lunes, 6 de febrero de 2017

Detrás del cuento

"El corazón es un órgano de fuego" 

La niña de la roja caperuza 
y el lobo ceniciento
ocultan tras las páginas del cuento
una historia de amor algo confusa; 
el agreste animal de piel difusa
y la ninfa del viento
urgidos por razones del momento 
arrojan por el aire cuero y blusa. 
Cierto tiempo después la historia cuenta 
que un engendro voraz y femenino 
con las hojas de un árbol se alimenta; 
afiebrados los labios como llamas 
y el pelo rojo vino, 
subida a lo más alto de sus ramas. ©

Del libro De diluvios y andenes. 
Ilustración: Gravekiss.

73 comentarios:

Carlos dijo...

doy Dejo un "casi-cuento" a modo de regalo por el día del amigo.

Ya he sabido dejar este soneto, pero encontré esta increíble ilustración y como siento que comulga claramente con el discurso poético del poema, vuelvo a dejarlo en una versión corregida.

El soneto (incluido en el libro Llevarás en la piel) ha sido modificado varias veces. Esta versión que, supongo definitiva, formará parte de mi segundo libro.

Besos y abrazos, según corresponda y feliz día del amigo para todos.

Carlos dijo...

Gravekiss es un artista (diseñador gráfico e ilustrador) nacido en León, España, cuyos dibujos digitales y 3D están cargado de erotismo y sensualidad.

He dejado aquí una muestra de su talento e imaginación creativa.

Patricia 333 dijo...

La niña de la roja caperuza
y el lobo ceniciento
ocultan tras las páginas del cuento
una historia de amor algo confusa;

Para mi todo lo que tenga que ver con Lobosss siempre es confuso :)

Como siempre tus "casi-cuentos" me encantan

Buenos Dias y un besito

Regreso por la tarde :)

Patricia 333 dijo...

GRACIAS por este regalo , feliz día de la Amistad , bien sabes que tu amistad es como un Tesoro para mi

333 besos amistosos :)

Carlos dijo...

Pato, puede ser confuso, pero tembién es sugerente. :) Convengamos que el lobo de Caperucita siempre ha tenido mala prensa, yo sólo quise contar la historia de amor oculta detrás de aquel relato. El amor, siempre el amor gobernándolo todo.

La misión de los cuentos, como su nombre lo indica es encantar, así que este ha cumplido su objetivo. :)

Un besote en este día.

tita dijo...

Gracias por tu poema y por tu amistad,ya sabemos que los lobos nunca nos fueron simpaticos, pero en tu poema se percibe una historia de amor encantadora,que es de lo que se trata en los cuentos,yo me quede encantada con tu casi cuento.
Feliz dia para ti.
Besos

San dijo...

Cuento retocado segun los tiempos en los que habitamos, sugerentes lobos, valientes caperucitas, ¿quien teme ya al lobo feroz?
Un poema para trepar a lo alto de las ramas.
Feliz dia de la amistad.
Besos poeta,

Carlos dijo...

Hola Tita, cuando escribí este casi cuento, sabía que en algún punto tocaba un tema rígido, tabú inclusive, por eso intenté que sobre tal dificultad, operase una simple historia de amor y el bello fruto de la misma.

Bueno es un cuento y en un cuento el autor es el poeseedor de sus personajes. :)

Besos encantadores.

Carlos dijo...

San, hoy día los lobos son encantadoramente seductores y las caperucitas, mujeres de armas tomar a la hora de conquistar a su hombre. Bien por ambos. :)

En el fondo es un soneto que admite una segunda lectura que pretende vencer a los prejuicios y a aceptar al otro, al diferente, tal como es. El amor siempre vence.

Besos de lobo. :)

Carlos dijo...

Otra vez laglaya.

Adriana Alba dijo...

Hermoso Carlos!!

Feliz Dìa HOY y todos los dìas!

Abrazos.

Carlos dijo...

Gracias Adri.

Un beso especial en este día.

van dijo...

Feliz día del amigo, mi poe del alma!!

Gracias por regalarnos este precioso casicuento, tenés razón va perfecto con la foto, parece que fue hecha para él.

Un beso inmenso, que termines bien el día (te juntás con los chicos?).

Ahhhhh sí, en el post inferior leí la letra de la canción, es más si no me equivoco en un audio alguna vez le hablaste de ella a Ani, no???

Muasskkkkk

Carlos dijo...

Hola Vange, feliz día.

Es increíble pero tal cual aparece en el dibujo me imaginé yo al personaje del soneto. Trepada a las ramas, en estado casi salvaje, pasionalmente agreste, una loba erguida en sus ansias de aventura.

El viernes nos reunimos. :)

La canción yo la descubrí porque Ani la usa a veces como fondo musical.

Un beso grande grande para vos.

María dijo...

No sabía que hoy era el día del amigo...
Mi querido amigo CARLOS jiji así que un beso de primer plato por eso...

Espérate que en mi cesta traigo más cosas:))

Meeencanta la ilustración, es cierto que si fue antes el soneto que ella, parece que te la hicieron ex proceso ( pero bieeeen, bieeen:-) es sorprendente.

Y tu soneto aún más CARLOS, jamás se me hubiera ocurrido hibridar a caperucita con su lobo y ... es cierto que el ser resultante, podría ser tal cual lo describes... aunque voraz y femenino aunque entiendo la idea suena antitético... alguien voraz ¿puede ser femenina? jajaja bueno sí... sería una especie de vampira ¿verdad? sólo que una vampira licántropa, de larga cabellera roja Mmmmmm ¡¡qué miedo!! :-)

Otro besito, pero sin caninos largos... vamos ¡¡inofensivo del todo!! pero...
Graaande en cariño.


