martes, 13 de abril de 2010

Nudo de tango


Carlos Killian

En el abrazo firme en que la toma
encierra una tristeza arrabalera,
como quien lleva presa una paloma
y la sostiene en besos, prisionera;
rescoldos de una hoguera,
el tango se conversa en mudo idioma,
evangelio de laica borrachera
que enlaza y amaroma.
La piel contra la piel, como desnudos,
en un cerco de impulsos y de nudos
que baja desde el alma a los talones,
lo mismo que una pena demorada
que lleva en el umbral de la mirada
un peso de redondos lagrimones.


Incluido en Llevarás...