sábado, 1 de octubre de 2016

Octubre

Jugabas a inventar que me querías
(desnuda y con sombrero),
y yo, determinado caballero,
libraba tus batallas y las mías.
Serena en el pasaje de los días,
era octubre en tus labios (o febrero),
presagio de aguacero
en tu boca de largas lejanías.
Pequeño corazón de risa oscura,
corcel, cabalgadura
del río de la sed que va contigo;
febril y escandalosa
en el rojo deleite de la rosa
que late sur a tientas de tu ombligo.

Del libro Oceanario.

21 comentarios:

Carlos dijo...

al sur de la galaxia de tu ombligo...

Tita dijo...

Que lindo este Octubre Carlos,cuanto más lo leo más me encanta ,la primera vez me impacto,genial.

Preciosa la imagen,siempre aciertas en ese tema tus imagenes son perfectas para cada soneto.

Yo ayer deje un comentario en la entrada anterior,no debio pasar por lo que veo.

Un besote amigo.

Carlos dijo...

Octubre es siempre lindo, Ana (porque es mi cumple) jejeje.

Si prestas atención verás que en la mayoría de mis sonetos, en los cusrtetos, rima el primero con el cuarto verso y a su vez comparten la misma rima, el dos con el tres, en este caso rima el 1 con el 3 y el 2 con el 4. Esta disposición se denomina serventesio.

La imagen es muy bella y contiene el espíritu del soneto. (creo) :)

No he visto el comentario al que aludes.

(si pasas por FB dejé unas fotos de la presentación que hicimos en la Botica)

Beso grande.

Carlos dijo...

y yo, tu carcelero, anudaba tus manos con las mías...

Rembrandt dijo...

El soneto es precioso, Ud. siempre encuentra la manera de expresar sensualidad de una forma que llega tan sutilmente que es un disfrute para los sentidos, me encanta.

"...del río de la sed que va contigo..."

Lo abrazo y leerlo es absolutamente gratificante mi estimado Poeta, aquí y en mi sitio.
REM

Anónimo dijo...

sé que nunca merecí versos tan bellos

Carlos dijo...

Me encanta encantarte (allá y aquí) :)

Me gusta el desafío de bordear la sensualidad calzado con zapatitos de raso.

Un beso grandote, debajo de la copa del bombín.

Carlos dijo...

y era octubre en tus labios...

Carlos dijo...

Solo nosotros sabemos estar distantemente juntos... (JULIO) feliz cumple.

Francisca Quintana Vega dijo...

Genial.

Carlos dijo...

Gracias Francisca.

Un beso.

Carlos dijo...

pequeño corazón de risa oscura...

Vivian dijo...

Bellísimo, en especial el primer verso!
Ay...

Un beso!
Espero estés bien, feliz, satisfecho, y todos los etcéteras.

Carlos dijo...

y era octubre en tus labios, miss Vivian, lo presiento.

Estoy bien, feliz, satisfecho y el resto de los etcéteras. Deseo lo mismo para su tropical existencia.

Un beso y un havanera. (no se pierda que es de mala educación)

Tita dijo...

Siempre me encanto este soneto,esa sutileza con la que lo cuentas es genial.
Un besote y buen fin de semana.

Carlos dijo...

Gracias Ana, octubre siempre es un buen mes y un buen soneto. :)

Un beso grande.

Rembrandt dijo...

“…en el íntimo orgasmo de la rosa…”

No me canso de leer tus sonetos y con cada lectura encuentro un motivo para disfrutar de la sensualidad que siempre ofreces.

REM

Carlos dijo...

Valoro tu espíritu estoico que no se cansa de leer mis sonetos, mis sonetos tampoco se cansan de ser leídos por ti. :)

Besos de lectura repitente.

Carlos dijo...

Una mujer con sombrero...

https://www.youtube.com/watch?v=pgo71qR8nN8

Carlos dijo...

Décimas sin ton ni son

Octubre de tibio vuelo
sobre la verde mañana,
dicha de oscuro deseo,
beso de azúcar quemada.
Digo tu nombre de fuego,
rozo el carmín de tu enagua,
y te desnudo con miedo
en el principio del alba.
Octubre para mis dedos
que van tejiendo tu espalda,
y este pecado tan negro
en el confín de la cama.
Rezo tu nombre de cielo,
muerdo tu sed en la almohada,
lo mismo que un fruto nuevo
de tibia corteza blanda.
Octubre de amor primero,
cumbre de luz en la casa,
como dos tigres en celo,
largos de bocas y garras. ©

Carlos Casellas,

Carlos dijo...

Soneto de extraños días

Recuerdo que era marzo en tus ojeras
de junios afiebrados,
que la rosa dolía demasiado
y el jazmín replegaba sus banderas.
Domingo de un amor desordenado,
hilando primaveras
y el beso de tu boca a mi costado
ardiendo en un crepúsculo de hogueras.
Recuerdo tus abriles, tan en llamas,
arengas y proclamas
de amarnos en empeño de alegría.
Y el amor de los dos (callado y triste).
Recuerdo que te fuiste
y era octubre en tus labios, y llovía. ©

Del libro llevarás en la piel.