Dulces sueños.

Carlos dijo...

Hola María, si, aquí es el día del amigo y desconozco el alcance territorial de tal aniversario; en Argentina lo festejamos desde hace mucho tiempo y el origen tiene que ver con el arribo del hombre a la luna (20 de Julio) y la simbología de la amistad como un sentimiento de hermandad sin fronteras.

No sé si el soneto fue antes que el dibujo o viceversa, el soneto es de antigua data, lo que sí sé es que cuando lo escribí no tenía la más mínima idea de tal ilustración, es más, este soneto supe dejarlo hace mucho tiempo con otro dibujo por cierto.

Ahora al descubrir la imagen lo volví a subir porque siento que el texto y el dibujo refieren lo mismo.

En cuento al término voraz (de apetito intenso) no creo que sea contradictorio con el espíritu del soneto, por cuanto alude al costado salvaje del personaje sin que por ello deje de ser una bella mujer (también se puede ser voraz y masculino) :)

Lo que me gusta del poema es que fuera de la ficción altamente pecaminosa de la zoofilia, yo rescato la posibilidad del amor entre dos entidades tan diferentes y me gusta mucho el resultado final.

Besos (perdido en el bosque)

Carlos dijo...

María a propósito de la llegada al hombre a la luna hay una anécdota maravillosa atribuida a Neil Amstrong.

Aquí le dejo para que todos la disfruten,

Cuando Neil Amstrong caminó en la luna además de su famosa frase:
"Esto es un pequeño paso para el hombre pero un gran salto para la humanidad", también dijo otras cosas normales en su comunicación con el centro de control, etc, etc..
Sin embargo, antes de entrar de regreso al módulo, hizo un comentario muy extraño:

“Buena suerte, señor Gorsky”.

Nadie, ni en la NASA, sabía de qué se trataba. No había ningún Gorsky ni en el programa espacial soviético ni americano.

Durante muchos años, la gente le preguntó a Armstrong lo que había querido decir con "Buena suerte, señor Gorsky" pero siempre sonreía y no decía nada más al respecto.

El 5 de Julio de 1995 por fin respondió la pregunta, luego de 26 años. El señor Gorsky acababa de morir por lo que él sintió que podía contestarlo:

”Cuando era joven, un día jugaba béisbol con un amigo en el jardín. Su amigo envió un tiro elevado que cayó exactamente al frente de la ventana de sus vecinos, el señor y la señora Gorsky. Mientras se agachaba para recoger la bola, el joven Armstrong oyó a la mujer gritarle al Señor Gorsky:

- Sexo oral !!! Quieres sexo oral? Tendrás sexo oral cuando el niño del vecino camine en la luna!

:) :) :) :) :) MARAVILLOSO. :) :)

Aldabra dijo...

desde luego le has dado un giro muy interesante al cuento de toda la vida.

lo has modernizado y humanizado un poco más.

el amor entre el lobo y la incipiente mujer.

biquiños,

Carlos dijo...

Hola Aldabra, había pensado en un momento en un romance entre la abuela y el lobo, pero me pareció too much. :) además de esta manera he salvado la vida de la abuelita.

Ya no es más Caperucita ahora es Señora de Feroz. :)

Un beso.

Carlos dijo...

Caperucita Roja / Gabriela Mistral

Caperucita Roja visitará a la abuela
que en el poblado próximo sufre de extraño mal.
Caperucita Roja, la de los rizos rubios
tiene el corazoncito tierno como un panal.

A las primeras luces ya se ha puesto en camino
y va cruzando el bosque con un pasito audaz.
Sale al paso Maese lobo, de ojos diabólicos.
“¡Caperucita Roja, cuéntame a dónde vas!”.

Caperucita es cándida como los lirios blancos.
“Abuelita ha enfermado. Le llevo aquí un pastel
y un pucherito suave, que se derrite en jugo.
¿Sabes del pueblo próximo? Vive a la entrada de él”.

Y ahora, por el bosque discurriendo encantada,
recoge bayas rojas, corta ramas en flor.
Y se enamora de unas mariposas pintadas
que le hacen olvidarse del viaje del Traidor.

El lobo fabuloso de blanqueados dientes
ha pasado ya el bosque, el molino, el alcor,
y golpea en la plácida puerta de la abuelita
que le abre. ¡A la niña, ha anunciado el traidor!

Ha tres días la bestia no sabe de bocado.
¡Pobre abuelita inválida, quién la va a defender!
… Se la comió riendo toda y pausadamente
y se puso en seguida sus ropas de mujer.

Tocan dedos menudos a la entornada puerta.
De la arrugada cama, dice el Lobo: “¿Quién va?”.
La voz es ronca. “Pero la abuelita está enferma”,
la niña ingenua explica. “De parte de mamá”.

Caperucita ha entrado, olorosa de bayas.
Le tiemblan en las manos gajos de salvia en flor.
“Deja los pastelitos; ven a entibiarme el lecho”.
Caperucita cede al reclamo de amor.

De entre la cofia salen las orejas monstruosas.
“¿Por qué tan largas?”, dice la niña con candor.
Y el velludo engañoso, abrazando a la niña:
“¿Para qué son tan largas? Para oírte mejor”.

