miércoles, 31 de mayo de 2017

Desayuno

Dichosa, con un beso,
me despierta febril cada mañana
y en el cierre nupcial de la semana

la declaro condesa de un "condeso".
Desayuno, caricias, "fogo preso", 
boca dulce de jugo de manzana, 
la condesa, liviana,
asciende sobre mí con suave peso.
Yo le quito la ropa de hacer noche

y en derroche
de amor la desabrigo.
Simulacro de sábanas de seda,

roja lengua que rueda
quitando las miguitas de mi ombligo. ©

Del Blog Apenas penas

martes, 30 de mayo de 2017

Pactos

Ella tiene dos gatos y un amante
y unos ojos color verde tristeza,
en el cuarto de sombras de su pieza
el olvido la lleva por delante.
Cada lunes de lluvia, Dios mediante,
con estricto discurso de firmeza

se jura terminar lo que no empieza
y peca de inconstante.
El frío del invierno la quebranta
y una pena le ciñe la garganta
con modales de terca acometida.
Sobre el fin de la tarde

se acobarda del modo más cobarde
y firma un armisticio con la vida.

Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: Fabián Pérez.

Siete besos al sur

"Hasta tocar el grito que te habita" (Tomás Segovia)

Siete besos al sur de tu ombligo 
un imperio de sal se amotina, 
incensario de savia y resina, 
alimento y abrigo. 
Evangelio de premio y castigo, 
como un río de escarcha marina, 
rosa tibia que oculta su espina. 

¿Quién pudiera tenerla consigo? 
Sietes besos al sur, solamente, 
aguamiel de espesado torrente 
en la orilla de un cielo lejano; 
remolino de viento y espuma, 
manantial que en la bruma 
se desborda de sed en mi mano. 


Del libro Oceanario..

La ventana de enfrente

La miraba a través de la ventana
con los ojos oscuros del deseo
(Julieta desvestida ante Romeo),
idílica y lejana.
Rehén de su mirada cotidiana
jugaba a imaginar el serpenteo
del hilo de su piel como un trofeo
de fina porcelana.
Lo mismo que una sombra silenciosa,                  
oceánica y borrosa,
repite cada noche el mismo rito.
Con suave indiferencia, ciega y muda,             
despacio se desnuda,
como diciendo: —Amor, te necesito.

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: Fernando Vicente.

lunes, 29 de mayo de 2017

Llevarás en la piel

Sobre tu piel dibujo abecedarios
de lírica escritura,
indicios del amor, cinceladura
de besos incendiarios;
en letras de carmín, epistolarios
de roja acupuntura,
aforismos de miel, literatura
de escritos milenarios.
Conjuros ancestrales de misterio,
secreto magisterio
de lúdico argumento discursivo,
que refieren al sino de la estrella
con la huella de tinta

con que escribo.

Del Libro Llevarás en la piel.

domingo, 28 de mayo de 2017

Mujer en verde

Mujer de verde mudanza, melancolía,
que llegas desde lo verde de la corteza,
destello verde del cielo del mediodía
me duele el pájaro verde de tu tristeza.
Tu beso de savia verde ya no me reza
ni verde tu boca verde muerde la mía,
los ojos del trigo verde de tu belleza
derraman lágrimas verdes de letanía.
Apenas tus labios verdes de verde luto
mordieron la pulpa verde del verde fruto
nació de mi mano un cauce de verde río.
Mordisco tinto de sangre de rabia verde,
de verde cuando el olvido te lo recuerde
el llanto verde que lloras se hará rocío. ©


Del libro Llevarás en la piel.
Fhoto by Carlos Casellas.

Canción de cuna para (en) cantar a una mujer

Amarillo limón, verde luna,
corazón (con acento),
que me bese tu boca o ninguna
con modales de libro de cuento.
Belicismo de gata gatuna,
religión y portento,
de tu mano de miel y fortuna
con destellos de luz me alimento.
Terrenal como un ángel sediento
que en tu amor desayuna,
soy el aire que entibia tu aliento
y alborota tu piel de aceituna.
Corazón verde luna,
amarillo limón (con acento). ©

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: Sara Bishop.

sábado, 27 de mayo de 2017

Verdes

Eran verdes sus ojos, consentía,
lo mismo que una tarde de tristeza
de verde soledad, delicadeza
de la melancolía.
Eran verdes de verde lejanía
y lánguida belleza,
como el verde que en flor se despereza
con íntima porfía.
Hojarasca de selva enmarañada
del pulso de la mar de su mirada
y el verde de su sed y su apetito.
Oro verde de luna,
incensario de olivo y aceituna.
Acaso tal verdor fuera delito. ©

Del libro Llevarás en la piel.

