martes, 19 de junio de 2012

Puntual















Llega. Desgobernando el aire, llega,
blandiendo los furores en su mano,
volcánico de lumbres y mundano,
por el río de sed en que navega;
tizón de furia ciega,
lo mismo que un diluvio de verano,
al mando del impulso más tirano
y el íntimo bullicio que despliega;
puntual en el deleite de tu boca,
jirón, cristal de roca,
regente del instinto y estratega,
artífice resuelto de la vida,
a pulso de embestida,
llega. ¡Llega!

Del libro De diluvios y andenes.

13 comentarios:

Carlos dijo...

Casi como una pequeña muerte.

tita dijo...

Es ún verdadero lujo pasar siempre a visitarte,una riqueza éste poema,con ese magnifico vocabulario y esa riqueza con que escribes.
Llega y llega, genial conjugación desgobernando el aire.
Un beso enorme.

Carlos dijo...

Gracias Ana, el lujo es para mí, verte pasar con ese afecto y esa fidelidad que tanto valoro.

Las de siempre pasan en las sombras, sesualmente, la hija del j. pasó Maya y se fue, que pena de pena mía, diría Federico. :)

CONFIRMACIÖN: En clave diriamos: la cigueña se posó en el campanario. :)

Ya te escribo al correo.

El beso gigante de siempre.

San dijo...

Una pequeña muerte sin duda.Bello.
Un abrazo.

Carlos dijo...

Gracias San (sun) lo bueno de estas bellas muertes es que se renace en plenitud. :)

Un beso grande.

Aldabra dijo...

tenía dudas sobre qué estarías hablando pero al leer lo de la pequeña muerte, me dije: ¡Tate!

biquiños,

Carlos dijo...

No se porqué supuse que este soneto podría gustarte. :)

Mi duda, cada vez que vuelvo a leerlo, es si se entiende a qué me refiero, cuando me refiero a lo que me refiero. Todavía dudo.

Bicos.

Mayte dijo...

Un diluvio de vida y sensaciones en tus palabras!

Besos.

Carlos dijo...

Mayte, nada como la lluvia que llega puntualmente.

Bicos.

María Bote dijo...

Es un soneto impresionante. Creo entender a lo que te refieres, al menos, yo lo veo muy claro, espero no equivocarme: una pequeña muerte que puede ser el comienzo de una vida. Un río de nardos llegando al mar, origen de la existencia.

Pienso de este poema que, es un monumento a la metáfora.

Como me pides tu opinión, te la doy en todo, amigo POETA. Yo, al último verso le hubiese puesto una sílaba más, para no rompèr la armonía de todos los versos impares.

A mí, me fascina también mezclar en mis poemas, versos de 11, 7, 5 y tres sílabas o, 12, 6, 4 y 2. Procuro que todos sean pares o impares, pero claro, esto puede ser una cosa subjetiva, un gusto particular mío al trabajar el poema.

Un abrazo. María

Carlos dijo...

Gracias María por pasar y darme tu opinión. Sabes que para mí es muy valiosa.

El soneto se refiere al momento mayor del climax femenino, la petite mort, como le dicen los franceses y por supuesto dicho tema llevaba en sí todo un riesgo, para no traspasar el delicado umbral entre la sutileza y lo pedestre. Me alegra que hayas sabido apreciar las metáforas puestas en juego.

En cuanto a la métrica, entiendo tu punto de vista. Como habrás notado a partir de las lecturas de mis sonetos, yo en casi todos ellos apuesto a la polirritmia, tratando siempre de mantener la cadencia musical del poema, a partir de respetar los inexorables acentos en sexta y décima.

Igualmente trato siempre de priorizar el endeca. En este caso, en los versos 13 y 14 he procedido a la "deconstrucción" de ambos, de manera tal que las siete sílabas del verso 13 más la 4 del verso 14 me permiten armar un endeca.

Sabemos que en esto, igual, todo es altamente subjetivo

Vuelvo a agradecer tu opinión.

Un beso grande.

María Bote dijo...

Ayyyy, Carlos, me equivoqué, y pensé que era el mismo momento, pero referente al hombre. En verdad que, las bellísimas metáforas que utilizas pueden servir para ambos.

Respecto a lo de las sílabas, ahora lo comprendo más, al explicarme la desconstrucción de los dos versos para que, entre ellos sumen las 11 prioritarias para los sonetos y me parece genial, perfecto, amigo POETA.

Besos. María

Carlos dijo...

Por cierto, María, puede referirse a ambos géneros.

Me gusta esto de tratar de adaptar una estructura tan hermosa y clásica como lo es el soneto, a una suerte de poesía, más actual, más cotidiana, si se quiere. De allí la fragmentación de los versos, pero siempre teniendo como norma respetar los acentos y el endeca final. (y a veces me sale más o menos bien) :)

Un beso.