El cuerpecito tierno le dilata los ojos.
El terror en la niña los dilata también.
“Abuelita, decidme ¿por qué esos grandes ojos?”
“Corazoncito mío, para mirarte bien…”

Y el viejo Lobo ríe, y entre la boca negra
tienen los dientes blancos un terrible fulgor.
“Abuelita, decidme ¿por qué esos grandes dientes?”
“Corazoncito, para devorarte mejor…”

Ha arrollado la bestia, bajo sus pelos ásperos
el cuerpecito trémulo, suave como un vellón,
y ha molido las carnes y ha molido los huesos
y ha exprimido como una cereza el corazón.

Carlos dijo...

El lobo calumniado / Lief Fearn

El bosque era mi hogar. Yo vivía allí y me gustaba mucho. Siempre trataba de mantenerlo ordenado y limpio. Un día soleado, mientras estaba recogiendo las basuras dejadas por unos turistas sentí unos pasos. Me escondí detrás de un árbol y vi llegar a una niña vestida de una forma muy divertida: toda de rojo y su cabeza cubierta, como si no quisieran que la viesen. Caminaba feliz y comenzó a cortar las flores de nuestro bosque, sin pedir permiso a nadie, quizás ni se le ocurrió que estas flores no le pertenecían. Naturalmente, me puse a investigar. Le pregunté quién era, de dónde venía, a dónde iba, a lo que ella me contestó, cantando y bailando, que iba a casa de su abuelita con una canasta para el almuerzo. Me pareció una persona honesta, pero estaba en mi bosque cortando flores. De repente, sin ningún remordimiento, mató a un mosquito que volaba libremente, pues el bosque también era para él. Así que decidí darle una lección y enseñarle lo serio que es meterse en el bosque sin anunciarse antes y comenzar a maltratar a sus habitantes.

La dejé seguir su camino y corrí a la casa de la abuelita. Cuando llegué me abrió la puerta una simpática viejecita. Le expliqué la situación y ella estuvo de acuerdo en que su nieta merecía una lección. La abuelita aceptó permanecer fuera de la vista hasta que yo la llamara y se escondió debajo de la cama.

Cuando llegó la niña la invité a entrar al dormitorio donde yo estaba acostado vestido con la ropa de la abuelita. La niña llegó sonrojada, y me dijo algo desagradable acerca de mis grandes orejas. He sido insultado antes, así que traté de ser amable y le dije que mis grandes orejas eran para oírla mejor.

Ahora bien, la niña me agradaba y traté de prestarle atención, pero ella hizo otra observación insultante acerca de mis ojos saltones. Comprenderán que empecé a sentirme enojado. La niña mostraba una apariencia tierna y agradable, pero comenzaba a caerme antipática. Sin embargo pensé que debía poner la otra mejilla y le dije que mis ojos me ayudaban a verla mejor. Pero su siguiente insulto sí me encolerizó. Siempre he tenido problemas con mis grandes y feos dientes y esa niña hizo un comentario realmente grosero.

Reconozco que debí haberme controlado, pero salté de la cama y le gruñí, enseñándole toda mi dentadura y gritándole que era así de grande para comérmela mejor. Ahora, piensen Uds: ningún lobo puede comerse a una niña. Todo el mundo lo sabe. Pero esa niña empezó a correr por toda la habitación gritando mientras yo corría detrás suya tratando de calmarla. Como tenía puesta la ropa de la abuelita y me molestaba para correr me la quité, pero fue mucho peor. La niña gritó aun más. De repente la puerta se abrió y apareció un leñador con un hacha enorme y afilada. Yo lo miré y comprendí que corría peligro, así que salté por la ventana y escapé corriendo.

Me gustaría decirles que éste es el final del cuento, pero desgraciadamente no es así. La abuelita jamás contó mi parte de la historia y no pasó mucho tiempo sin que se corriera la voz de que yo era un lobo malo y peligroso. Todo el mundo comenzó a evitarme y a odiarme.

Desconozco que le sucedió a esa niña tan antipática y vestida de forma tan rara, pero si les puedo decir que yo nunca pude contar mi versión. Ahora ya la conocen…”

Carlos dijo...

Caperucita Roja / versión del lobo enamorado / Triunfo Arciniegas.

“Ese día encontré en el bosque la flor más linda de mi vida. Yo, que siempre he sido de buenos sentimientos y terrible admirador de la belleza, no me creí digno de ella y busqué a alguien para ofrecérsela. Fui por aquí, fui por allá, hasta que tropecé con la niña que le decían Caperucita Roja. La conocía pero nunca había tenido la ocasión de acercarme. Qué niña más graciosa. Se dejaba caer las medias a los tobillos y una mariposa ataba su cola de caballo. Me quedaba oyendo su risa entre los árboles. Le escribí una carta y la encontré sin abrir días después, cubierta de polvo, en el mismo árbol y atravesada por el mismo alfiler.

Detuve la bicicleta y desmonté. La saludé con respeto y alegría.
–¿Qué se te ofrece? ¿Eres el lobo feroz?

Me quedé mudo. Sí era el lobo pero no feroz. Y sólo pretendía regalarle una flor recién cortada. le dije:

–Quiero regalarte una flor, niña linda.
–¿Esa flor? No veo por qué.
–Está llena de belleza –dije, lleno de emoción.
–No veo la belleza –dijo Caperucita–. Es una flor como cualquier otra.

Me sentí herido, profundamente herido por su desprecio. Tanto, que se me soltaron las lágrimas.
–Mira mi reguero de lágrimas.
–¿Te caíste? –dijo–. Corre a un hospital.
–No me caí.
–Así parece porque no te veo las heridas.
–Las heridas están en mi corazón -dije.
–Eres un imbécil.

Me quedé toda la tarde sentado en la pena. Sin darme cuenta, uno tras otro, le arranqué los pétalos a la flor y esparcí al viento los pedazos.

