jueves, 25 de agosto de 2016

Instrucciones de olvido (El amor en los tiempos de twitter)

Acomodo el desorden del altillo
cuatro veces por día,
estudio religión y plomería,
leo cientos de libros de bolsillo;
enrollo y desenrollo el mismo ovillo
(cada quien con su propia tontería),
y a fuerza de olvidar que te quería
descuelgo tu retrato del pasillo;
quemo cartas y fotos
y escribo en el revés de espejos rotos
no soy el chico malo de la historia;
no te clavo alfileres,
y con ciento cuarenta caracteres
te borro del pen drive de mi memoria. 
.
Del libro Oceanario
Pintura: Malcolm Liepke

19 comentarios:

Carlos dijo...

No soy el chico malo de la historia.

Carlos dijo...

Casi, como jugando, como escribo muchas veces alguno de mis sonetos, recuerdo que quise armar un soneto que continuara aquel primer Instrucciones de olvido, en estos tiempos de tecnología a full y surgió esto, que luego edité en Ocenario.

Carlos dijo...

El pintor que rompió con los tabús.

Artista Figurativo, Malcolm T. Liepke es un pintor estadounidense nacido en 1953.

Estudió en el Art Center College of Design en Pasadena, retirándose un aó más tarde para trasladarse a Nex York. Sus obras han sido portadas de revistas y otras se encuentran dentro de varias colecciones de Galerías y Museos.

Generalmente sus pinturas se centran en los momentos íntimos de placer sensual y la introspección. Como característica de su estilo sus pinceladas difuminando la figuras o las escenas que representan.

Algunas de sus obras tienen un toque un tanto erótico. Mujeres insinuantes, que muestran el placer del momento que están viviendo. Miradas un tanto dulces pero con una gran carga de picardía con la que inmediatamente nos transmiten la situación que interpretan o que se está desarrollando. Miradas muy marcadas, con el rimel un tanto corrido y unos labios insinuantes rojizos con un toque de brillo.

Sandra Montelpare dijo...

Buen día, Carlos.
Bellísima obra la de Liepke ciertamente.

Y siguiendo con el tema del olvido y la memoria. Justo hace unos días hablábamos con mi hermana de eso, de lo tremendo que debe ser tener una memoria prodigiosa, acordarse de todo. Mi mamá es así. Y yo al revés, no me acuerdo de lo que hice ayer. Intuyo que es un mecanismo de defensa dejar todo a la sombra del olvido.
Leía tu respuesta en el soneto anterior y es cierto, la memoria debe tener algo de selectiva "intencional".

Me gusta la imagen de enrollar y desenrollar de un ovillo y escribir en el revés de espejos rotos. Clap clap clap!!!

Ahora ¿todavía quedarán personas que quemen cartas y fotos? Creo que no existen más ni las cartas ni las fotos en estos tiempos tan tecnológicos. Y es que confieso que no tengo portarretratos con fotos en casa. Ni uno.

Ahora Casellas, en serio pregunto: los caballeros no tienen pen drive ¿o sí? jajajaaaa

De twitter no opino porque estoy ahí y hoy he recibido un mimo especial: han seleccionado algunos cuentos en 140 caracteres (entre ellos el último) para ser publicados en Revista Nexos sección The Twitter's Digest. Una novedad con la que me desayuné hoy pero como después dicen que esos cortitos no sirven para nada y no es literatura no lo voy a contar en el blog.

Es belllísimo este soneto que junto con el anterior es muy profundo, aunque los escribas "como jugando".
Un placer siempre leerte y qué vas a ser malo. No hagas pucheritos que no te sale.
Besos en 139 caracteres de jodida nomás.

tita dijo...

Oceanario es un gran libro,lo voy viendo por los sonetos que dejas de él.

En cada libro eres mas tú,tus sonetos son inconfundiblemente tuyos y eso es lo que te hace mas grande mo escribes.

Y este soneto es genial,aunque olvide que te queria y te borre del pen de la memoria y ya se tambien que no eres el chico malo de la historia.
Cada vez escribe vd. mejor señor poeta.

