viernes, 23 de diciembre de 2016

Señor desvestidor

Señor desvestidor cuando disponga
puede quitarme el peso del vestido,
usted sabe que el tema de la ropa
no va muy bien conmigo.
No hace falta valerse de maniobras
ni urdir disquisiciones sin motivo,
sólo bastan sus manos laboriosas
y el empeño cordial del buen vecino.
No soy de las que exponen argumentos
odiosos y confusos
para negar el tallo de mi cuerpo.
Si manda desnudarme me desnudo
y en plan de buen amor le pertenezco.
Reclame por lo suyo.

Del libro Oceanario.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Apetito

Primero fue tu piel, después el hambre
y el pulso de la sed y el arrebato
de arder desde el conjuro de la carne
lo mismo que dos tigres incendiarios.
Dichosos contrincantes
pulsando la secuencia de los astros,
sujetos al gobierno de la sangre
y al rojo imperativo de los labios.
Volcánico ademán de mordedura,
tizón de pan caliente
en la fragua ardentísima del fuego;
como lobos de amor en la nocturna
liturgia de la fiebre
y en la tórrida yema de los dedos. ©

Del libro Llevarás en la piel.

Y derramarse

Breve cielo,
tu cama de cristal y de trinchera
parece el escenario de una hoguera
donde escuece el desvelo.
A fuerza de quererte te cincelo
con modales de savia limonera,

oficio diligente de la espera,
vigilia del consuelo.
Con afanes de rojo desvarío
te surco como un río
al íntimo gobierno de la llama,
y erecto de ternura
me vuelco en el ojal de tu cintura
lo mismo que un licor que se derrama. ©

Del libro De diluvios y andenes.

martes, 20 de diciembre de 2016

Intemperie

Con livianos modales de ternura
y los ojos azules de tan verdes,
me toma de la mano y me pregunta:
¿Volverás a quererme?
Cómo decir que nunca nadie nunca
nos querrá para siempre,
que el amor tiene el tono de la lluvia
entre gris diluvial y gris ausente.
Que sabe a soledad y a rosa mustia,
a beso a la intemperie,
a lágrima de sal en la penumbra.
Y ella, que en cristales se disuelve,
reitera su discurso de liturgia:
—¿Volverás a quererme? ©

Del libro de poemas Oceanario.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Menaje nupcial (cuento de acero inoxidable)

Romance de metal en la cocina, 
se casa el tenedor con la cuchara,
desfile de parientes y algazara 
de viernes de oficina. 
Ajuares con remiendos de cortina
destacan de la niña, mango y cara,
y el amante con ínfulas de vara  
exhibe su prestancia masculina.
Altivo y señorial (pero sencillo),
jurídico el cuchillo  
recita cuatro frases pertinentes, 
y la novia de cóncava ternura 
prendada del galán que la captura 
transige al apetito de sus dientes.

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Bob Carlos Clarke

domingo, 18 de diciembre de 2016

Jamás lluvia ninguna

"Y hay tanta soledad arrepentida..." C. Barocela.

Ya no nombra tu voz aquellas cosas
que nombrábamos juntos, 
los besos que dejabas en mi boca
con torrencial empeño de diluvio;
la llaga del adiós y la congoja
de ver morir la luna en el preludio,
mis manos que te privan de la ropa,
el junco de tu vientre tan desnudo.
Y afuera llueve tanto

que se nos vuelve mar esta nostalgia
de lágrimas oscuras.
Torrente que deslía por tus labios
y anega mi garganta,
como nunca jamás lluvia ninguna. ©

Del libro Oceanario.

Recitado en Radio UAI.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Parco de amor

Con modales de tipo introvertido,                    pudoroso de amor le dio la mano,
sabía del impulso contenido
y el hambre franciscano.
Tenía cierta cosa del olvido,
estricto y espartano,
como un rayo de sol anochecido
o un anuncio de llanto cotidiano.
Ella en cambio, hoguera y estallido,
con tesón artesano 
se quitó la armadura del vestido,
y el hombre en su desgano,
quiso ser la razón de su gemido,
su exorcismo de sed y su verano. ©

Del libro Oceanario.
Dibujo (maravilloso), de Leandro Lamas.

viernes, 16 de diciembre de 2016

Inicio

Génesis 1:27: Y Dios creo al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo; varón y hembra.

