Hoguera y lumbre

Se desnudó con cierta cobardía,
(no siempre la pasión es temeraria)
y desnuda de abrigo y necesaria,
como una flor tardía,
se deshojó en mis labios, geografía
de espiga alimentaria,
carnal y hospitalaria,
bajo la luz pacífica del día;
y fuimos el amor de tantos modos,
en todos
los espacios concebidos,
uno solo los dos, hoguera y lumbre
de hambrienta muchedumbre,
en el pulso de todos los latidos.