Mi afecto siempre desde mi Salamanca.
Un beso


Carlos dijo...

Publicados desde el celu, contesto luego en casa.

Besos a ambas.

María Bote dijo...

Felicidades de nuevo, POETA. Buen fin de semana. Besos.

Carlos dijo...

Hola Sandra, si Liepke tiene unos retratos femeninos que son realmente maravillosos.

En cuanto a la memoria y a la capacidad de olvidar (o no) pensaba en el pobre Funes de Borges, supongo que debe ser más feliz aquel que logra desterrar ciertos recuerdos con mediana facilidad, y supongo también que la voluntad debe contar en este proceso. Igualmente no nos olvidemos que el argentino es un tango.

En tiempos de twitter, las cartas y las fotos no se queman, se deletean.

No se confunda Sandra, lo que los caballeros no tienen es memoria, pero si tienen pen drive, con mayor o menor cantidad de gigas. Dicen las mujeres que el tamaño del pen drive, importa.

Felicitaciones por la publicación en twitter, bien merecido por cierto. Me alegro mucho.

Gracias por tu opinión acerca de mi soneto.

Besos memoriosos.

Carlos dijo...

Hola Ana, tu sabes que yo quiero a mis tres libros por igual, y el cuarto y el quinto en los que estoy trabajando. :)

Me guste el toque de "modernidad" con que cerré este soneto, eso de mezclar tecnología y poesía es divertido y un desafío también.

Un beso grande que llegue hasta Salamanca.

Carlos dijo...

Muchas gracias María, un beso y feliz fin de semana también para ti.

tita dijo...

Te dejo las buenas noches,he estado escuchando un ratito a Ana y ya me voy a dormir ,pero queria dejarte un recuerdo.
Feliz semana,yo estare viajando desde el jueves hasta el siguiente martes,despues te vere.
Besos.

Carlos dijo...

Ana, hoy no estaba en casa, por eso no salí en el programa de Ana, vos si ves que pasados los primeros cuarenta minutos ya no salgo, no trasnoches más.

Cualquier cosa yo después te envío el audio a tu casilla de correo.

Si no nos escribimos antes buen viajecito y disfruta de tu salida.

un beso.

Francisca Quintana Vega dijo...

La verdad es que me confunde un poco lo que leo porque no sé quien era la persona ni nada sobre ella, pero siempre es una horrible realidad la desaparición de una persona, y siempre hace sufrir a otros dicha desaparición. Vaya mi pésame a quien tenga que ir.
Preciosos los poemas...todos. Mi cordial saludo.

Carlos dijo...

Hola francisca, Evan fue una de mis primeras lectoras y se mantuvo file a lo largo de todo el tiempo que llevo el blog, por eso su partida, siendo ella muy joven, 30 y pico de años, fue muy dolorosa para mí y para muchos otros que la conocieron.

Gracias por su lectura y su acompañamiento.

Un saludo.

Carlos dijo...

Donde habita el olvido...

https://www.youtube.com/watch?v=uscbIEkQl6A

Carlos dijo...

y la vida siguió...

Rembrandt dijo...

“…. y con ciento cuarenta caracteres
te borro del pen drive de mi memoria.”

En estos tiempos podríamos asegurar aquello de que no somos nada, tanto que en 140 caracteres se puede borrar de nuestra memoria lo que alguna vez fue. Aunque a veces la memoria se impone y es imposible el delete. Cuando ordeno la trastienda en algún rincón permanece lo que es indeleble en el tiempo y me gusta que así sea.

Excelente la pintura de Liepke

Lo beso estimadisimo Poeta.

REM

Rembrandt dijo...

... y la vida sigue

Carlos dijo...

Rem, en ciento cuarenta caracteres se podría escribir la vida misma.

La memoria y el olvido, territorios ambos de infinito misterio.

Coincido con vos en que a veces no hay delete que valga. Hay recuerdos que son inolvidables.