martes, 30 de enero de 2018

Torrencial

Diluvio y llanto,
dos maneras que tienes
de ser lo mismo.

Traías tanta lluvia entre las manos,
llovías de tal modo,
que antiguos medidores de tormenta
salieron de su cauce sin retorno.
Algunos comerciantes oportunos
hicieron en abril su mes de agosto
exportando paraguas de la China
a precios irrisorios.                                  
Eras toda diluvio y diluviabas
con sed de rosa nueva
tras el mudo paisaje del otoño.
A porfía de lluvias y empapada
de líquida tristeza,
desde el terco torrente de tus ojos. ©

Del libro De diluvios y andenes.

domingo, 28 de enero de 2018

La más triste de todas la mujeres

Volvía del amor con cierta pena
de haber cruzado en vano
la larga travesía del verano.
Igual que una sirena
varada en el abismo de la arena,
trayendo en cada mano
un enjambre de espanto cotidiano
y un oscuro retoño de gangrena.
Hiriente soledad que la castiga
y escombra su latido
a punta de cuchillos y alfileres.
Soledades de cardos y de ortiga,
lo mismo que el olvido.
La más triste de todas las mujeres. ©

Del libro Oceanario.
Recitado en Radio UAI.

sábado, 27 de enero de 2018

Adiós

"Los amores cobardes...  (SR)

Rompecabezas
de una cierta tristeza
desangelada,
que nos enlaza
con la terca coraza
de su mirada.
Fuimos apenas
el jirón de una pena
desgarradora,
amargo fruto
del más breve minuto
de largas horas.
Dos soledades
de ruinosas ciudades
en cuarentena,
como dos ríos
que tiritan de frío
sobre la arena.
Tan sin abrigo,
como dos enemigos
del mismo bando,
que no han sabido
enfrentar al olvido,
como ni cuando.
Las cicatrices
de las horas felices
vendrán conmigo.
Adiós, me dices,
como dos aprendices.
Adiós, te digo.


Del libro Oceanario.
Fotografía: Kataryna Rzeszkowska.

viernes, 26 de enero de 2018

Nicanor

Chile - 1914 / 2017

Ha muerto Nicanor, antipoeta,
"cabeza fría, corazón caliente",
con tres cruces de versos en la frente,
a toque de retreta.
El viento de la vida en la veleta
detuvo su trajín, eternamente,
y el tiempo, cuesta abajo en la corriente,
puso llave a la puerta más secreta.
Tenaz "tierrafirmista decidido",
no podrá la cizaña del olvido
lograr que la palabra quede quieta.
Te has ido Nicanor (mentira vana,
ayer por la mañana).
El hermano más hondo de Violeta. ©

Recitado en Radio UAI.

martes, 23 de enero de 2018

Palomas

Sin encono de almas me despido,
ni esquirlas en los dedos,
ni miedos
ni acechanzas de latido.
Dejemos este amor recién nacido
librado el exorcismo de sus credos
en ruedos
venturosos del olvido.
Aquello que fue luz y pena oscura,
conjura

de pasión y desconsuelo,
huyó como un corcel desobediente
dejándome en la frente
palomas al desbande de su vuelo.


Del libro Llevarás en la piel.
Fotografía: Tommy Cavarela.

sábado, 20 de enero de 2018

Nada

Impulso fuimos
y al impulso del viento
nos deshicimos


Esos dos que a filosa dentellada
compartían a besos
el hambre temerario de los huesos
y el pan de la mirada.
Esos dos con el alma alborotada
de ayuno colosal y labios presos,
espesos
de pasión almibarada,
ya no mueren de amor ni de ceguera
ni estallan en la hoguera
de una brasa de luz amotinada.
Igual que una postal de  vidrios rotos,
oscuros y remotos,
esos dos, ya no se importan nada. ©


Del libro De diluvios y andenes
Ilustración: Nicoletta

domingo, 14 de enero de 2018

Tinta y papel

"Una mujer se ha perdido
compartir el delirio y el polvo"  (S.R.)