¿Cómo llamar las cosas a su paso?
Cavila Adán cercado por la duda?
Serpiente colosal, ave menuda,
confín de cielo raso.
¿Cómo decir adiós, Caín, fracaso,
diluvio universal, espina aguda?
¿Qué nombre llevarás mujer desnuda
al filo del ocaso?
¿De qué modo, tus muslos y tu pelo,
el círculo de sangre de tu celo,
tu sed de boca nueva?
¿Cómo nombrar las cosas por su nombre?
Preñez original, mujer del hombre.
Eva serás para mis manos. Eva. ©

Del libro De diluvios y andenes.
Dibujo: Alfa Robles.

martes, 13 de diciembre de 2016

Ficciones

Decía ser la Maga de Rayuela
(Cortázar de por medio),
para fugar del hábito del tedio,
que rojo de nostalgia la encarcela.
El Río de la Plata la desvela
sin luna de alquitrán y sin  remedio,
cautiva del asedio
de inventarse una vida paralela.
Era gris, de ese gris de tinte oscuro,
lo mismo que un conjuro
que a filo de puñales la traspasa;
una sombra difusa de si misma,
acaso una llovizna,
tan lejos de París (y de mi casa). ©

Del libro Oceanario.
Ilustración: Erika Kuhn.
Recitado en radio UAI.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Modi

"Cuando conozca tu alma, pintaré tus ojos"

Modigliani dibuja un desconsuelo
de tristeza callada
y ante tanta belleza deslumbrada
las botellas se apiñan por el suelo.
Reclina su cabeza la modelo
de cuello vertical y delicada,
nocturna su mirada
como pozos negrísimos de cielo.
La muerte lo vigila
y roza el arenal de su pupila
con un beso de frágil confidencia.
Infortunio de sed y vino tinto

y el hondo laberinto
de morir contra toda indiferencia.

Del libro llevarás en la piel.

Pintura: Modi.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Descalza

Descalza,
sorteando los rigores de la lluvia
y el abismo del aire,
cuando rota la luna en el espejo
astilla el alhajero de tu llanto.
Con agobio de pájaros insomnes
que anidan en el centro tu boca
como lobos de rabia.
En puntitas de pie, como el silencio
sepulcral la noche,
huyendo del crepúsculo y el frío
que hiere la pupila de tus ojos.
Tan lejana de mí, tan imposible,
como un ángel a punto de inmolarse. ©

Del libro Llevarás en la piel. 
Recitado en Radio UAI.

martes, 6 de diciembre de 2016

Letanía (canción de cuna naval)

"Esa es mi patria, alredeor no hay nada" (JS)

Al este de tus ojos (geografía
de barcos encallados en la arena),
peñón de Gibraltar, mujer-sirena,
navego por hacerte compañía.
Valiente travesía
sorteando el arrecife de la pena,
estuario musical de mar serena
donde busco tu boca con porfía.
Lejana patria mía,
antiguo continente de azucena
que abraza el espinel de la bahía;
estela del amor en cuarentena,
coral playa morena
que nombro con tesón de letanía. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Y anocheces

Desnuda y virginal me perteneces
en piel y sangre entera,
abismo incandescente de la hoguera
donde tejes la noche y anocheces.
Al alba de tus blancas desnudeces
estalla en un jazmín la primavera,
tizón, mujer primera
que en mi boca diluvias y floreces.
Ardor con que proclamas
ser parte imperativa de las llamas
que siempre van contigo.
Astilla de mis huesos
con que enciendo la pira de los besos
en la fragua redonda de tu ombligo.

Del libro Oceanario.
Fotografía: David Izochukwu.

Nora

Una noche en Dublín o en cualquier parte

Se amaron (como tantos), a deshora,
a ráfaga de lágrimas y besos,
hirientes, pornográficos, obsesos.
James y Nora.
Rehenes del imperio de la aurora,
impúdicos y espesos,
urgencia de la sangre y de los huesos 
con terca voluntad devoradora.
Al filo conyugal de la locura,
los dos en la conjura
de arder en el delirio de la hoguera.
Rescoldos de lujuria pecadora,
James y Nora,
la última pasión. Y la primera.

Del libro Oceanario.
Ilustración: John Nolan

lunes, 21 de noviembre de 2016

Ateismo

Eres, desnuda, 
un festín fabuloso 
para mi boca.

Desnuda como un sol recién nacido
en mis brazos te ovillas 
y un embrujo de rojas maravillas 
pregona el ardimiento de un gemido. 
Rueda el negro vestido 
por el duro respaldo de las sillas 
y una lluvia de gotas amarillas 
augura el espiral del estallido. 
Somos peces de luz en el estuario
igual que un lucernario 
que azula el devenir de la marea. 
Suplicio y alborozo,
rehén del corazón más religioso 
y la piel, que es atea. 