Volví a ver a Caperucita unos días después en el camino del bosque.

–¿Vas a la escuela? –le pregunté, y en seguida me di cuenta de que nadie asiste a clases con sandalias plateadas, blusa ombliguera y faldita de juguete.

–Estoy de vacaciones –dijo–. ¿O te parece que éste es el uniforme?

–¿Y qué llevas en el canasto?

–Un rico pastel para mi abuelita. ¿Quieres probar?

Dije que sí.

Me prestó su navaja y con gran cuidado aparté una tajada. Tan pronto terminé sentí algo raro en el estómago, como una punzada que subía y se transformaba en ardor en el corazón.

–Es un experimento –dijo Caperucita–. Lo llevaba para probarlo con mi abuelita pero tú apareciste primero. Avísame si te mueres.

Así era ella, Caperucita Roja, tan bella y tan perversa.
–La receta funciona –dijo–. Voy a venderla.

Luego me pidió que la acompañara a casa de su abuelita porque necesitaba de mí un favor muy especial. Tan pronto llegamos a la casa y pulsó el timbre, me dijo:

–Cómete a la abuela.

Abrí tamaños ojos.

Le pregunté por qué.

–Es una abuela rica –explicó–. Y tengo afán de heredar.

No tuve otra salida. Todo el mundo sabe eso. Pero quiero que se sepa que lo hice por amor. Caperucita dijo que fue por hambre. La policía se lo creyó y anda detrás de mí para abrirme la barriga, sacarme a la abuela, llenarme de piedras y arrojarme al río, y que nunca se vuelva a saber de mí.

Quiero aclarar otros asuntos ahora que tengo su atención, señores.
Caperucita dijo que me pusiera las ropas de su abuela y lo hice sin pensar. No veía muy bien con esos anteojos. La niña me llevó de la mano al bosque para jugar y allí se me escapó y empezó a pedir auxilio. Por eso me vieron vestido de abuela. No quería comerme a Caperucita, como ella gritaba.
Es su palabra contra la mía. ¿Y quién no le cree a Caperucita? Sólo soy el lobo de la historia.

Aparte de la policía, señores, nadie quiere saber de mí.

Ni siquiera Caperucita Roja. Ahora más que nunca soy el lobo del bosque, solitario y perdido, envenenado por la flor del desprecio. Nunca le conté a Caperucita la indigestión de una semana que me produjo su abuela. Nunca tendré otra oportunidad. Ahora es una niña muy rica, siempre va en moto o en auto, y es difícil alcanzarla en mi destartalada bicicleta. Es difícil, inútil y peligroso. El otro día dijo que si la seguía molestando haría conmigo un abrigo de piel de lobo y me enseñó el resplandor de la navaja. Me da miedo. La creo muy capaz de cumplir su promesa.”

Carlos dijo...

Caperucita roja políticamente correcta / James Finn Garner.

Érase una vez una persona de corta edad llamada Caperucita Roja que vivía con su madre en la linde de un bosque. Un día, su madre le pidió que llevase una cesta con fruta fresca y agua mineral a casa de su abuela, pero no porque lo considerara una labor propia de mujeres, atención, sino porque ello representa un acto generoso que contribuía a afianzar la sensación de comunidad. Además, su abuela no estaba enferma; antes bien, gozaba de completa salud física y mental y era perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que era.

Así, Caperucita Roja cogió su cesta y emprendió el camino a través del bosque. Muchas personas creían que el bosque era un lugar siniestro y peligroso, por lo que jamás se aventuraban en él. Caperucita Roja, por el contrario, poseía la suficiente confianza en su incipiente sexualidad como para evitar verse intimidada por una imaginería tan obviamente freudiana. De camino a casa de su abuela, Caperucita Roja se vio abordada por un lobo que le preguntó qué llevaba en la cesta.

- Un saludable tentempié para mi abuela quien, sin duda alguna, es perfectamente capaz de cuidar de sí misma como persona adulta y madura que es -respondió.

- No sé si sabes, querida -dijo el lobo-, que es peligroso para una niña pequeña recorrer sola estos bosques. Respondió Caperucita:

- Encuentro esa observación sexista y en extremo insultante, pero haré caso omiso de ella debido a tu tradicional condición de proscrito social y a la perspectiva existencial (en tu caso propia y globalmente válida) que la angustia que tal condición te produce te ha llevado a desarrollar. Y ahora, si me perdonas, debo continuar mi camino.

Continúa...

Carlos dijo...

Caperucita Roja enfiló nuevamente el sendero. Pero el lobo, liberado por su condición de segregado social de esa esclava dependencia del pensamiento lineal tan propia de Occidente, conocía una ruta más rápida para llegar a casa de la abuela. Tras irrumpir bruscamente en ella, devoró a la anciana, adoptando con ello una línea de conducta completamente válida para cualquier carnívoro. A continuación, inmune a las rígidas nociones tradicionales de lo masculino y lo femenino, se puso el camisón de la abuela y se acurrucó en el lecho. Caperucita Roja entró en la cabaña y dijo:

- Abuela, te he traído algunas chucherías bajas en calorías y en sodio en reconocimiento a tu papel de sabia y generosa matriarca.

- Acércate más, criatura, para que pueda verte -dijo suavemente el lobo desde el lecho.

- ¡Oh! -repuso Caperucita. Había olvidado que visualmente eres tan limitada como un topo.

- Pero, abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!

- Han visto mucho y han perdonado mucho, querida.

- Y, abuela, ¡qué nariz tan grande tienes! (relativamente hablando, claro está, y, a su modo, indudablemente atractiva).

