domingo, 3 de mayo de 2009

Coincidencias


El ángel de Nicoletta.

Tenían en común la sed y el hambre
y el cine de Truffaut y el desconsuelo
de ver menguar la luna de los martes
en eclipse de cielo;
amaban a la par a Proust y a Sartre
del mayo de la Francia rebelada,
la lluvia de los viernes por la tarde
y el sol en retirada;
los unían los versos de Alexaindre
y las verdes palabras de Neruda,
eran todo el amor en un instante,
con el alma desnuda;
los cuadros de Miró y de Velásquez,
el vuelo de Picasso en su locura,
la terca tiranía de la carne,
de mansa dictadura;
eran uno los dos en la certeza
de buscarse los labios y las manos
por el mar infinito de la pieza,
cautivos de los besos cotidianos
y la diurna tristeza
de morirse de amor siendo lejanos.