Pandora,
que guardas la esperanza bajo llave. ©


Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Tortoni y en el Café Montserrat.

jueves, 3 de octubre de 2019

Puntualidad

Cada lunes (puntual como un tren suizo),
a las ocho y cincuenta de la noche,
el dolor da tres golpes a la puerta
e irrumpe con hostil descortesía.
Procaz y caprichoso
se apoltrona en el cuarto que era nuestro
y a grito destemplado, burdamente,
enumera las letras de tu nombre.
Al antojo cerril de su aspereza,
con marital confianza
se prueba el centenar de tus perfumes.
Yo me sumo al incordio que provoca
y ante el mínimo gesto de descuido
le pongo triple llave al dormitorio. ©

Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Katia Chauseva.
Recitado en el Tortoni y el Café Montserrat.

miércoles, 2 de octubre de 2019

La insoportable levedad del amor

"El amor vive precisamente porque está en él la posibilidad de su ausencia" (Kundera)

Igual que las mujeres de Kundera,
con ademanes breves,
te vuelcas en mis manos y te llueves,
más liviana que el aire y más ligera.
Ardida y pasional, niña viajera,
de todo te conmueves,
del plateado destello de las nieves
y del largo transcurso de la espera.
Con los labios volcánicos y leves,
urgente de premuras y de hoguera
devuelves cada beso que me debes.
Doméstica hechicera,
no hay nada de mi boca que repruebes,
igual que las mujeres de Kundera. ©

Del libro De diluvios y andenes
Fotograma de la película "La insoportable 
levedad del ser"
Recitado en el Café Montserrat y radio UAI.

martes, 1 de octubre de 2019

Hoguera y lumbre

La desnudé con cierta cobardía
(no siempre la pasión es temeraria)
y huérfana de abrigo y necesaria,
como una flor tardía,
se deshojó en mis manos, geografía
de espiga  alimentaria,
carnal y hospitalaria
bajo la luz pacífica del día.
Y fuimos el amor de tantos modos,
en todos
los espacios concebidos.
Ardiente corazón, hoguera y lumbre
de roja certidumbre,
igual que dos metales encendidos. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Recitado en el Manzi y en Radio UAI.