sábado, 5 de mayo de 2018

La verdulera

Era un jardín de almendros la verdulera,
con esos ojazos verdes y esa cintura.
—Vendo limones frescos, naranja y pera,
almíbar de agüita dulce, fruta madura.
Su boca de mora blanda, piel duraznera
y el pelo como un eclipse de noche oscura,
dan ganas de arar el huerto de su cadera
a fuerza de dar un salto de travesura.
Delicia la de sus labios de quemadura
con hambre de amaneceres de primavera,
podría comerla toda, con desmesura
de ayuno de besos largos, la vida entera.
Pomelo de zumo espeso, frutilla en rama.
¡Quien fuera su verdulero sobre la cama! ©

Del libro Llevarás en la piel.
Pintura: Sarah Bishop.
Recitado en el Café Monserrat y en radio UAI.

1 comentario:

Carlos dijo...

Delicia la de sus labios de quemadura
con hambre de amaneceres de primavera.