Semidioses

"Cuando tú te desnudas, se me hace poesía la boca"

Se quisieron a muerte como dioses
de Olimpos desterrados,
con los ojos en llamas, afiebrados,
urgentes y feroces.
En la pira de sangre de sus voces,

por los cuatro costados,
nombraban al amor, enamorados,
a golpe de caricias y de roces.

Dichosos de tormento

se bebieron de savia y alimento
en oscuro deleite de saliva.
Con modales de roja dictadura,

en plan de desmesura
se legaron la piel en carne viva.  ©

Del libro Llevarás en la piel

Pintura: S. Carter

jueves, 25 de mayo de 2017

De diluvios y andenes

De diluvios y andenes
se yergue nuestro amor en la distancia,
pluvial en el trajín de sus deberes
y espeso de palabras.
Lo mismo que un jazmín entre papeles
de pétalos de savia,
expuesto al evangelio de sus leyes
y a líquidas andancias.
Apuro de tu sed sobre mi boca
y el beso de los labios que resiste
urdido en un hilván de miel silvestre.
Con afanes de tarde tormentosa
la lluvia nos elige 
y somos como el agua, transparentes. ©

Poema que cierra el libro De diluvios y andenes.
Foto: By Carlos Casellas (portada del libro)

La petit morte

Anaís se convierte,
profesa el catecismo del deseo.
—En todo hombre creo,
es esa la consigna de mi suerte.
Y rompe en un diluvio que se vierte
en lánguido temblor de jubileo,
revuelta, fatalismo, contoneo
y la pequeña muerte.
Se astilla desde el centro del abismo,
arenga y exorcismo
al borde del umbral más absoluto.
Y a morirse de largas desnudeces
después de los despueses
en la roja agonía de un minuto.

Del libro Llevarás en la piel.
Foto: Steve Ullrich.

miércoles, 24 de mayo de 2017

De sangre verde

"Y morirme contigo si me matas..."  (JS)

Por la orilla del mar, corriente arriba,
el lagarto varón y su señora
navegan sobre el polvo de la aurora
como barcos que van a la deriva.
Afiebrados de amor en carne viva
y en plan de densa flora
se rozan con pasión devoradora
en un claro torrente de saliva.
El rugoso reptil de piel oscura
bosqueja de su amada la figura
dejando una señal que la recuerde.
Con dientes afilados
le muerde el corazón por ambos lados
y brota un vendaval de sangre verde. ©

Del libro De dluvios y andenes.
Dibujo: Horacio Guerrieri.

martes, 23 de mayo de 2017

Mis manos

Aquellas que ciñeron tu cintura
en las horas felices del verano,
las del roce febril de la ternura,
mis manos;
las erectas de fina arquitectura,
las feroces de tirios y troyanos,
las del hondo delirio de locura,
mis manos;
las formales de amable compostura,
las del arduo teorema cartesiano,
aquellas del azar y la conjura,
mis manos;
las voraces de larga desmesura,
las filosas de empeño cirujano,
las errantes, las tibias, las oscuras,
mis manos;
las urgentes de noches de premura,
las que funden lo sacro y lo profano,
las prolijas de hilvanes de costura,
mis manos;
las del íntimo don de la escritura,
las piadosas de amor samaritano,
las procaces, las torpes, las impuras,
mis manos;
las ardidas de terca quemadura,
las del cósmico incendio cotidiano,
las hambrientas de roja mordedura.
Mis manos.

Del libro Llevarás en la piel.
Photo: Casellas´s hands.

domingo, 21 de mayo de 2017

Bien...Venirse

Y arder desde el torrente de la sangre...

Llega. Desgobernando el aire, llega,
blandiendo los furores en la mano,
litúrgico y profano
por el surco febril en que navega.
Insomne vendaval de furia ciega,
diluvio de verano,
al mando del impulso más tirano
y el íntimo delirio que despliega.
Puntual en el deleite de tu boca,
turbión, cristal de roca,
garante de los besos y estratega.
Artífice supremo de la vida,
a pulso de embestida,
llega. ¡Llega!

Del libro De diluvios y andenes.

viernes, 19 de mayo de 2017

Era la boca tuya

Aquellos ojos de tristeza verde,                 abrevadores de la sed y el pulso,
imperativos de un ardor de fiebre,
eran los ojos tuyos.                                             Aquellas manos que sembraban rosas          
en el comienzo de la nueva luna,                               reparadoras de las almas rotas,
eran las manos tuyas.
Aquellos pechos de maná del cielo,
como presagios de carnal conjuro, 
tizón de leche de mis labios secos, 
eran los pechos tuyos.
Aquella boca de abrigado manto,
pecaminosa de infantil ternura,
que obraba besos como Dios milagros,
era la boca tuya.

Del libro Llevarás en la piel.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Don Mario

A modo de inventario
amenguará la luna del desvelo
y un niño de ancho duelo
dirá su parlamento funerario.
En ayuno de sed involuntario
se secarán la rosa y el ciruelo
y un pájaro de hielo
redactará la miel de un obituario.
No servirá ningún abecedario,
ni homilía de llanto ni pañuelo,
ni tinta de exorcismo literario,
ni salmo de consuelo.
Lo escoltarán los ángeles en vuelo
y partirá Don Mario.