- Y… ¡abuela, qué dientes tan grandes tienes!


Respondió el lobo:

- Soy feliz de ser quien soy y lo que soy…Y, saltando de la cama, aferró a Caperucita Roja con sus garras, dispuesto a devorarla. Caperucita gritó; no como resultado de la aparente tendencia del lobo hacia el travestismo, sino por la deliberada invasión que había realizado de su espacio personal. Sus gritos llegaron a oídos de un operario de la industria maderera (o técnicos en combustibles vegetales, como él mismo prefería considerarse) que pasaba por allí. Al entrar en la cabaña, advirtió el revuelo y trató de intervenir. Pero apenas había alzado su hacha cuando tanto el lobo como Caperucita Roja se detuvieron simultáneamente…

- ¿Puede saberse con exactitud qué cree usted que está haciendo? -inquirió Caperucita. El operario maderero parpadeó e intentó responder, pero las palabras no acudían a sus labios.

- ¡Se cree acaso que puede irrumpir aquí como un Neandertalense cualquiera y delegar su capacidad de reflexión en el arma que lleva consigo! -prosiguió Caperucita. ¡Sexista! ¡Racista! ¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias sin la ayuda de un hombre.Al oír el apasionado discurso de Caperucita, la abuela saltó de la panza del lobo, arrebató el hacha al operario maderero y le cortó la cabeza. Concluida la odisea, Caperucita, la abuela y el lobo creyeron experimentar cierta afinidad en sus objetivos, decidieron instaurar una forma alternativa de comunidad basada en la cooperación y el respeto mutuos y, juntos, vivieron felices en los bosques para siempre

Carlos dijo...

Versión original del cuento según la tradición oral francesa.

Había una vez una niñita a la que su madre le dijo que llevara pan y leche a su abuela. Mientras la niña caminaba por el bosque, un lobo se le acercó y le preguntó adonde se dirigía.

– A la casa de mi abuela, le contestó.

– ¿Qué camino vas a tomar, el camino de las agujas o el de los alfileres?

– El camino de las agujas.


El lobo tomó el camino de los alfileres y llegó primero a la casa. Mató a la abuela, puso su sangre en una botella y partió su carne en rebanadas sobre un platón. Después se vistió con el camisón de la abuela y esperó acostado en la cama. La niña tocó a la puerta.


– Entra, hijita.

– ¿Cómo estás, abuelita? Te traje pan y leche.

– Come tú también, hijita. Hay carne y vino en la alacena.


La pequeña niña comió así lo que se le ofrecía; mientras lo hacía, un gatito dijo:


– ¡Cochina! ¡Has comido la carne y has bebido la sangre de tu abuela!


Después el lobo le dijo:


– Desvístete y métete en la cama conmigo.

– ¿Dónde pongo mi delantal?

– Tíralo al fuego; nunca más lo necesitarás.


Cada vez que se quitaba una prenda (el corpiño, la falda, las enaguas y las medias), la niña hacía la misma pregunta; y cada vez el lobo le contestaba:


– Tírala al fuego; nunca más la necesitarás.

Cuando la niña se metió en la cama, preguntó:

– Abuela, ¿por qué estás tan peluda?

– Para calentarme mejor, hijita.

– Abuela, ¿por qué tienes esos hombros tan grandes?

– Para poder cargar mejor la leña, hijita.

– Abuela, ¿por qué tienes esas uñas tan grandes?

– Para rascarme mejor, hijita.

– Abuela, ¿por qué tienes esos dientes tan grandes?

- Para comerte mejor, hijita. Y el lobo se la comió.”

María dijo...

Jajajaja ¡¡qué bueno, CARLOS!! es genial la anécdota de AMSTRONG espero que también hubiera fallecido la Sra Gorsky, cuando desveló su secreto ;-)

Y sin duda, de tus versiones Caperuciles... me quedo con la del lobo enamorado, aunque con esto...

–Quiero regalarte una flor, niña linda.
–¿Esa flor? No veo por qué.
–Está llena de belleza –dije, lleno de emoción.
–No veo la belleza –dijo Caperucita–. Es una flor como cualquier otra.

Me sentí herido, profundamente herido por su desprecio. Tanto, que se me soltaron las lágrimas. ... Caperucita, se haya ido..¡¡ a la porra !!... ¡¡xD, qué insensible era esta niña!! :-)

Esta costumbre de felicitar a los amigos en el día del alunizaje del hombre... debe ser sobre todo vuestra de los argentinos, justamente la gente que lo hizo ayer en mi blog fueron argentinos, por eso te recordé...

Aquí en España, nunca lo había escuchado...

Y tienes razón... cuando te decía que no me pegaba voraz con femenino, me refería más bien, a la imagen de ambas... una chica voraz visualmente me costaba imaginarla a la vez femenina... pero sí... ¡¡todo es posible, no hay duda!! ¡¡hasta hombre voraces y femeninos!! jajaja

Gracias por todo...
¡¡ Eres un pozo de sabiduría !!;))



Muaaaaaaksss y...
Buen día, mi querido poeta.

Teresita dijo...

Hola Carlos
Buenos dias caribeños:
Si, amigo me gustan mucho tus cuentos, aunque, sinceramente, no son mi fuerte, por lo menos para una opinion profunda, pero al leerlos simpatice con ellos y me gustaron, por su narracion y su contenido.
Un beso
Tere
PD Cuando te daras una vueltecita por acá?

Carlos dijo...

Hola María, el cuento de Amstrong siempre me ha parecido genial.