Del libro Llevarás en la piel. 
Foto: Sabrina Darcos.

jueves, 17 de noviembre de 2016

AviZoo

Zorro gris, receloso de encelo,
busca zorra de esbelta figura,
inclinada a la buena lectura,  
Baudelaire, Marechal, Pirandello.
Que destrabe las puertas del cielo
en motín de enconada conjura
con la llave de abrir la locura
de rodar de pasión por el suelo.
Y se prenda de fuego conmigo
(pura brasa encendida),
a la vez virginal y blasfema.
Si la zorra del cuento que digo
de algún modo se siente aludida
presentarse al final del poema.
 
Del libro De diluvios y andenes.

martes, 15 de noviembre de 2016

Como un cielo de plomo

"Echo de menos tus manos, me conocían tan bien" (la chica del puente)

Me duelen estas manos de no usarlas contigo,
esta espina filosa a los besos clavada,
la lluvia interminable que tizna la mirada
de estos ojos que llevo con rencor enemigo;
me duelen estos labios de enconado castigo
que no llaman ni nombran el amor y la nada,
el pálido espejismo de luna destemplada,
sin aliento ni abrigo.
Me duele cada cosa como un cielo de plomo
de cobarde tristeza que se rompe en pedazos,
la voz deshilvanada con que te nombro, como
si una rosa de espanto germinase en mis brazos.
Y este otoño de nadie y el amor con que digo,
me duelen estas manos de no usarlas contigo.


Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 11 de noviembre de 2016

Omnipotencia

Eva juega al olvido
y reparte a su modo la baraja,
la pena en la que viaja
la deja a contramano del latido.
Tiene un solo vestido
que le sirve de escudo y de mortaja,
en un beso de ausencia se desgaja,
igual que un lobo herido.
Embiste contra todo y se desboca
de piel y sangre nueva,
armada de un puñal y una cuchilla;
convierte en oro blanco lo que toca
y en rabia se subleva,
jurando que le sobra una costilla.

Del libro De diluvios y andenes.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Predicciones

El horóscopo augura sed y olvido
(tatuados en la palma de mi mano)
y lluvia para el resto del verano,
pero hoy no ha llovido.
Predice un desconsuelo concebido
con rigores de axioma cartesiano
y un discurso febril de amor lejano,
con nombre y apellido.
Anuncia tres domingos de tristeza
y un lunes de benéfica fortuna,
pero habrá que esperar ciertas señales
de azar o de certeza,
y buscar en la borra de la luna
un indicio de besos celestiales.

Del libro De diluvios y andenes.
Foto: Lilya Corneli.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

In memorian

En memoria de mis abuelos

Atesoro el recuerdo de su testa canosa
y el andar ceniciento de su paso bendito,               acunaba en sus manos un jardín infinito
donde ardía la rosa.                                                   Una pena de ausencia se llovía morosa
por sus ojos celestes, como un terco delito
de extrañar otro tiempo, otra luz, otro rito
de nostalgia forzosa.
Me contaba del aire, el arado y el trigo
y entre lunas de escarcha regresaba conmigo
a otra playa lejana,
era amigo del viento y en las noches volvía
a su patria de entonces con aquella porfía
de armazón catalana.

Del libro llevarás en la piel.

martes, 1 de noviembre de 2016

Antojo

Amar con el aliento estremecido
hasta quedar exánimes de besos,
sujetos a la boca hospitalaria
y al íntimo estallido.
Tan lejos del dolor y del olvido,
con el rojo discurso de los huesos,
desafiando la muerte temporaria
del último latido.
Agónicos los dos y necesarios
y vándalos y necios y apetentes
de vértigos sumarios,
devotos de rituales confidentes,
como lobos lunarios
librados al antojo de sus dientes.

Del libro Oceanario.
Pintura:Nicoletta.

lunes, 31 de octubre de 2016

Puntualidad

Cada lunes (puntual como un tren suizo),
a las diez de la noche,
tu dolor da tres golpes a la puerta
y embiste contra todos mis recuerdos;
tiránico de espinas
despliega  su noctámbulo quebranto
y rojo de nostalgia me conjura
con ciega vocación de prepotencia.

Altivo de rencores
ocupa el otro lado de la cama
sin un mínimo gesto de congoja,
me llama por mi nombre y me conmina
a recordar el tuyo,
igual que una tristeza interminable.

Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Katia Chauseva.