martes, 30 de mayo de 2017

La ventana de enfrente

La miraba a través de la ventana
con los ojos oscuros del deseo
(Julieta desvestida ante Romeo),
idílica y lejana.
Rehén de su mirada cotidiana
jugaba a imaginar el serpenteo
del hilo de su piel como un trofeo
de fina porcelana.
Lo mismo que una sombra silenciosa,                  
oceánica y borrosa,
repite cada noche el mismo rito.
Con suave indiferencia, ciega y muda,             
despacio se desnuda,
como diciendo: —Amor, te necesito.

Del libro De diluvios y andenes.
Ilustración: Fernando Vicente.

18 comentarios:

Carlos dijo...

Una historia de "amores prohibidos", como tantas de tantas historias.

(es increíble lo que dibuja fabián Perez)

San dijo...

Y él allí tras la ventana y ella tan segura en un mundo tan lejano.
Bellisimo este amor prohibido.
Besos.

Carlos dijo...

san (sun), lejano y cercano a la vez.

(se comentaba que ella sabía que él la miraba)

Un beso.

Malena dijo...

Una historia de amores prohibidos? Quién le prohibía cruzar la vereda y tocar el timbre? El encanto de mirar, la delicia de mostrarse, no se compara al goce de tocar, oler, morder, arañar, acariciar, besar, penetrar, sentir.

Quizás el miedo de romper lo que en su fantasía era perfecto?

Carlos dijo...

Uff, Mariela, muchas cosas supongo pueden provocar que alguien no quiera cruzar la vereda.

Fijate que en el soneto el juega a imaginar un mundo en la vereda de enfrente, pero puede ser que la realidad en realidad no lo tentase.

Igual como decía en el primer comentario, es simplemente una historia más.

Es agradable volver a verte pasar de nuevo.

Un beso.

tita dijo...

Bello poema de deseos y amores prohibidos.
La ventanas de enfrente siempre son un ejercicio de sueños y amores imposibles a veces es dificil saltar esa barrera.pero a traves de la ventana esas miradas dicen mucho
del deseo del voyeur.
Feliz domingo Carlos
Un beso

Carlos dijo...

Ana, la ventana de enfrente es casi un clásico, inclusive tomado reiteradamente por el cine. :)

En este caso quise contar la historia desde el formato de un soneto. Un ejercicio de ficción que habla de pasiones y deseos ocultos.

Un beso para tí.

violeta dijo...

A veces imaginamos mundos que en la realidad tal vez no deseamos. Deseos ocultos. Amores prohibidos...Y esa ventana da para tanto...

Después de estar mucho tiempo sin leerte, me marcho de tu casa con una sonrisa y con la alegría de haber reencontrado al Poeta.

Un beso

Carlos dijo...

Hola Violeta, algunas veces, intencionalmente, es preferible optar por la fantasía en vez de la realidad y elegimos la ficción, sobre todo cuando la "cuasi realidad" que conocemos deja de ser satisfactoria.

Te sienta sonreir cuando te retiras de casa. :)

Un beso.

Carlos dijo...

Violeta, te miro a través de la ventana. ;)

violeta dijo...

Muá

Carlos dijo...

Doble muá. :)

María Bote dijo...

Hermoso poema de amor, aunque prohibido.

Felicidades de nuevo, poeta.

Besos. María

Carlos dijo...

Gracias María, una historia clandestina, mirada desde la ventana de enfrente. :)

Un beso.

Carlos dijo...

Cuando viví en EEUU mi edificio estaba, plaza de por medio, enfrentado a otro edificio de características muy similares. Recuerdo algunas noches quedarme a oscuras a la madrugada, escuchando música e imaginando que haría la gente del edificio de enfrente.

Por ahí se encendía una luz, alguien se asomaba al balcón. Alguien caminaba en la penumbra. En definitiva, gente como uno, viviendo sus vidas.

Allí, supongo se habrá acunado este poema. (éste y varios)

Carlos dijo...

En la peli de Woody Allen, "Conocerás al hombre de tus sueños", el personaje de Toy, escritor, casado con Sally, se siente atraído por un personaje de nombre Día, que vive en el edificio de enfrente y a la que mira permanentemente a través de la ventana de su cuarto.

Dicha situación va a terminar precipitando la crisis de su matrimonio al punto tal que Toy finalmente se separa y decide mudarse a la casa de Día. Desde la habitación de la mujer de sus fantasías (ahora, su nueva pareja), una tarde Toy ve a través de la ventana de su nuevo cuarto el cuarto de su vieja casa, donde Sally se cambia y se desnuda y queda preso de esa visión.

Con esta simple toma, solamente visual, sin palabras, sin necesidad de explicar nada, con esa sutileza que Allen siempre ha puesto de manifiesto en sus películas, nos viene a decir, con rotunda crueldad, que el deseo siempre está en otra parte.

("No hay nostalgia peor...").

Carlos dijo...

Poema de Junio de 2012.

Carlos dijo...

Repito, srta. Congo: BUENOS DIAS¡¡¡