Si, parece ser que el día del amigo es un festejo local, sé que lo creó un argentino y la fecha tuvo que ver con el arribo del hombre a la luna.

A mí me gusta la Caperucita políticamente correcta. :) y como verás la mía tiene que ver con la pasión y la ternura, que son los componentes de muchos poemas míos. :)

Yo soy un hombre voraz y masculino. :)

Un besote (para comerte mejor)

Carlos dijo...

Hola Tere, qué alegría verte venir desde tu Cuba natal a la que quiero tanto.

Cada tanto suelo dejar un casi cuento en mi Blog, para ir variando un poco la temática del mismo.

Qué cuando voy a ir a Cuba?? algún día, algún día. :)

Un besote.

midala dijo...

si si, esto es como el cuento de caperucita pero...con una medio mujer y...el lobooo!!!Precioso semicuento sobre la locura del amor.Me encanta Carlos,eres el mago de las letras!!!!!!!!!!!!!Milll besitossss

Carlos dijo...

Hola Midala, siempre detrás del cuento se esconde un cuento mucho más interesante, sólo hay que saber leer entre líneas.

Besos lobunos. :)

Mayte dijo...

Carlos una divina criatura vagando por el mundo entre tus letras, delicioso.

Beso enorme.

Carlos dijo...

Hola my May. :)

A tenor de la imagen y las palabras que la describen parece ser una mujer irresistible. (un bellísimo y salvaje ser)

Beso desde lo alto de las ramas.

Milu dijo...

Encantada me he quedado con tu "casi" cuento de amores ocultos donde a día de hoy los lobos suelen ser encantadores y las caperucitas...inciertas.
Poeta, eres lo más.
Besos

Carlos dijo...

Milu, si has quedado encantada es porque sigues siendo teniendo alma de criatura. :)

Yo, como ves, intento jugar para el equipo de los lobos. :)

Un beso de lobo encantador.

Patricia 333 dijo...

Bueno ya esta cambiando un poquito :) solo un poquito mi opinión sobre los lobos :)

Muchas veces como nos advierte Jesús ( Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces, me tope con uno de ellos por eso tengo esa fobia sobre los Lobos .... Tu eres un Lindo Lobito :)
el mas lindo de la camada :) :)

Besos y feliz Fin de semana , despues de toodo en este mundo no todos los Lobos son malos

Patricia 333 dijo...

Ya no nombra tu voz aquellas cosas
que nombrábamos juntos,
los besos que me dabas en la boca
con torrencial empeño de diluvio;
la pena y la derrota
de ver morir la luna en el preludio
oscuramente gris de la congoja
de un cielo taciturno

Precioso !!!

Otro beso mas

Carlos dijo...

Pato, es como en todo, hay lobos buenos y hay lobos malos, yo soy un Carlobos bueno. :)

Estaba pensamdo también en lobas buenas, como la que amamantó a Rómulo y Remo.

Un besote.

Carlos dijo...

Y afuera llueve tanto,
como nunca jamás lluvia ninguna,
que se nos vuelve mar esta nostalgia
de cercenar la voz y no llamarnos
con signos de pregunta,
diciendo solamente dos palabras.

:) :)

Visto, lo recitamos juntos.

van dijo...

Hoy leí las versiones de Caperucita y el lobo, me encantó la del lobo enamorado.

Aestá hora estarás reunido con tus amigos, no quería dejar de saludarte.

Beso enorme, mañana vengo a ver cómo tefue.

van dijo...

Buen día! Cómo te fue anoche con tus amigos???

Anoche dejé un comentario desde el celu pero por lo que veo no entró. :(

Ahí te decía que me había gustado la versión de lobo enamorado de todas las que pusiste.

Te dejo un beso en este hermoso sábado de sol (al fin salió el sol).

Carlos dijo...

Hola Vanu, bien, me fue muy bien, la banda sigue tocando. :)

Me acosté tarde y ahora veo tus dos mensajitos.

Están buenas las variaciones de los cuentos, son muy creativas y divertidas, salvo la versión original francesa, que es bastante truculenta.

Yo prefiero quedarme con mi criatura, nacida producto de un amor distinto, e imaginarla salvaje e impulsiva, trepada a la copa de los árboles más altos.

Sooooolllll, si, por fin el sol, para bebérselo a cántaros.

Un besote. (libro casi terminado, stop. maquillaje final. stop. tensiones varias. stop. ya falta menos) :)

HADA SOLITARIA dijo...

MUY BUENA ESTROFA POÉTICA, CON NUEVA VERSIÓN DESCRIPTIVA...ME GUSTÓ TU ILUSTRACIÓN.

ESPERO QUE ESTA NO HAYA SIDO INSPIRADA POR UNA LOBA DESCUARTIZADORA DE CORAZONES.

ÉXITOS....!!!

Carlos dijo...

Gracias, quien mejor que las Hadas saben de la trama que se oculta detrás del cuento. :)

La ilustación no es mía, debajo del dibujo se indica su autor. Yo solo soy responsable de las palabras.

Princesa115 dijo...

Me ha encantado el giro que toma el clásico cuento...y por qué no puede ser posible? No se enamoró la bella de la bestia...
Muchos lobos hay sueltos por ahí, jajajaj

Un beso grande

Carlos dijo...

Hola Princesa (de los cuentos) :)

Hay lobos y lobos, el del bosque de Caperucita, era, además de un lobo, un caballero.

Un besote. (me debe un dato) :)

Carlos dijo...

Dejo el audio del programa Calidoscopio de este último domingo.

Patricia 333 dijo...

Y afuera llueve tanto,
como nunca jamás lluvia ninguna
:) :) :) Con lo que me gusta a mi la lluvia ........

