Frágil
Nada más frágil que este -amorgacela-
huyendo del zarpazo imprevisible
y ronco de la fiera
que en acecho de sangre lo persigue.
Lo mismo que un jazmín sobre la arena,
con leve inclinación de tallo triste,
luchando contra el viento que le enreda
la red de las raíces.
Más inerme que el miedo que lo frena
y jala de sus crines
con afanes de rabia traicionera;
sin un beso de amparo que lo libre
de la nostalgia ciega
y del terco presagio de morirse. ©
Del libro de poemas Oceanario.
Recitado en el Tortoni.
