Entre tinta y papel me consuelo,
mal escribo tu nombre marchito
y te quito del centro del cielo,
como un grave delito.
Letanía de amor paralelo,
de pasión y apetito,
que no cabe en tu blanco pañuelo
ni en la gota de llanto infinito.
Pena mía,
soledad de liviana porfía
que en tus besos ayuna.
Sólo queda quemar vela y nave,
dar dos vueltas de llave
y esperar que se ponga la luna. ©

Del libro Oceanario.

sábado, 13 de enero de 2018

Amor sin barreras

Manhattan se apenumbra, solamente
la luz de unas bombillas
y en medio de la noche dos pandillas
entorpecen el paso de la gente.
Montescos de furor, salvajemente,
a fuerza de rencores y rencillas,
despliegan sevillanas y cuchillas
con malicia creciente.
Un “yanky” se enamora de María
y hasta el último día                                                         comparten un amor de mala suerte.
El odio, religión de amargo fruto,
exige su mitad de sangre y luto.
Como siempre al final gana la muerte. ©

Del libro Llevarás en la piel.

Fotograma de la peli West side story.

jueves, 11 de enero de 2018

Y tu te irás

"Y tu te irás.
Y seguirán los pájaros cantando", *
la lluvia nuevamente en los cristales
entonará su salmo de tristeza.
Renacerá la flor, igual que siempre,
y el beso desprendido de tu boca
alumbrará con celo de nostalgia
el peso de la noche más oscura.
Ritual de reincidencia que repite
el eco de tu nombre,
lo mismo que la vana letanía
del rojo catecismo de la ausencia.
"Y tu te irás.
Y seguirán los pájaros cantando".

(Siempre) 

* Sobre un poema de Juan Ramón Jiménez.

miércoles, 10 de enero de 2018

Siempre

Tengo un vago recuerdo de la ropa tendida
en el fondo de casa
y una joven muchacha aromando a vainilla
los orondos manteles y las sábanas blancas.
Más liviana que el aire, la sostiene la brisa,
y si cierro los ojos me parece que canta
con un tono bajito de nostalgia sencilla,
vidalitas y zambas.
Otoñal de memoria, se confunde en mi risa,
mariposa celeste de pacífica alas
bajo el sol de septiembre.
Artesana de besos, defendiendo la vida
del dolor que desarma

y al arribo del sueño me parece que vuelve. ©

Del libro Llevarás en la piel.

viernes, 5 de enero de 2018

Pablo

"Todo lo que puede ser imaginado es real" (Pablo Picasso)

Cuando Pablo dibuja una mujer
y la segmenta en cubos y cuadrados,             
con ojos afiebrados                                               concibe un nuevo modo de creer.
A punto de morder,
la boca vertical y a los costados
los senos como dos acantilados
de un rojo amanecer.
Las ingles, el ombligo, la barbilla,
el cuello de angulada maravilla,
con forma de alfiler,
el pubis, la nariz, el vientre plano,
sujeto al desvarío de su mano,
cuando Pablo dibuja una mujer.

Del libro De diluvios y andenes.
Pintura: Pablo.

jueves, 4 de enero de 2018

La Reina y el hombre rana (Cuento naval)

Se puso vestimentas de hombre rana,
snorkel y visera,
y saltó al manantial de la pecera
por salvar a la Reina soberana.
Dio la vuelta manzana
portando una espadita de madera
y la dama del agua, prisionera,
le abrió su corazón como ventana.
—No temo a tiburones, dijo el buzo,
ni al bagre ni al merluzo
y se lanzó a nadar corriente arriba.
En la rada del puerto más lejano
la tomó de la mano,
como novios de amor a la deriva.

Del libro de poemas Oceanario.
Dibujo a medida: Roberto Marín.