viernes, 15 de abril de 2016

Como la lluvia

Con un viejo paraguas made in China
y un antiguo desvelo de entrecasa
volvías de la lluvia de la esquina
como un dolor que pasa.
Descalza, con el alma peregrina
de brumas y de brasa,
tenías por costumbre y por rutina
volver igual que un tren que se retrasa.
Mojada de los pies a la cabeza
trepabas a mi pieza,
lo mismo que una gata vulnerable.
Y cierta y testaruda
(furioso temporal, rosa desnuda),
te llovías de un modo interminable. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en radioUAI.