No he podido escuchar el audio, tengo visitas en casa , en cuanto pueda regreso :)

Besos con visita en casa jajaja

Carlos dijo...

A mí también me gusta la lluvia.

Pero ve, no desatiendas a tus visitas que despúes van a decir que es por mi culpa. :)

Te va a gustar el audio, son unos sonetos lunfas.

Un beso.

van dijo...

A este ritmo en breve vas a terminar teniendo un programa propio en radio Raíces! :D

Vas a recitar en el programa que te sugiere Ana??

Que lindos los tres sonetos!

Besitos.

Carlos dijo...

Hola Van, si, supongo que sí, escucharé uno de estos sábados el programa y luego me pondré en contacto con sus locutoras. Si lo grabo, lo descargo.

Un besote.

Patricia 333 dijo...

Acabo de escuchar el audio no sabia nada de lo que son sonetos lunfas y ahora me gusta mucho escucharlos y ponerles atención ..

Mujeres con alas mmmmmmmm encantador me gusto muchísimo :)

Cuando lo descargues nos avisas:)
me fascina cuando pones el audio porque como SIEMPRE de digo es como si estuvieras aquí en casa, te escucho cerquita cerquita :)

Me dasss un beso de reo como a Ana :)

Besos querido Carlos

Carlos dijo...

Hola Pato, el lunfardo es una suerte de "jerga" literaria urbana, cuyo origen se remonta al vocabulario que usaban los ladrones, con el objeto de que los policías no supieran de qué estaban hablando. Surge de esta manera una suerte de meta-lenguaje, que luego empleará el compadrito de principios del siglo y que nutrirá luego infinidad de letras de tango. Algunos de aquells términos van a pasar al habla coloquial de los argentinos; por darte un ejemplo muy común, cito la palabra "mina", para referirse a una mujer. Bueno, como ese ejemplo hay chuquicientos.

A mí, cada tanto me da por intentar garabatear algún soneto lunfa, cosa que no es fácil porque tenés que tener un manejo muy fluido de dicha jerga, para que no resulte algo forzado.

Para quien no es argentino supongo que debe resultar difícil su contenido, como nos pasa a nosotros con los regionalismos que se usan en otros países. Igualmente creo que el contexto o la historia en que están contenidos dicho términos, facilitan su interpretación.

Igualmente si te queda alguna duda, preguntame que yo intentaré guiarte.

A mí también me gusta mucho que me oigas. :)

A vos te mando un beso fetén fetén.

Carlos dijo...

Pato, te dejo un tangazo a manera de ejemplo:

Margot
Tango 1921
Música: José Ricardo / Carlos Gardel
Letra: Celedonio Flores
Se te embroca desde lejos, pelandruna abacanada,
que has nacido en la miseria de un convento de arrabal...
Porque hay algo que te vende, yo no sé si es la mirada,
la manera de sentarte, de mirar, de estar parada
o ese cuerpo acostumbrado a las pilchas de percal.
Ese cuerpo que hoy te marca los compases tentadores
del canyengue de algún tango en los brazos de algún gil,
mientras triunfa tu silueta y tu traje de colores,
entre el humo de los puros y el champán de Armenonville.

Son macanas, no fue un guapo haragán ni prepotente
ni un cafisho de averías el que al vicio te largó...
Vos rodaste por tu culpa y no fue inocentemente...
¡berretines de bacana que tenías en la mente
desde el día que un magnate cajetilla te afiló!

Ahora vas con los otarios a pasarla de bacana
a un lujoso reservado del Petit o del Julien,
y tu vieja, ¡pobre vieja! lava toda la semana
pa' poder parar la olla, con pobreza franciscana,
en el triste conventillo alumbrado a kerosén.


Yo recuerdo, no tenías casi nada que ponerte,
hoy usas ajuar de seda con rositas rococó,
¡me reviente tu presencia... pagaría por no verte...
si hasta el nombre te han cambiado como has cambiado de suerte:
ya no sos mi Margarita, ahora te llaman Margot!

(hay inclusive una versión de Joan Manuel Serrat que es una maravilla.

van dijo...

Ay siiiiiii, si llamás poné el audio!!

Así que ya casi finiquitás el libro? :) La tapa va a ser una pintura de tu hermana como la del otro??? Qué nombre le vas a poner? No te tensiones, disfrutalo!

Un sobe!!! (a nosotros los del interior a veces también nos cuesta entender palabras lunfardas, son porteñísimas!).

Carlos dijo...

Hola Van, si, lo pongo y si no te lo envío a tu correo personal.

Tema material del libro, terminado, faltan ahora los últimos detalles; la tapa, cantidad de ejemplares, modos de distribución.

Reconozco que el lunfardo es muy localista y no creas que yo soy un experto, cuando escribo un soneto, tengo que volver a estudiar muchos de sus términos. :)

Un beso de bute.

Patricia 333 dijo...

Voy a buscar la versión de Joan Manuel Serrat para escucharla

fetén

Sincero, auténtico, verdadero,:):):)

Y con el permiso de Van busque que significa bute , me dice que

No se pudo encontrar el término "bute" en el glosario de jergas y modismos de Argentina

Ya solo te faltan los últimos detalles :)

Buenas Noches voy a tratar a ver si duermo un poco hoy el dia estubo un poco pesado , sigen mal las cosas en la Ciudad :(

Besos Regios :)

Patricia 333 dijo...

Otra palabra que me llamo la atencion fue "cafisho" pero

Imposible hallar la palabra "cafisho" en el glosario de términos gauchescos y criollos de Argentina

Tu si sabes que significa cafisho ??