(Para escribir sonetos en el cielo) ©

Del libro Oceanario.

lunes, 15 de mayo de 2017

Tejer (la lluvia)

Cual si fuera la Penélope del cuento,
ella teje en soledad, pero quién sabe
si no esconde en el tejido el argumento
de esperar por otro hombre en otra nave.
Punto raso, punto cruz, presentimiento
de creer que en el amor está la clave,
alegría del revés, embrujamiento
de llevar el corazón con doble llave.
Al conjuro del hilván y de la lana
(carrusel de dicha vana),
se confunde con el resto de la gente.
Tejedora en el umbral del fatalismo,
pena ciega ante el abismo
que la tiene melancólica y ausente.

Del libro Oceanario.
Fotografía: Peter Lindbergh.

sábado, 13 de mayo de 2017

Festín

Dispuso la vajilla
con arte de gourmet aficionado,
las copas de cristal y el azulado
mantel de redecilla.
Colgadas del respaldo de la silla
las compras del mercado.
Ella vino vestida de pecado,
como suele venir la maravilla.
Liturgia terrenal de cita santa,
festín de la garganta
que corta como el filo de la roca.
Voraz, la desnudó con ardimiento,
y por toda promesa de alimento
se la llevó a la boca. @


Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Sasha Neret.

miércoles, 10 de mayo de 2017

Trola

De la serie "Poemas dedicados"

Ni sota de barajas españolas,
ni artista de avant garde, ni liberada,
ni actriz, ni porno star, ni gata alzada.
¡Trola!
De la Zeta a la A, solita y sola,
de "Liniers a Estambul", desangelada,
ni maja, ni desnuda ni arropada.
¡Trola!
Ni musa de borrachos ni poetas,
ni reina de ajedrez, ni dama inquieta,
ni virgen rescatada de las olas,
ni beso de carmín, ni loba en celo,
ni novia con ajuar de terciopelo.
¡Trola!  ©

Del libro Llevarás en la piel.
Ilustración: Sara Bishop.

Cibeles (casi otra historia de amor)

"Y al pasar por la Cibeles
quiso sacarla a bailar un vals,
como dos enamorados y dormirse acurrucados
a la sombra de un león.  (J. Sabina)

Atalanta e Hipómenes, leones
uncidos al carruaje de Cibeles,
al son de los cinceles
van moldeando sus áureos corazones.
Esculpidas en mármol sus facciones
y el oro de las pieles,
en cortejo de tristes oropeles
avanzan al tronar de sus pulsiones.
Las melenas de avaro movimiento
se mecen contra el viento
en un duelo de reyes sin corona.
Avatares de rabia y de tormento,
tras un mar de cemento
se desgarra un león por su leona.  ©

Incluido en el libro llevarás en la piel.

Noviembre del 2008.

domingo, 7 de mayo de 2017

Gota a gota

Ardorosos, voraces y desnudos,
en turba de latidos,
feroces, incurables, bendecidos,
ciegos, mudos;
en vigilia de fiebre, testarudos,
igual que una manada de rugidos,
susurros y gemidos,
hoguera del instinto, besos, nudos.
Lo mismo que dos lobos al acecho
con hambre insatisfecho
y celo terrenal de fe devota;
en diluvio de líquida promesa,
turbión de mar espesa
que nos moja por dentro, gota a gota.  ©


Del libro Oceanario.
Pintura:Nicoletta (bendita Nicoletta).

miércoles, 3 de mayo de 2017

Tauromaquia

Para Rafael Alberti

Soy un toro que embiste ciegamente
el espumado mar de tu cintura,
ariete y cornadura
con filo de puñal incandescente.
De cuernos, combatiente,
en celo de filosa mordedura,
carnal fruta madura
de simiente.
Arena donde soy tu contendiente,
abismo y hendidura,
igual que un bisturí benevolente.
De sangre las encías y de albura,
taurina dictadura
con que beso tus ingles y tu frente.

Del libro De diluvios y andenes.

lunes, 1 de mayo de 2017

Titiritero

"Mojándolo todo..." (L.E. Aute)

Febril titiritero,
dirijo el mecanismo de tus manos
y al paso secuencial de los veranos
desato de improviso un aguacero.
Te llueves, por llover, un año entero,
de impúdicos diluvios cotidianos,
procaces, lujuriosos, puritanos,
del último al primero.
Espesa y tormentosa,
la lluvia que procede de la rosa
floral que te sentencia,
con suaves ademanes de lirismo
germina desde el fondo del abismo
y te pone a llover en penitencia.

Del libro Oceanario.
Fotografía: Lilya Corneli.