domingo, 21 de agosto de 2016

Lloverse

Anaís desabrocha su vestido,
un botón, otro más, otro y desnuda,
sin vergüenza ni duda
se entrega al vendaval de su latido.
Piadosa ceremonia del gemido
que la ciñe y la escuda,
espina vertical de pena aguda
que atraviesa su vientre florecido.
Deleite de entrecasa,
vigilia, cuaresmario, viento, brasa,
diluvio que no cesa;
allí donde mi mano la consiente,
tan hondo, que hondamente
estalla en un temblor de lluvia espesa.

Del libro Oceanario.

15 comentarios:

Carlos dijo...

Anaís desabrocha su vestido...

Tita dijo...

A veces las ceremonias pueden tener una gran fuerza sensual como tu soneto y ser tan poderosas como la entrega total.

Estalla en un temblor de lluvia espesa.

Un besote grande,estoy lisiada te contare.

Carlos dijo...

Ana, entre el hombre y la mujer hay rituales sagrados, ceremonias de arder un mismo tiempo.

Anaís lo sabe.

Un beso y recupérate pronto.

Carlos dijo...

espina vertical de espina aguda que traspasa su vientre florecido...

María Bote dijo...

"Vigilia, cuaresmario, viento brasa"

Es genial tu poesía, amigo Carlos. Me encanta leerte.

Besos y buena semana. María

Carlos dijo...

Gracias María, me alegra que te guste leerme.

Un beso.

Carlos dijo...

Ceremonia piadosa del gemido que la ciñe y la escuda...

Rembrandt dijo...

"...diluvio que no cesa,
allí donde mi mano la conciente,
tan hondo, que hondamente
estalla en un temblor de lluvia espesa."

Un soneto que expresa todo un vendaval de emociones, sensualidad y de goces simultáneos.
Un placer leerlo estimadísimo Poeta, siempre.

Lo beso amigo mío.
REM

Carlos dijo...

Mi niña Rem, valoro que logre captar el torrente de sensibilidad que guarda mi poema. Hay sensaciones, sentimientos, pulsiones, que no dejan el alma en carne viva.

Como si fueran canguritos saltando en un frenesí de pulsaciones.

Anaís siempre lo supo.

Te beso.

Carlos dijo...

Sin resquicio de duda se entrega al vendaval de su latido...

Carlos dijo...

Escuchando viejas canciones

https://www.youtube.com/watch?v=T5Xl0Qry-hA

Rembrandt dijo...

“… estalla en un temblor de lluvia espesa.”

Imagino una Anaïs feliz y dispuesta a ese vendaval de emociones que la atraviesan hondamente cual lluvia que no cesa.

Hermoso y sensual su poema lo llevaría a mi mesita de luz.

REM

Carlos dijo...

Anaís, metáfora de la mujer encendida.

Voy a ver si puedo robar este soneto de su mesita de luz para dejarlo en la tuya.

Ch.

ANUSKA dijo...

Un placer pasar.

Buen finde.

Besos

Carlos dijo...

Gracias Ana.

Beso.