Carlos dijo...

Buscala porque es una versión muy buena.

Ese tango tiene tres partes sobresalientes: Cuando arranca y dice "desde lejos se te embroca pelandruna abacanada" cuando él le quiere decir, que por más que ahora aparente riqueza y sofisticación, se le nota el barrio, como diríamos ahora, el origen humilde, con la madre parando la olla en el conventillo.

Luego cuando le dice desde la bronca (y el amor perdido) "me revienta tu presencia, pagaría por no verte".

Y al final cuando cierra "ya nos sos mi Margarita, ahora te llaman Margot", en una síntesis genial, cuando le reclama que ya ni siquiera ha respetado el nombre que le dieron, y ahora con veleidades de diva, lo ha afrancesado.

Un tangazo. :)

Carlos dijo...

Más que en un diccionario de jergas tenés que buscar en un diccionario de lunfardo.

http://www.elportaldeltango.com/dicciona.htm

En realidad el término es "debute"y significa de excelencia.

Y por cafishio, se alude al hombre que vive de la mujer. (en las letras de tango hay muchas historias que cuentan como algunas mujeres enamoradas de sus hombres, se prostituían para solventar sus gastos. (hay muchoa sinónimos de esta palabra)

Bueno, fin de la lección por hoy. :)

Beso langa.

Carlos dijo...

Quetah
Luz
de lo vivido

Hola. (la cortesía ante todo)

Aldabra dijo...

has hecho lo mejor, la abuelita y el lobo, como que no, aunque en el amor no hay edades, ya se sabe... hay cosas que no pegan demasiado... je je je, too much, como bien dices.

biquiños.

Carlos dijo...

Aldabra, igualmente en estos tiempos de liberalidad y avance que se viven, también podría haber planteado una historia de amor entre el lobo y el cazador. :)

Un beso de qué boca tan grande tienes abuelita.

Patricia 333 dijo...

G R A C I A S !!!

Por tu tiempo y por tu cariño :)

Profe!! busque langa y no viene

Ladero: Compañía.
Ladiya: Fastidioso.
Ladrillo: Ladrón.
Laícero / lápiz: Levanta juego (clandestino).
Lambeculos: Obsecuente.
Lampar: Dar / pegar.
Lance: Acción que se ejecuta sin seguridad de éxito
Lancear: Robar.
Lancero: Ladrón (opera con dos dedos) / Galanteador.
Lancero: ladrón, ratero
Lánguido: Indigente / pobre.
Lapicero: pasador clandestino de apuestas.
Largar: Delatar / Despedir, echar.
Largavistas: Prismáticos.
Largo: Alto.
Lastrar: Comer.
Lastre: Comida.
Lata: Ficha metálica por la que la pupila canjeaba a la madame el dinero recibido por el cliente.
Latería: Relojería, joyería.
Lavandero: Abogado.

Usted me explica y yo hago mi tarea jajajaja

TQM !!!

En cuanto pueda vengo a ver tu nueva entrada , voy a salir , no te preocupes que Alexa y yo ya tenemos chaleco antibalas :)

Besos por la mañana

Patricia 333 dijo...

Se me olvidaba , Alexa y yo te mandamos

Besos Vagón,un :)

Carlos dijo...

Hay muchas palabra en lunfardo que se arman invirtiendo el orden de las sílabas. Por ej. mina: nami, puerta: tapuer, es lo que se dice hablar al vesrre, o sea al revés.

En este caso, langa invertido significa galán.

Además suele pasar que muchas palabras pueden tener dos o más significados de acuerdo al contexto en el que están incluídas.

Un beso grande para vos y Alexa.

Dolo dijo...

Buenísmo, genial!! Tienes una creatividad y fluidez (y muchas más cosas) tremendas.... Un abrazo, Carlos!!

Carlos dijo...

Muchas gracias Dolo, sabes que siempre es bueno verte pasar por casa.

Besos de lobo. :)

Carlos dijo...

Preguntas para para cinéfilos experimentados (de corazones altamente sensibles), tratando de no recurrir al buscador de Google; a qué película pertenece la cita que encabeza este poema??

Rembrandt dijo...

“…una historia de amor algo confusa…”
Siempre es un placer releer sus poemas y este backstage de Caperucita con alto contenido erótico me encantó! De las otras versiones me quedo con la correctísima me gustó particularmente aquello de,
“¿Cómo se atreve a dar por hecho que las mujeres y los lobos no son capaces de resolver sus propias diferencias…”
Muy bueno.

El paciente ingles; una pena lo de Minghella, no?

Le dejo un beso de lunes (espero no esté deprimido)

REM

Carlos dijo...

Gracias Rem, el cuento de Caperucita, por lo visto y leído se presta a muchísimas interpretaciones. Yo he dejado mi versión poética. La historia me juzgará. jeje.

Creo en su sapiencia cinéfila, la respuesta es correcta, la volví a ver en la tele el otro día, fuera de cierta extensión en su duración es una de las películas más tristes que he visto.

Deprimido, para nada, expectante y esperanzado.

Tita dijo...

Que comentarios mas extensos Carlos.

Son amores y casi cuentos como tu los llamas contados maravillosamente bien y delicadamente como tu siempre haces.

Brsos

Carlos dijo...

Hola Ana, cuando el tema se prestaba en algunos post solía dejar comentarios que enriquecían el poema. Este fue uno de esos casos. Por eso digo que Apenas es mucho más que un blog de poesías.

El cuento de Caperucita debía tener una cara B. Aquí está.

Beso grande.